Dolor de garganta por tener las defensas bajas: cómo evitarlo

Con el frío, las molestias de garganta se vuelve más habituales

Silvia Bernadó

Dolor de garganta por tener las defensas bajas: cómo evitarlo

¿Te duele la garganta cada vez que bajan las temperaturas? ¿El frio y tu dolor de garganta parecen ir de la mano? Quizás tienes las defensas bajas y hay que atajar el asunto directamente para evitar y combatir los ataques externos de los virus que nos causan dolor de garganta. Hablamos de los motivos por los que se producen estas molestias. 

Las defensas bajas y el dolor de garganta

Las bajas temperaturas, los cambios de clima y el frío en general pueden hacer que bajen nuestras defensas y esto desemboque en una infección de garganta e incluso algo peor.

+ ¿Por qué se produce el dolor de garganta?

El dolor de garganta es producido generalmente por una infección vírica o bacteriana, en invierno nuestras defensas están más bajas a causa de las bajas temperaturas y el frío, es por eso que somos más vulnerables a los ataques de los virus y bacterias que producen dolor o molestias en la garganta. De ahí, que la gente suela sentir más molestias en la garganta durante los meses de invierno. 

+ ¿Cómo aliviar el dolor de garganta?

Por lo cual es importante mantener las defensas siempre reforzadas, para intentar prevenir los ataques de los virus. Los cítricos, que contienen vitamina C, nos ayudarán a reforzar nuestro sistema inmunológico y a mantener unas defensas fuertes, preparadas para combatir los ataques exteriores.

Si tienes las defensas bajas puedes sufrir más dolores de garganta

Si ya es tarde para prevenir, también podemos mitigar los efectos del dolor de garganta, con la ingesta de dichos cítricos, que pueden ser: naranjas, limones, lima, kiwi. Además de la vitamina c, nos ayudarán aquellos alimentos que contengan selenio y cinc, dos minerales que afectan directamente al sistema inmunológico, fortaleciéndolo. Hay muchos alimentos que contienen estos minerales como: las legumbres, los huevos, las carnes blancas o los pescados.

Hay fármacos que también llevan suplementos vitamínicos para combatir este tipo de infecciones y para ayudar a nuestras defensas, como por ejemplo, pastillas con vitamina C, pero recuerda que siempre es más sano obtener las vitaminas de forma natural y de los productos que nos las ofrecen directamente.