Quirofobia: ¿se puede tener miedo a las manos?

Hay fobias que se refieren a partes concretas de tu cuerpo

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Qué es la quirofobia: ¿se puede tener miedo a las manos?

A veces nos tomamos las fobias de los demás como manías o particularidades de esa persona, pero en realidad son un trastorno que hay que tratar. Por eso somos contrarios a tomarnos los miedos con burlas o con escepticismo y por eso queremos dar visibilidad a un problema que está muy ligado a la ansiedad. En esta ocasión, hablamos sobre la quirofobia o el miedo a las manos.

Qué es la quirofobia

Hay fobias a objetos concretos, hay fobias a animales, hay fobias a situaciones, incluso hay fobia a sensaciones. Por supuesto, entre todas estas cosas que pueden producir una fobia no podían faltar las partes del cuerpo. Y en eso consiste la quirofobia, en un temor irracional a las manos. A las propias y a las ajenas.

La persona que sufre quirofobia experimenta unas sensaciones que pueden ser desde el disgusto hasta el pánico pasando por el rechazo con el simple pensamiento de una mano o con el hecho de tocar la mano de otra persona. Esta fobia presenta muchos problemas, ya que las manos forman parte de nuestro cuerpo, las utilizamos todos los días y no hay forma de evitarlas.

Los síntomas del miedo a las manos

De dónde viene el miedo a las manos

La causa más habitual de la quirofobia se encuentra en un trastorno de ansiedad. La ansiedad puede llegar a desbordarte y a descolocar tu mente de tal manera que puede aparece un miedo tan complicado de entender como a las manos. Las consecuencias derivadas de cualquier fobia se multiplican en este caso.

Porque la conducta que genera una fobia es la de la evitación. Si sufres aracnofobia, evitas ver o estar cerca de un animal como la araña; si sufres aerofobia, evitas subir a un avión; si sufres claustrofobia, evitas los espacios cerrados pero, ¿qué pasa si sufres quirofobia?, ¿cómo evitas tus propias manos?

Hasta cierto punto puedes evitar entrar en contacto con las manos de los demás, aunque eso provoque consecuencias nefastas en tu vida social y laboral. Pero no hay forma de evitar la mano propia. Hay que comer, hay que lavarse, hay que vestirse…

Síntomas más frecuentes de la quirofobia

Estamos ante un problema serio y de consecuencias impredecibles. Este trastorno fóbico se manifiesta con los mismos síntomas de ansiedad, como mareos, palpitaciones, dificultad para respirar, sudoración, sensación de irrealidad o dolor de cabeza. Pero también se observan síntomas más allá de lo físico.

Tener miedo a las manos se traduce en baja autoestima, aunque no estamos ante un complejo típico. Es más que un complejo. No es que no te gusten tus manos, es que no soportas las manos, las propias y las de los demás. El aislamiento es también característico de esta fobia, así como los pensamientos catastrofistas.

De dónde viene el miedo a la manos

Tratamiento de un miedo irracional

¿Se puede superar la quirofobia? Por supuesto. Todas las fobias responden al tratamiento adecuado, pero se debe buscar ayuda psicológica y no intentarlo por nuestros propios miedos. Porque antes de empezar una terapia concreta, hay que averiguar el origen de ese miedo.

La terapia cognitiva conductual es la que mejores resultados da y sus beneficios se observan a largo plazo. Esta terapia se basa en comprender las propias emociones y averiguar por qué se dispara un mecanismo como el miedo ante la visión de una mano.

Una vez comprendidos los miedos, se puede cambiar la conducta, es decir, buscar la mejor técnica para que esa persona deje de asociar las manos con emociones tan potentes como la angustia, por ejemplo. Como se ve, no es un experimento que se pueda hacer en casa, porque las fobias son trastornos serios.

En Diario Femenino nos adentramos en el universo de las fobias para entenderlas mejor. Te lo contamos todo.