Tengo muchas pesadillas, ¿cómo controlarlas?

Las pesadillas llegan precedidas por unas circunstancias concretas

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Todo el mundo ha tenido una pesadilla alguna vez, pero por suerte no ocurren todas las noches. Tener muchas pesadillas puede provocar algunas complicaciones en tu día a día porque son sueños horribles de los que te despiertas cansada y preocupada. Y si la pesadilla nunca para, ¿se puede controlar? Entra en nuestro diccionario de sueño porque te contamos cómo evitar tener pesadillas.

Por qué tienes muchas pesadillas

A veces las pesadillas o esos sueños de angustia y terror ocurren sin ningún motivo especial, pero es cierto que pueden llegar favorecidas por algunas circunstancias concretas en tu vida:

+ El café, el alcohol, las drogas o incluso las comidas pesadas para la cena pueden predisponer al subconsciente a crear sueños surrealistas, tormentosos o desagradables.

+ En el estrés también se encuentra la causa de muchas pesadillas, especialmente esos sueños paralizantes en los que no te puedes mover y que provocan tanta frustración.

+ Los problemas de ansiedad son quizás los principales causantes de las pesadillas angustiosas, como cuando sueñas que te caes al vacío o que no puedes respirar.

+ Después de un suceso traumático como tener un accidente o la muerte de un ser querido es muy habitual sufrir pesadillas.

+ Para honrar a Sigmund Freud tenemos que reconocer que un trauma de la infancia que no has podido superar también puede provocar pesadillas.

Cómo controlar las pesadillas

Conociendo la causa de las pesadillas, ¿se pueden evitar? No hay un método seguro y eficaz contra las pesadillas, pero es cierto que cambiando algunos hábitos podemos, al menos, reducir la frecuencia de esas pesadillas.

+ Cuando las pesadillas son producto de un estado de nerviosismo y agitación, evitar las bebidas estimulantes y sustituirlas por una infusión relajante puede ayudarnos a tener mejores sueños.

+ El ejercicio físico es fundamental para acostarse sin tensiones innecesarias, pero no conviene hacer deporte a última hora de la tarde.

+ Los ejercicios de visualización cuando nos metemos en la cama pueden ayudarnos a trasladar nuestra mente a parajes y situaciones idílicas donde no tengan cabida las pesadillas.

+ Si las pesadillas habituales ocurren por problemas de ansiedad o estrés, lo mejor es practicar yoga o ejercicios de relajación de forma continuada. La idea es que poco a poco las pesadillas desparezcan, pero no lo vamos a conseguir de un día para otro.