Mejora tu autoestima: 5 claves para ser más optimista

Ser optimista no es vivir sin problemas, sino vivir con fuerza

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Entre las virtudes que conforman la autoestima se encuentra el optimismo. No siempre es fácil mostrarse optimista y seguir creyendo en el futuro cuando la vida nos lo pone complicado, pero nunca debemos perder cierto grado de positivismo. Y es que ser optimistas nos da energía y nos impulsa para lograr nuestros objetivos, para ser felices. Descubre cómo ser más optimista.

El optimismo como motor de la autoestima

Ser optimista es tener una visión de la vida en positivo, lo que es muy útil a la hora de afrontar los inconvenientes, resolver los problemas, confiar en nosotras mismas y en el futuro y mantenernos activas e ilusionadas. No se trata de vivir en un mundo irreal donde no existen los problemas. Porque en la vida hay complicaciones, obstáculos y errores.

Ser optimista no es vivir sin problemas, sino vivir con la fuerza necesaria para resolver los problemas que se presenten. Ser optimista no es vivir en un mundo imaginario en tonos rosas, sino vivir en el mundo real, de una forma objetiva, considerando que todo lo negativo tiene su parte positiva. Se trata de una especie de balanza en donde pesa más la parte positiva.

Es por eso que el optimismo constituye el verdadero motor de la autoestima, lo que nos hace no caer ante los errores, sino aprender de ellos; lo que permite que no nos escondamos ante la adversidad sino afrontarla; lo que desde la perspectiva realista de considerarnos humanas, nos deja aceptarnos en lo bueno y en lo malo.

Cómo ser más optimista en 5 pasos

1 Céntrate. Céntrate en la solución y no en el problema. Regodearte en un problema no va a solucionarlo, sino que te mantendrá paralizada en tu pesimismo y en tu sensación de ineptitud.

2 Motívate. Es muy importante no perder la ilusión, el interés. Debes mantenerte en todo momento motivada con lo que sea, con cambiar de trabajo, con la perspectiva de unas vacaciones, con la ilusión de volver a estudiar, con las ganas a aprender a cocinar...la motivación te mantiene activa y viva.

3 Aprende. No tengas miedo a equivocarte, porque de los errores se aprende. Tener miedo a cometer un error es también paralizante de forma que no deja tomar decisiones. Es entonces cuando sueltas las riendas de tu vida. Procura que eso no ocurra perdonándote tus propios errores.

4 Evita la queja. A veces es inevitable. Te quejas del clima, te quejas del sueldo, te quejas del horario laboral, te quejas de tu pareja o te quejas de tu familia. La queja es el recurso más fácil para evitar esa parte de responsabilidad que tienes en tu propia vida.

5 Actitud. Puede parecer una simpleza recomendar ponerte una sonrisa cada día para ser más optimista, pero la verdad es que funciona. Si cuando te levantas cada día te vistes con una sonrisa y te propones caminar más erguida y con más energía, tal vez el primer día te cueste, pero enseguida se convertirá en tu actitud habitual.