Las mujeres, más inteligentes que los hombres

Saúl C. Montaño Quintanilla

El sexo débil, la rubia tonta... atrás quedan ya estos tópicos, porque hace tiempo que las mujeres dejamos de ser débiles y peor para aquél que siga creyendo que las rubias son tontas. Prejuicios como estos que intentaban demostrar una supuesta superioridad masculina van dejando paso a los hechos y a los datos. Y es que hay estudios basados en las pruebas que miden el cociente intelectual que afirman que las mujeres somos más inteligentes que los hombres.

La inteligencia femenina

Es cierto que las últimas investigaciones realizadas con los tests de cociente intelectual demuestran que en los últimos cien años el promedio de inteligencia ha crecido en ambos sexos. Y se observa también que el mayor crecimiento se da en las mujeres. ¿Quiere esto decir que las mujeres somos más inteligentes que los hombres? ¿A qué se debe que las mujeres tengan un cociente intelectual mayor?

Parece ser que tiene mucho que ver la capacidad multitarea que las mujeres venimos desarrollando desde hace décadas. La lucha por la inserción laboral y compaginarlo con el ámbito doméstico se traduce en una mayor actividad cerebral. Además, la desigualdad que aún hoy se mantiene, hace a las mujeres más perfeccionistas y el afán de superación es un gran impulso para una mayor inteligencia.

Pero la inteligencia no deja de ser un concepto discutible que acepta todo tipo de teorías y discusiones y resulta difícil asumir cualquier método de medición. Es comúnmente utilizado el test de cociente intelectual (CI), creado en un principio para determinar el rendimiento escolar de los más jóvenes. La puntuación obtenida tras realizar el test nos proporciona la media de inteligencia. El valor normal es 100 y se considera superdotado a aquella persona que pase de 130.

La autoestima

Pero si bien es cierto que se observa una mayor puntuación en mujeres en las pruebas de cociente intelectual a edades tempranas, esa superioridad intelectual femenina va decreciendo con el paso de los años, algo que no ocurre en los varones. La causa de, por decirlo de algún modo, esa disminución de la inteligencia, es la autoestima. Parece que una baja autoestima limita el desarrollo de la inteligencia.

Y es que la falta de autoestima y creer que una no vale lo suficiente es un rasgo más característico de las mujeres que de los hombres. ¿Por qué?

Nuestro entorno y nuestra sociedad están cambiando pero las mujeres todavía crecemos y vivimos en un entorno hostil hacia la feminidad. Los preceptos machistas y patriarcales están insertados en lo más profundo de nuestra cultura y es difícil deshacerse de ellos. Los roles asumidos por nuestros padres, a menudo con una madre sumisa y un padre autoritario, quedan plasmados desde nuestra infancia. Y ya adultos, la discriminación en el trabajo, donde tenemos que demostrar constantemente que valemos para desempeñar nuestro puesto de trabajo, algo que no les ocurre a los hombres, y sobre todo, la presión social que recibimos para ser capaces de gestionar con eficiencia absolutamente todo, el trabajo, la casa, la familia... hace que en muchas ocasionas nos olvidemos de nosotras mismas y de nuestra valía personal.

Así pues, si nacemos con más capacidades intelectuales que nuestros congéneres masculinos, vamos a intentar utilizar esa ventaja para no ir desdibujándonos entre la vorágine de responsabilidades, roles impuestos, y discriminaciones que nos rodean desde la infancia.