Cómo superar el miedo a las agujas o belonefobia

Causas, síntoma y tratamiento de la fobia a las agujas

María Fernández

Así puedes superar el miedo a las agujas o belonefobia

Una de las fobias más comunes es la belonefobia, que corresponde con el miedo a las agujas. A casi nadie le gusta pasarlo mal y los pinchazos pueden llegar a resultar muy desagradables. Por eso, es normal desarrollar cierto rechazo a las agujas. Pero cuando este se convierte en un miedo incontrolable, hay que hablar de belonefobia.

¿Qué es la belonefobia?

Como te hemos explicado, la belonefobia es el miedo irracional a las agujas. Y, por lo general, también se suelen incluir todos aquellos objetos que puedan causar algún tipo de herida bajo la piel: navajas, cuchillos, sierras, jeringas, etc. Debido al tipo de estímulo fóbico que se contempla, muchos niños sufren estos miedos.

Se trata de un trastorno fóbico específico, es decir, que se produce cuando el paciente se enfrenta de alguna manera a aquello que le causa el temor. Es frecuente que esta fobia está relacionada con el miedo a la sangre, a las heridas o a las enfermedades.

Consejos para acabar con la belonefobia

¿Por qué tengo belonefobia?

Las causas de la belonefobia pueden ser muy variadas pero todas tienen algo en común: que han acabado produciendo un terror incontrolable ante las agujas. En la mayoría de los casos, se empieza a temer con las agujas por asociación con algo malo.

En muchos casos hay que echar la vista atrás para encontrar las raíces que provocaron el miedo a las agujas. Mucha gente desarrolla este miedo en la infancia, ante un episodio que le causó algún tipo de trauma. Por ejemplo, una experiencia dolorosa con un análisis puede causar miedo a las agujas.

Por otro lado, hay expertos en el tema que aseguran que las fobias se pueden llegar a aprender con el paso del tiempo.

Los síntomas de la belonefobia

La belonefobia es un transtorno que se produce cuando la persona que la padece se enfrenta a aquello que le da miedo. De esta forma, los síntomas se producen ante la exposición a las agujas. En algunos casos, también puede llegar a darse cuando el paciente se imagina algo punzante o que puede infligir daño en la piel.

Estos son algunos de los síntomas más frecuentes, aunque no son los únicos. Algunos pacientes no llegan a sufrir todos los síntomas.

Los síntomas del miedo a las agujas

1 Síntomas cognitivos de la belonefobia

+ Sienten ansiedad. Las personas que sufren de este miedo irracional a las agujas sienten una gran ansiedad. Los nervios se apoderan de ellos mismos, lo que tiene consecuencias físicas.

+ No pueden controlar sus pensamientos. Aunque muchos de ellos son conscientes de que no tienen ningún motivo para sentir ese miedo a las agujas, son incapaces de controlar sus pensamientos. Ellos mismos construyen una vorágine de pensamientos negativos que empieza a engullir su racionalidad.

+ Son incapaces de concentrarse. Dado que son un manojo de nervios y de ansiedad, no son capaces de concentrarse en algo más que su miedo a las agujas.

+ Sufren mucha confusión.

2 Los pacientes cambian su conducta

La belonefobia, en su grado más elevado, puede llegar a cambiar la forma de ser y de actuar de las personas que lo sufren.

+ Evitarán todo aquello que suponga la posibilidad de enfrentarse a las agujas. Por ejemplo, dejarán de acudir al médico, con los perjuicios para la salud que eso podría suponer.

+ En los casos más graves, podrían llegar a encerrarse en casa para no correr el riesgo de caer enfermos y que eso suponga ir al médico.

+ Hay pacientes que sufren mucho de esta fobia que pueden llegar a desarrollar síntomas de depresión.

+ Los síntomas relacionados con el miedo pueden llegar a convertirse en ataques de pánico.

3 Síntomas físicos de esta fobia

La mayoría de los síntomas físicos aparejados a la belonefobia están relacionados con la ansiedad aparejada.

+ Sudoración excesiva.

+ Mareos y náuseas.

+ Dolor de cabeza o de estómago.

+ Agarrotamiento de los músculos.

+ Sensación de no poder respirar e incluso desmayos.

Cómo se llama el miedo a las agujas

Los miedos más habituales relacionados con la belonefobia

La belonefobia va más allá del miedo a las agujas. Este tipo de fobia incluye otros miedos relacionados y que se suelen desarrollar alrededor del temor a las agujas. Estos son algunos de los miedos más habituales que sienten las personas con belonefobia.

+ Miedo a ver o sentir el contacto con una aguja. En algunos casos, no aguantan ni siquiera presenciar la aparición de una aguja en la televisión.

+ Temor ante la idea de tener que enfrentarse a enfermeros, médicos o dentistas.

+ Repulsión a todo lo relacionado con los hospitales: su visión, su olor, etc.

+ Fobia a desarrollar enfermedades por si estas requieren algún tipo de inyección.

+ Terror a tener que someterse a algún tipo de intervención quirúrgica.

+ Fobia a los objetos punzantes que puedan parecerse a las agujas: alfileres, sierras, vidrio roto, bisturís, etc.

Qué es el miedo o fobia a las agujas y cómo solucionarlo

Consejos para superar la belonefobia

Habrá pacientes que se sientan capacitados para superar por si mismos este miedo a las agujas, pero otros necesitarán acudir a un experto. Este especialista es el mejor apoyo para superar esta ansiedad paralizante ante un objeto puntiagudo. Y, a pesar de lo común que este tipo de fobia, los tratamientos suelen ser muy eficaces.

El tratamiento para superar este tipo de fobias específicas es la terapia cognitivo conductual incluyendo técnicas de relajación. Se trata de que los pacientes aprendan las habilidades oportunas para saber cómo enfrentarse a aquello que le da miedo. Por otro lado, la relajación le ofrecerá las claves para controlar los nervios llegado el momento de exposición.

Es posible que, una vez adquiridas las técnicas, el psicólogo enfrente al paciente a las agujas para que supere la fobia. Si crees que podrías padecer esta fobia, no dudes en acudir a un profesional que te ayude a superar tus miedos.

¿Tienes miedo a las agujas? Cuéntanos cómo lo estás intentado superar y ayudarás a otras personas que también sufran belonefobia.