Cómo dejar de procrastinar: no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy

Estrategias para terminar de una vez por todas tu lista de tareas pendientes

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Hace unos años la gente se extrañaba al escuchar o leer la palabra procrastinar, pero hoy ya está en boca de todos. Y nos alegramos por lo que supone de ampliación de vocabulario, pero no por lo que eso implica. Que todos sepamos o incluso nos identifiquemos con la procrastinación quiere decir que la practicamos y hasta la convertimos en un arte. Y al final nos encontramos con un montón gigante de tareas pendientes imposibles de abordar. ¿Quieres saber cómo dejar de procrastinar? Sigue leyendo este artículo, y recuerda: no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy

¿Qué es la procrastinación?

Preparar los exámenes, entregar ese proyecto a tiempo en tu trabajo, limpiar la casa, hacer la compra, pedir cita con el dentista o tener esa conversación con tu pareja. Puedes añadir mil actividades más que por algún motivo te producen incomodidad o incluso ansiedad. ¿Y qué haces para no sufrir ese malestar? Evitarlas. Evitar las tareas que sabes que antes o después tendrás que hacer, pero has decidido que sea después.

Procrastinar es postergar, posponer o atrasar una tarea que te incomoda. Se refleja en el clásico refrán de "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy" y también en ese otro que dice "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, déjalo para pasado mañana y así tendrás hoy y mañana libre". Elegir uno u otro es elegir entre hacer lo que tienes que hacer o no.

Si te sirve de consuelo, dicen que procrastinar es una tendencia natural en el ser humano. ¿Quién quiere ponerse a hacer algo que le cuesta mucho esfuerzo, que el aburre o que le produce cierta ansiedad? NADIE. No lo pienses más y no te culpabilices por ello pero es cierto que posponer lo que tienes que hacer te coloca en una posición muy estresante de tareas pendientes infinitas.

Las consecuencias de procrastinar

Queremos ayudarte a dejar de procrastinar, pero que no se nos vaya la cabeza, porque tampoco es cuestión de que te conviertas en la persona más productiva del planeta. Aunque a veces lo parezcas, sobre todo cuando estás procrastinando. ¿O no te pasa que tienes que hacer algo y lo dejas para mañana pero a cambio te inunda una hiperactividad para hacer cualquier cosa que no sea lo que realmente tienes que hacer?

¿Y por qué lo tienes que dejar para después?, ¿por qué no puedes hacerlo ahora? Los motivos para procrastinar son variados. Puede tratarse de una tarea muy complicada, de algo aburrido que no te satisface, de falta de voluntad o de sobrecarga mental. Pero la mayoría de las veces es por miedo a no hacerlo bien. ¿No serás demasiado perfeccionista?, ¿qué te parece si primero lo haces y mañana lo revisamos hasta que quede casi perfecto?

Lo cierto es que procrastinar tiene sus consecuencias negativas. Al fin y al cabo sabes que hay una tarea que tienes que hacer y no la estás haciendo. Eso pasa factura en forma de frustración, de sensación de fracaso, de sentimiento de culpa, de baja autoestima y también puede ocasionarte importantes problemas laborales.

Por no hablar de cómo se resiente tu concepto de autoeficacia al no cumplir con tu obligación. Puede que no pase nada por dejarlo para mañana, pero a la larga puede afectar a tu salud emocional, impedirte lograr tus metas, dejarte sin sueños e ilusiones y postrarte en un estado de desesperanza muy cercano a la depresión. No te arriesgues.

Estrategias clave para dejar de procrastinar

Pero las consecuencias de hacer de la procrastinación un arte seguro que ya las conoces si estás leyendo este artículo. Así que vamos a por la ayuda en forma de algunas estrategias para dejar de procrastinar.

+ Empezar la tarea 

Lo primero es empezar, que es lo que más cuesta. Te resultará más fácil ponerte a la tarea si te marcas un tiempo de 5 minutos, por ejemplo. Tienes que decirte a ti mismo que solo son 5 minutos y cuando pase ese tiempo... Tal vez lo dejes o tal vez sigas con ello.

+ Controlar los tiempos 

Manejar y controlar los tiempos que le dedicas a esa tarea que llevas postergando un tiempo es importante. Si no lo tienes que hacer en un solo día, ¿por qué no le dedicas un tiempo breve cada día? Pon el temporizador, incluso. Decide si son 15 minutos al día, 20 minutos o media hora y cuando suene la alarma, déjalo si quieres.

+ Crear una rutina 

El control del tiempo nos lleva a la rutina. Es costumbre demonizar las rutinas, pero lo cierto es que algunas de ellas las necesitamos en nuestro día a día. ¿O acaso no desayunas todos los días? Eso no deja de ser una rutina que te gusta y que además necesitas. Pues haz lo mismo con tus tareas pendientes. Dedica un tiempo todos los días, el mismo momento siempre y con las misas circunstancias que el día anterior, porque la rutina, con el tiempo, se convierte en una actividad automática.

+ ¿Qué tienes que hacer? 

Espera un momento, ¿sabes bien lo que tienes que hacer? Porque tal vez estás procrastinando porque no tienes muy claro cuál es tu tarea. Una buena idea es poner por escrito en qué consiste exactamente lo que tienes que hacer y cuáles son los pasos que tienes que seguir.

+ Divide la tarea 

De pasos hablamos cuando se trata de un trabajo de gran envergadura. Tal vez lo estás posponiendo porque te llevará demasiado tiempo y te costará demasiado esfuerzo. Es el momento de dividir esa tarea en secciones más pequeñas e ir haciendo una por una. Así puedes ir viendo los progresos y te servirán como motivación para seguir hasta el final.

+ Haz cosas que te gusten 

Como se trata de hacer una tarea que te molesta, puedes probar a intercalarla con cosas que te gusten. Puedes empezarla con una taza de café, puedes hacer una pausa de 10 minutos para leer una novela o ponerte tu música favorita mientras haces el trabajo.

+ Fuera distracciones 

Es importante que el tiempo que le dediques a la incómoda tarea, sea más o menos tiempo, evites las distracciones. Sí, estamos hablando del teléfono móvil y de las redes sociales.

+ Cuéntaselo a alguien 

A muchas personas les funciona el truco de contarle a alguien lo que tienen que hacer. De esa manera refuerzan la sensación de compromiso y responsabilidad, pero es un arma de doble filo porque si no consigues hacerlo, la sensación de fracaso será mayor.

+ La importancia del descanso 

Descansa, desconecta. Este consejo puede parecer contradictorio cuando de lo que se trata es de trabajar, pero es que también es necesario limpiar la mente.

+ Una recompensa final 

Y piensa en la recompensa final. Regálate un premio según tus gustos y necesidades cuando termines la tarea. Porque además te lo mereces.

+ Busca una motivación

Tal vez pienses que estas estrategias están muy bien pero falta algo, ¿verdad? Lo que te falta es motivación y no sabes cómo encontrarla. Al fin y al cabo se trata de hacer algo que no quieres hacer por los motivos que sean y eso va contra tu naturaleza. Pues también tenemos un truco para motivarte.

Sabes que dejar de procrastinar y hacer esa tarea te hará sentir mejor. Entonces visualiza con todo detalle los beneficios de ponerte a ello. Sé consciente de todo lo bueno que te proporcionará terminar ese asunto. ¿Puedes visualizar el trabajo ya terminado?, ¿la ligereza que sentirías?, ¿el alivio?, ¿y la cantidad de tiempo que te quedaría para hacer las cosas que realmente te gusta hacer?


¡Ya estás lista para dejar de procrastinar! ¿Vas a seguir estas estrategias? ¿Conoces alguna otra? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!