¿Cómo se desarrolla una fobia?

Estas son las principales causas de los miedos irracionales

María Machado, Periodista
En este artículo
  1. ¿Por qué y cómo se desarrolla una fobia?
  2. ¿Tengo una fobia o es simple miedo?
  3. Síntomas que desvelan una fobia
  4. Estos son los diferentes tipos de fobias

Aracnofobia, claustrofobia, tripofobia… Habrás oído hablar de todos estos miedos irracionales y, de hecho, es posible que tú también los sufras. Estos tipos de trastornos, que se pueden manifestar de formas muy diferente, son más habituales de lo que se podría pensar en un primer momento.

Pero, ¿cómo se desarrolla una fobia? ¿Cómo se llega al punto de temer algo de manera irracional? Te lo contamos a continuación.

¿Por qué y cómo se desarrolla una fobia?

El miedo es un instinto del hombre. Es normal temer algunas situaciones u objetos, sobre todo, aquellas que nos plantean una amenaza. A veces, se nos pintan como temibles ciertas circunstancias y nos dejamos llevar por el miedo generalizado.

Sin embargo, si este miedo se convierte en irracional y condiciona nuestra vida, se considera que se ha desarrollado un fobia. Hay distintas causas que la han podido provocar:

+ Como respuesta a un trastorno en la infancia

Para encontrar la causa de la mayor parte de las fobias hay que retroceder a la infancia. Es en este momento cuando se producen la mayoría de los trastornos que acaban convirtiéndose, con el paso del tiempo, en fobias.

Es el caso, por ejemplo, de que un niño viva alguna mala experiencia que le traumatice por el futuro. Aquello con lo que asocie dicho mal momento, ya sea un objeto o una situación, le provocará un miedo incontrolable. Si no sigue algún tipo de tratamiento, esa terror podría mantenerse o volverse a manifestar durante la edad adulta.  

+ La sobreprotección y las fobias

El hecho de que los padres sobreprotejan a sus hijos puede convertirles en excesivamente miedosos. Como les han enseñado sus padres, cualquier cosa puede suponer un peligro para su forma física. Como consecuencia, estos niños pueden llegar a desarrollar fobias a diferentes situaciones.

+ Miedo por aprendizaje

Según algunos expertos, durante la infancia y juventud se pueden llegar a ‘aprender’ ciertas fobias. Es el caso, por ejemplo, en el que un hijo acaban temiendo aquello que le da miedo a su madre a modo de imitación. De manera inconsciente, el niño interpreta que si su progenitor teme algo es porque es peligroso para la supervivencia.

+ Un temor desarrollado de adulto

En otras ocasiones, la fobia se desarrolla durante la edad adulta. Esto puede deberse a un episodio desagradable, que despierta algún tipo de temor con cierto objeto o situación. En la mayoría de los casos se desarrollan como respuesta a un trauma o por una mala gestión de las emociones.

+ Fobia por un cambio en el cerebro

Ciertos cambios en la actividad cerebral pueden llegar a afectar a la hora en la que los pacientes desarrollan una fobia.

+ La fobia como una manera de llamar la atención

Hay personas que, en un intento de llamar la atención de la gente que le rodea, llegan a desarrollar diferentes fobias específicas. Es importante detectar estos casos, para no malinterpretarlos. En estos casos, es más complicado que el paciente llegue a superar la fobia porque, aun siendo consciente de ella, no quiere eliminarla.

¿Tengo una fobia o es simple miedo?

Como ya te hemos explicado, es habitual sentir cierto temor o disgusto ante diferentes situaciones. Por ejemplo, es normal que no te guste que te pinchen con agujas o puedes sentir ciertos nervios al ver una enorme araña. De hecho, los miedos son necesarios ya que nos ayudan a detectar amenazas que nos pueden poner en peligro.

Pero, cuando estos miedos se convierte en terror y no eres capaz de controlarlos, hablamos de fobia. En estos casos, las personas que las sufren ven su vida alterada por el miedo que sienten.

Es habitual, por ejemplo, que las personas que sufren de miedo a volar, dejen de viajar a pesar de uno de los placeres de la vida. En el caso de aquellos que temen a las alturas, evitarán de cualquier forma pasar subir a edificios altos, aunque esto les suponga perder un empleo, por ejemplo.

Cuando este miedo cambia tu comportamiento o tu forma de vida, es el momento de acudir a la consulta de un especialista para que evalúe tu caso. También es recomendable buscar tratamiento cuando la ansiedad alcanza niveles muy altos y conlleva consecuencias negativas. En cualquier caso, es importante saber darle el valor justo a cada trastorno para no engrandecer el problema fóbico.

Síntomas que desvelan una fobia

No todos los síntomas de las fobias se producen en todos los pacientes, ya que depende cómo le esté afectando el trastorno y la gravedad de este. Sin embargo, estas son algunas de las señales más habituales de que se ha desarrollado una fobia.

1 Miedo cuando se está frente al objeto o la situación que causa la fobia. Puede ser una exposición física, pero también visual.

2 Como consecuencia, se siente un gran nivel de ansiedad, que puede desembocar en un ataque de pánico.

3 Aunque se es consciente de que no hay ningún motivo para tener ese miedo, es inevitable sufrirlo. La lógica y el razonamiento dejan de guiar los pensamientos, que se dejan llevar por lo temor al elemento fóbico.

4 Los nervios excesivos provocan sudoración, palpitaciones, presión en el pecho, dificultad para respirar, agarrotamiento de los músculos, dolores de cabeza o estómago, etc. Las nauseas también son habituales y, en algunos tipos de fobias, los desmayos.

5 Estos síntomas, cuando se elevan a un grado muy alto, puede llegar a provocar aislamiento social, ya que la persona afectada prefiere recluirse en casa que enfrentarse a aquello que le causa miedo. En un primer momento, trata de evitar todo aquello que le exponga al estímulo fóbico, pero según se agrava el trastorno el paciente prefiere no salir de su hogar.

6 Las fobias pueden llegar a cambiar el estado de ánimo de aquel que la sufre. Incluso, pueden acabar en depresión y otros trastornos de ansiedad. Como consecuencia, hay quien puede llegar a desarrollar adicciones o pensar en el suicidio.

Estos son los diferentes tipos de fobias

El número de fobias existentes es casi inabarcable, ya que cualquier objeto o situación puede dar pie a que alguien desarrolle un miedo irracional por ello. Estos son dos de los tipos más habituales.

+ Fobia social

Por un lado se puede hablar de la fobia social, que es la que se produce cuando el paciente tiene miedos relacionados con las relaciones sociales. En esta clasificación estarían el miedo a hablar en público, a comer en público, a las reuniones, etc.

+ Fobia específica

Por otro lado, las fobias específicas son las que se crean a partir de un objeto o situación concretas. Entre las más habituales está el miedo a las agujas, el temor por la sangre o la fobia a los payasos. El paciente siente ansiedad cuando se expone a aquello al estímulo fóbico.

¿Se pueden evitar las fobias?

La mejor manera de evitar que una persona desarrolle una fobia es manteniendo una buena salud mental. Para ello, acudir a la consulta de un profesional de la psicología puede ser muy recomendable para prevenir y curar los trastornos de la mente.

Y tú, ¿has desarrollado algún tipo de miedo? Si quieres saberlo todo sobre las fobias, no dudes en consultar nuestro diccionario con los trastornos más habituales. 

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