La razón por la que dormimos peor la noche del domingo al lunes

¿Por qué cuesta tanto conciliar el sueño los domingos?

Tamara Sánchez

La razón por la que dormimos peor la noche del domingo al lunes

Lunes por la mañana. El despertador empieza a sonar sin parar. Los párpados te pesan, te sientes cansada y haciendo el mayor de los esfuerzos por fin logras estirar un brazo para apagarlo. Te levantas con la sensación de haber dormido fatal o nada en absoluto y lo único que te queda es desear con todas tus fuerzas que la jornada laboral pase lo más rápido posible para poder llegar a tu casa y tirarte en el sofá a recuperar todas esas horas de sueño de las cuales no has podido disfrutar en la noche del domingo al lunes.

No puedes parar de preguntarte por qué los domingos sueles dormir peor que cualquier otro día de la semana, pero tranquila, no eres la única a la que le pasa esto. Hay una razón por la que el insomnio nos invade los domingos y te la vamos a contar. 

¿Por qué se duerme tan mal los domingos?

Los lunes suelen ser el día más odiado por una gran parte de la población: dejamos atrás el fin de semana y damos la bienvenida a una nueva semana rutinaria llena de deberes y obligaciones. Si a esto le sumamos el hecho de no haber conseguido dormir bien y descansar la noche del domingo, el lunes puede llegar a hacérsenos muy cuesta arriba.

Parece ser que a la mayoría de las personas les cuesta más conciliar el sueño los domingos, al menos así lo revela un estudio llevado a cabo en Estados Unidos. El 39% de los 3.000 estadounidenses que participaron en la investigación señalaron que la noche del domingo al lunes fue la que peor durmieron de toda la semana, pero ¿por qué? Las razones son muchas y muy variadas:

+ El desfase horario: Esta es una de las principales razones por las que dormimos peor la noche del domingo al lunes. Normalmente, los viernes y los sábados solemos acostarnos mucho más tarde de lo habitual ya que tenemos la total tranquilidad de que al día siguiente no tendremos que madrugar para ir a trabajar y podremos levantarnos mucho más tarde. Como consecuencia a esto, nuestro reloj biológico se desajusta alterándose y modificándose. Por eso, cuando en la noche del domingo intentamos volver a la normalidad, todo lo que hicimos durante el fin de semana nos pasa factura atrayendo a nuestras vidas al temido e indeseado insomnio. Tanto los estudiantes como los trabajadores se sentirán muy identificados con esto. 

+ Todas las obligaciones que nos esperan al día siguiente: Después de haber disfrutado de un relajado y apasionante fin de semana, el lunes toca volver a empezar con la rutina. Es inevitable meterse en la cama el domingo y pensar en la semana de trabajo que nos espera por delante: reuniones, entrega de proyectos… Además, los lunes suelen ser el día escogido por las empresas y colegios para fijar y dar comienzo a las actividades más importantes y destacadas: comienzo de período de exámenes, presentaciones y conferencias, entrega de tareas… Por lo general, esto genera mucho estrés y ansiedad en las personas, lo cual desemboca en que el domingo se duerma mucho peor que cualquier otro día de la semana.

+ La perspectiva de tener que esperar otros cinco días para que llegue el siguiente fin de semana: El fin de semana se pasa volando, sin embargo el resto de la semana parece ser interminable, ¿a que sí? A no ser que estés de vacaciones, los domingos pueden conseguir que atravieses una gran crisis existencial pensando lo mucho que queda para volver a disfrutar de un buen descanso. Y claro esto conlleva que esa noche te la pases en vela torturándote. 

Consejos para evitar dormir mal los domingos

Si eres de esas personas a las que les cuesta muchísimo conciliar el sueño los domingos, estos son algunos consejos útiles que puedes poner en práctica para dormir y descansar mejor: 

+ Intenta mantener los horarios durante el fin de semana: Esta es una tarea muy difícil, pero lo mejor para no alterar el reloj biológico es tratar de mantener durante el fin de semana los mismos horarios que tienes entre semana. Intenta levantarte pronto y no trasnochar mucho. 

+ Disfruta hasta el último minuto: Realmente no sirve de nada martirizarse a medida que el fin de semana se va acabando. No te predispongas a sentir mal humor, márcate el propósito de vivir el momento y disfrutar cada segundo del domingo. 

+ Prepara todo lo que necesites para la mañana siguiente: No hay nada mejor para reducir la tensión del lunes que comenzar el día con el menor estrés posible. Para ello, puedes dejar preparado la noche anterior la ropa que te vas a poner o los papeles que vas a necesitar. 

+ Disfruta de una noche de domingo tranquila: Cena algo rico y haz algo que te relaje como escuchar música tranquila o estar con tu familia. La idea es distraerte todo lo posible para que no pienses que al día siguiente es lunes y no te preocupes por el trabajo. ¡Cierra el fin de semana con broche de oro! 

+ Planifica algo especial para el lunes: Los pequeños detalles marcan la diferencia y realmente pueden ayudarte a sobrellevar mejor este día. ¿Por qué no te preparas tu plato preferido para comer? ¿Qué tal si ves tu peli favorita por la noche o llamas a alguien especial?