El gran peligro de procrastinar para la salud mental: evita los riesgos

Las consecuencias directas de dejar para más adelante las tareas

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Es cierto que a veces tenemos que ser menos rígidos y tomarnos las cosas más a la ligera, pero tampoco hay que pasarse. Es lo que ocurre con la procrastinación, un término muy de moda que no es otra cosa que dejar para mañana lo que puedes hacer hoy, un clásico de todos los tiempos. Si acostumbras a posponer las cosas, seguro que ya sabes que te enfrentas a ciertas dificultades, pero, ¿conoces el gran peligro de procrastinar para la salud mental? Estás a tiempo de evitar los riesgos

Entendiendo los riesgos de la procrastinación

Mucho se ha escrito y se seguirá escribiendo para tratar de entender este comportamiento que te impide cumplir tus responsabilidades a tiempo. La procrastinación consiste en aplazar una tarea que debes hacer, postergarla, posponerla, hacerla más tarde o mañana. Y el mañana a veces nunca llega. Pueden ser tareas como planchar, pedir una cita médica, llamar a un familiar, preparar un examen o entregar un trabajo.

Como ves, la procrastinación se puede practicar en todos los ámbitos de la vida, algunos más importantes que otros y siempre supone un verdadero peligro. Es un asunto de autocontrol, de baja tolerancia a la frustración y de necesidad de recompensa inmediata. Y también de no medir bien las fuerzas, especialmente en el caso de estudios y trabajo, cuando piensas que aún tienes mucho tiempo o que trabajas mejor bajo presión.

Y se acerca la fecha, el plazo que te has propuesto tú o que te han pedido otros. Y te das cuenta de que es demasiado trabajo para hacerlo en tan poco tiempo. Y desistes o, si tienes suerte y puedes permitírtelo, lo aplazas por un tiempo más. Solo de leer esta dinámica ya te están entrando sudores fríos, ¿verdad?

Cómo afecta la procrastinación a la salud mental

Pero no deja de ser algo casi natural e instintivo. Seguro que prefieres la satisfacción inmediata de ver un capítulo de tu serie favorita antes que enfrentarte al esfuerzo, al miedo de terminar el proyecto, estudiar para el examen, pedir cita para el dentista, planchar o ir al gimnasio. Lógicamente te quedas con el placer de ver un capítulo y puede que alargues el placer viendo dos, tres o cuatro capítulos. ¿O acaso hoy no es un buen día para hacer una maratón de series? Hoy es un día como otro cualquiera y el mejor para darte cuenta del peligro de la procrastinación para tu salud mental.

+ Procrastinar cansa y agota, al menos con el tiempo. Evitar el esfuerzo o el malestar de hacer una tarea que debes hacer no es una buena inversión mental a medio plazo porque acumular tareas pendientes es una llamada directa al estrés. Y ahí llega para invadir tu vida entera.

+ Los problemas de ansiedad están muy relacionados con la procrastinación, a veces como causa y otras veces como consecuencia. Estrés y ansiedad son como dos vasos comunicantes que se retroalimentan para dejarte en un estado de inseguridad y confusión que solo te ayudará a seguir procrastinando.

+ No pierdas de vista la depresión, un trastorno que muchas veces deriva de la propia ansiedad. Y nos ponemos frente a un problema de salud mental muy grave que requiere un tratamiento largo, no es algo que puedas resolver leyendo un libro de autoayuda.

+ La baja autoestima es de las primeras consecuencias que aparecen cuando conviertes la procrastinación en un hábito o en un verdadero arte. No cumplir con tus obligaciones reduce la confianza en ti misma y pronto aparecen los pensamientos negativos del tipo "soy un desastre", "no puedo hacerlo" o "no valgo para nada".

+ A veces no le damos la importancia que realmente tiene a la frustración vital, una actitud que puede convertir tu vida en un infierno y que se ve alimentada por la procrastinación. ¿Cómo vas a tener ilusión, ganas de seguir si nunca consigues lo que te propones? Cuidado con esa desmotivación vital que te puede llevar también a la depresión.


La procrastinación es un problema a tener en cuenta, al margen de la montaña de bromas que puedan hacerse sobre ellas. Tu salud mental está en juego, así que no esperes a mañana, porque el mejor momento siempre es ahora.