Estoy triste, ¿tengo que celebrar la Navidad?

¿Es posible una Navidad diferente?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Luces, villancicos, comidas copiosas, la familia unida, la paz, la generosidad, el amor, las compras, los regalos...todo eso es la Navidad. En realidad, la Navidad es una celebración con un origen religioso en la que se celebra el nacimiento de Jesús. Pero a ti todo eso no te dice nada. Y es que además no estás en tu mejor momento. Si estás triste, ¿hay que celebrar la Navidad? Nos estamos preguntando si es obligatorio celebrar la Navidad.

Por qué no quieres celebrar la Navidad

Estás triste, estás deprimida, no estás en tu mejor momento. Tus problemas económicos te hacen sentir vulnerable, tu salud se ha resentido en los últimos meses y la relación con tu familia no está en su mejor momento. Has roto con tu pareja, vives en otro país o tienes que trabajar más que nunca precisamente en Navidad. Los motivos por los que la Navidad te produce rechazo pueden llegar a ser infinitos.

La hipocresía, el derroche, el ruido...podemos seguir. Pero no deberíamos tener que buscar tantas razones. Hay momentos de la vida en que no estamos para fiestas, en que solo queremos descansar, hacer una pausa y encontrar el motivo de nuestra tristeza y una solución para nuestros problemas emocionales. Pero llega la Navidad y no entiende de particularidades. Tú eres un granito de arena más y tienes que cumplir tu función navideña.

En principio no parece justo que tengas que acudir a la cena de empresa, quedar con tus compañeros de instituto o acudir a las múltiples cenas y comidas familiares cuando no te apetece nada. La Nochebuena, la Navidad, la Nochevieja, el Año Nuevo, el día de Reyes...y algún día más que cada familia instaura como tradición inamovible.

Motivos para celebrar la Navidad

También hay muchos motivos para hacer un esfuerzo y celebrar la Navidad, pero hay dos más poderosos a los que puede que no debas hacer frente:

+ La costumbre familiar. En tu casa de toda la vida os habéis reunido todos en la cena de Nochebuena. Abuelos, padres, hermanos, tíos y demás familia. A ti no te apetece este año porque estás triste pero, ¿has pensado en cómo se va a sentir tu familia si no apareces? Seguramente se preocuparán por tu estado emocional y no van a disfrutar tanto estas Navidades.

La pregunta es obligada: ¿tienes que perjudicarte a ti misma para no disgustar a tu familia? Y la respuesta solo te la puedes dar tú misma. No hay consejo posible porque eres tú la que debe valorar si celebrar la Navidad te va a provocar más daños de los que pueda causar tu ausencia.

+ Los niños. Los niños son los verdaderos protagonistas de la Navidad. Es cierto que hay familias que no celebran estas fechas por mil razones, pero casi nunca porque están tristes. Si tienes hijos pequeños, no van a entender que les prives de la mayor fiesta del año por tu tristeza.

Piénsatelo dos veces, porque puede que tu tristeza aumente cuando veas que tus niños se pierden la ilusión y los momentos mágicos que viven en estas fechas.

¿Es posible una Navidad diferente?

¿Sabías que cada vez hay más gente en tu situación? Personas a las que la Navidad les resulta una fecha difícil de digerir. Por eso aumentan los casos de depresión en esta época y por eso nos preguntamos si es posible una Navidad diferente.

Ante la dificultad de escapar de la Navidad y hacer como si fueran días normales, hemos pensado en vivir estas fechas de otra manera. Es un buen momento para empezar a mostrar tu lado más solidario. ¿Estás triste? Mucha gente lo está y tú puedes ayudarles. Desde ayudar en un albergue hasta participar para sacarle la sonrisa a un niño en riesgo de exclusión. ¿Y qué me dices de cenar con una persona de la tercera edad que está sola?

Hay más opciones para vivir la Navidad además de la tradicional, solo tienes que buscar la que mejor se adapte a tu estado de ánimo. Y quién sabe, a lo mejor encuentras también la forma de sentirte menos triste.

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