La ansiedad de la vuelta al trabajo tras las vacaciones

Cómo evitar la ansiedad tras el parón veraniego

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Durante los meses de verano y Navidad hay dos tipos de personas, los que se van de vacaciones y los que regresan de vacaciones. Por sus caras les reconocerán, porque la gran mayoría de los que regresan lo hacen ¿con las pilas cargadas?, no. Con la ansiedad cargada a tope por los nervios de volver al trabajo. Descubre los motivos de esa ansiedad al volver al trabajo tras las vacaciones.

La ansiedad de la vuelta al trabajo

Se acabaron las vacaciones. ¿Creíste que iban a durar para siempre? Lamentablemente vivimos en una sociedad en la que el trabajo es uno de nuestros principales dones, situándose en importancia al lado del amor y la salud. Y sin embargo, la mayoría de las personas viven gracias a un trabajo que no les satisface en lo personal y apenas en lo económico. Para colmo, la crisis ha generado una inestabilidad tal que acudimos a trabajar sintiendo la espada de Damocles cada día.

La ansiedad de la vuelta al trabajo tras las vacaciones tiene varias causas, entre las que se encuentran la presión y la insatisfacción. Esta ansiedad presenta los mismos síntomas que otros tipos de ansiedad como la sudoración, las palpitaciones, el nerviosismo, el insomnio o los dolores musculares. Y la verdad es que ese no es el mejor estado para retomar el trabajo.

Pero la principal causa de ansiedad tras las vacaciones es la inadaptación que sufren cuerpo y mente. El cuerpo no quiere ni oír hablar de volver a madrugar, de permanecer largas jornadas de trabajo mientras la mente sufre la presión, las exigencias y el exceso de responsabilidad. Ambos, cuerpo y mente, se alían en una protesta contra la vuelta al trabajo.

Cómo evitar la ansiedad tras las vacaciones

Pero hay que volver. Los expertos dicen que la vuelta al trabajo se debe afrontar con actitud positiva, incluso dan algunos trucos para reducir esa ansiedad que nos produce volver a nuestro puesto de trabajo. Entre los trucos más populares se encuentra el de no empezar a trabajar un lunes, porque así nos sentiremos doblemente nerviosos y amargados. La realidad es que la ansiedad no va a desaparecer por mucho que empecemos a trabajar un martes.

Más consejos de expertos son tomarnos la vuelta como un reto, como un cambio de etapa para mejorar en nuestro trabajo. Pero eso dependerá mucho del trabajo que uno tenga. La actitud positiva la basan estos expertos en hacernos a la idea de que la vuelta al trabajo es un agradable momento de reencuentro con nuestros compañeros y con nuestro entorno habitual. Bien saben muchos que darían cualquier cosa por no volver al entorno habitual.

Hay que entender que cuando los expertos dan consejos, también están trabajando. Sabemos que esos consejos no son realmente eficaces porque no habrá nada que evite que lleguemos el primer día de trabajo con un nudo en el estómago, sin haber dormido y con la sensación de estar metiéndonos de nuevo en una espiral de decepción. Pero también sabemos que el cuerpo se acostumbra a todo, a lo bueno y a lo malo también. Así que en pocos días, la ansiedad habrá desaparecido.