7 técnicas de control mental para gestionar el estrés

Descubre cómo reducir el estrés

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Aprende a gestionar el estrés

Cada vez más gente sufre las consecuencias de ese estrés desadaptativo que en lugar de ayudarnos a seguir adelante se convierte en un obstáculo vital. Las consecuencias de una mala gestión del estrés se observan en todos los ámbitos de la vida con desánimo, con falta de ilusión, con cansancio o directamente agotamiento físico y mental. Pero, ¿cómo evitarlo? Tenemos algunas técnicas de control mental para gestionar el estrés y que vivas más feliz. ¡Apunta!

Técnicas para gestionar el estrés

Como ocurre con la ansiedad, no se trata de controlar el estrés o de hacerlo desaparecer, ya que se trata de un mecanismo adaptativo que necesitamos para sobrevivir. De lo que se trata es de gestionarlo, de aprender a manejarlo para que no aparezca en momentos en los que no lo necesitamos. ¿Y cómo se gestiona el estrés? Tenemos algunas ideas.

Control mental para reducir el estrés

1 Respiración profunda para gestionar el estrés

Una de las técnicas más efectivas para obtener un alivio instantáneo es la respiración profunda. Inspira profundamente durante 4 segundos, mantén la respiración dentro de ti otros 4 segundos y luego expulsa el aire lentamente durante 7 segundos. Mientras lo haces mantente consciente en todo momento del movimiento del aire entrando, permaneciendo y saliendo.

2 Relajación muscular

El estrés produce mucha tensión muscular y pasa de ser un asunto emocional a convertirse en un problema físico. Por eso, hay que atender también al cuerpo. Relaja tus músculos, siéntate o túmbate, cierra los ojos y ve soltando la tensión poco a poco desde los pies hasta la cabeza. Puedes ayudarte de técnicas como el yoga o el pilates para aprender a reconocer mejor tu cuerpo.

3 Detener el pensamiento estresante

La mente nos juega malas pasadas y los pensamientos recurrentes y distorsionados nos producen una tensión y un estrés que puede acabar en un desbordamiento emocional. ¿Y si detienes esos pensamientos? Es fácil pero requiere mucha práctica y las primeras veces no te va a funcionar. Sigue intentándolo hasta que te salga casi de forma automática.

Cuando aparezca un pensamiento del tipo "no voy a poder con todo", "estoy sobrepasada", "es demasiado para mí", crea otra voz en tu cabeza que diga: "para" o "basta". Con el tiempo la orden de detener ese pensamiento funcionará y evitará que tu mente se llene de pensamientos negativos.

4 ¿Son útiles tus pensamientos?

Hablando de pensamientos negativos, un aspecto muy importante del funcionamiento de la mente puede ayudarte a controlar el estrés y a sentirte mejor contigo misma. Es pararte un momento a comprobar la utilidad de tu pensamiento. Los pensamientos no son verdaderos o falsos, sino útiles o inútiles.

Cuando pienses que no puedes más, no hace falta que te lo creas al pie de la letra. ¿Es cierto que no puedes más? Eso no importa, lo que importa es que no te está resultando útil, así que hay que cambiarlo por otro que sirva. Recuerda que más útil que el "no puedo hacerlo" es el "¿cómo lo hago?"

Técnicas para aliviar el estrés

5 Cuidado con los deberes

Una de las causas del estrés es la cantidad de obligaciones que tenemos y que creamos. Seguramente tu mente está llena de "deberías", deberías llamar a tu amiga, deberías ir al médico, deberías pasar por el súper, deberías ir al gimnasio, deberías acabar antes de las 6... y una larga lista de deberías. ¿Estás segura de que no puedes eliminar ninguna de esas supuestas obligaciones?

6 Di 'no' para reducir el estrés

Un ejercicio muy sencillo y liberador para reducir el estrés es aprender a decir "no". Di no, niégate a ese evento social al que no quieres ir, niégate a quedarte en el trabajo dos horas más, niégate a hacerle ese favor a tu amiga, niégate a todo lo que consideres que te va a saturar.

7 Mindfulness para el estrés

Que el Mindfulness esté de moda no le resta méritos a esta técnica de meditación que se basa en la atención plena. Vivir el aquí y el ahora, ser consciente de lo que está ocurriendo en este preciso momento, los sonidos que están ocurriendo a tu alrededor, centrarte en una sola sensación o prestar atención a ese olor te ayudarán a limpiar tu mente al menos de forma momentánea.

Y tú, ¿qué técnica usas para gestionar el estrés?