Aprende a poner la mente en blanco en 7 pasos

Con esta técnica de relajación conseguirás desconectar mente y cuerpo

Napoleón Fernandez

se puede poner la mente en blanco

Poner la mente en blanco, ese gran reto al que nos enfrentamos los humanos para intentar desconectar nuestro mente y nuestro cuerpo. ¿Te imaginas dejar de pensar por unos instantes, olvidarte de todo y no luchar contra esos pensamientos que una y otra vez aparecen por tu cabeza para recordarte que tienes que comprar ciruelas, que hay que pagar el comedor de los niños o que tienes cita con el ginecólogo el próximo martes? Vamos a contarte cómo esta técnica de relajación te puede ayudar a rebajar tus niveles de estrés y de ansiedad. 

Consejos para relajar la mente 

La mente no es como tu smartphone, que lo puedes apagar, encender o, incluso, reiniciar cuando tú quieras. La mente humana es mucho más complicada. Si quieres poner la mente en blanco, lo primero que tienes que hacer es aprender a relajarla para después pasar el segundo estadio. Aquí van algunos trucos: 

aprende a poner la mente en blanco en 7 pasos

 + Para descansar tu mente, comienza a realizar ejercicios de yoga, taichí o mindfulness, métodos de relajación que te ayudarán eliminar el estrés. 

+ A través de la lectura de un libro, tu mente se centrará en la historia y se olvidará de preocupaciones. Elige un género que vaya contigo y un momento en el que puedas concentrarte en la lectura: ¿antes de acostarte? ¿en la playa? ¿después de comer? 

+ Pasear por el campo, caminar descalzo por un parque o sentarte a escuchar el sonido de las olas chocando contra las rocas... Cualquier contacto con la naturaleza te llenará de paz y tranquilidad. Y si no tienes nada de esto cerca, abraza un árbol. 

+ Esconde tu móvil. ¿Has oído hablar del término tecnoestrés? En los últimos años, el ser humano vive pegado al móvil. Con él se comunica con su entorno, con él trabaja, con él reserva las vacaciones de verano, con él pide cita para el médico, con él hace la compra... Dependemos casi a un 100% del teléfono y eso nos crea mucha ansiedad. Prueba a estar unas horas sin tu smartphone. 

Sigue estos 7 pasos y... ¡pon la mente en blanco!

Ya te has puesto ropa cómoda, has seleccionado tu cd de música relajante y has bajado la intensidad de la bombilla de tu lámpara de pie para crear un ambiente más que propicio para lograr tu propósito: poner la mente en blanco. Avisamos de que no es un camino difícil y que tienes que encontrar tu día y tu momento porque muchas veces el estrés que llevas dentro puede ser el mayor obstáculo para tu meta. Presta atención a los 7 pasos que te vamos a dar.

1 Poner la mente en blanco requiere constancia, esfuerzo y persistencia. No es como montar en bici, que casi se aprende en un día, sino es algo que necesita su tiempo, su preparación y, sobre todo, un entrenamiento

2 Necesitas encontrar tu momento. Ese día en el que sabes que nadie te va a molestar, que no te van a interrumpir y que tú estás "más o menos" tranquilo. Las prisas hay que dejarlas en la puerta y no permitir que entren en ningún momento. Y, por supuesto, ¡olvídate por un tiempo largo del móvil! 

3 Para practicar cualquier técnica de relajación existe también un "dress code", aunque muy distinto del que llevarías a una fiesta con las celebrities y las autoridades más importantes de tu país. Como ya hemos dicho al principio, la ropa cómoda es imprescindible, pero hay más: a ser posible que sea de color blanco y solo utilizara para este fin, nada de ponérsela para estar en casa, bajar la basura o pasear al perro. 

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4 Con todos los preliminares resueltos, toca el momento de pasar a la acción y encontrar la postura más adecuada para relajarte y desconectar tu mente y tu cuerpo. Túmbate boca arriba, con los brazos un poco separados del cuerpo, las palmas de las manos hacia arriba y las piernas estiradas y un poco abiertas. 

5 Toca empezar a relajarse y a liberarnos de toda esta tensión aculumada en nuestros músculos, así que nada mejor que comenzar a respirar profundamente. Coge aire por la nariz, siente cómo se llena el estómago, retenlo durante unos segundos y échalo pausadamente. Notarás que con cada expulsión, estás eliminando sensaciones negativas y estrés, así que no tengas prisas y continúa con esta práctica el tiempo que quieras o necesites. 

6 ¿Qué sientes ahora mismo? ¿Cómo están tus piernas? ¿Y tus brazos? Llegará un momento en el que no notes apenas nada en tu cuerpo y tu respiración sea lo único que ocupe tu mente, hasta que llegue un instante en el que no sientas ni la respiración. En este momento, piensa en algo en blanco: no importa la forma, ni el tamaño, ¡concéntrate en el color blanco

7 Si llegas hasta este proceso, no tengas prisa en volver a tu estado original. ¡Recréate aquí! ¡El color blanco es lo único que ves! Cuando notes que tu cuerpo quiere volver a la realidad, hazlo suavemente. Abre los ojos, haz ligeros movimientos de pies y manos, después de piernas y cuello y, finalmente, vete poniendo de pie (antes pasa por la postura de estar sentado). Te encontrarás mucho más relajada. 

Cuando seas capaz de liberarte de tus pensamientos, notarás una gran paz interna; cuando seas capaz de incorporar la meditación en tu vida a día, empezarás a ver las cosas desde otro punto de vista; cuando consigas poner la mente en blanco, aprenderás a detectar, controlar y gestionar tus emociones. ¿Comenzamos?