La coitofobia es el miedo al sexo: causas y síntomas

La vida sexual también puede dar lugar a algunas fobias

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Se puede tener miedo al sexo y se llama coitofobia

Lo que para unos es un placer, para otros es un momento desagradable caracterizado por la ansiedad. Algunas fobias pueden resultar muy sorprendentes, lo que suma la incomprensión de los demás a los problemas que ya de por sí ocasiona cualquier trastorno fóbico. En esta ocasión hablamos de la coitofobia o el miedo al sexo.

Qué es la coitofobia

La coitofobia es el miedo al sexo, a mantener relaciones sexuales o al acto sexual. La persona que sufre coitofobia no solo no puede disfrutar de su vida sexual, sino que tiende a evitarla. Los problemas que esto puede generar en sus relaciones afectivas son más que evidentes.

No hablamos de las típicas dudas o reticencias por complejos que a veces tenemos en la cama, ni de la baja autoestima que te lleva a pensar que no lo estás haciendo bien o que no le gustarás a nadie. La coitofiba es una fobia específica y es un problema importante que hay que tratar cuanto antes.

Características de la coitofobia

Se puede saber si una persona sufre coitofobia por algunas características:

+ El miedo que siente ante una situación sexual es desproporcionado.

+ Intenta evitar cualquier contacto íntimo.

+ Las situaciones cercanas al sexo le provocan todos los síntomas de ansiedad, pudiendo llegar al ataque de pánico.

+ La simple evocación de una imagen sexual le puede provocar una crisis de ansiedad.

+ Finalmente, tiende a evitar cualquier relación que potencialmente pueda llevarle a la situación que teme.

Cómo superar la coitofobia

Causas del miedo al sexo

Como ocurre con otras fobias, las causas del miedo al sexo pueden ser variadas. A veces la fobia no surge por un motivo concreto, sino que se trata de una consecuencia más de un trastorno de ansiedad. Pero en este caso, también podemos buscar un origen específico.

La coitofobia es frecuente por condicionamiento en personas que han sufrido abusos sexuales. La experiencia traumática se queda en el recuerdo sin poder superarla y cualquier situación que puedan relacionar con ese episodio, se convierte en una situación de peligro.

El miedo al sexo también se puede generar por una deficiente educación sexual en la infancia, donde las represiones, los silencios y los prejuicios envolvieron una parte tan saludable de la vida de cualquier persona. Pero como todas las fobias, la coitofobia tiene tratamiento.

Tratamiento de una fobia

Superar la coitofobia es posible, pero es cierto que se tarda más en detectar el verdadero problema. A menudo puede esconderse tras problemas de autoestima, timidez o falta de habilidades sociales. Y otras veces, se piensa en una disfunción sexual que nada tiene que ver con un trastorno fóbico.

Por eso el diagnóstico de coitofobia suele tardar bastante. Pero una vez llegados al problema, lo mejor es pedir ayuda psicológica, ya que ninguna fobia puede ser tratada por nuestra cuenta. Una vez más, la terapia cognitivo conductual parece la más efectiva para saber afrontar esas reacciones ante el estímulo concreto.