Carnofobia (miedo a la carne): una fobia gastronómica muy común

Causas y características del pánico a comer carne

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Muchas fobias están relacionadas con la alimentación y eso añade más peligros porque a las consecuencias psíquicas de cualquier trastorno fóbicos, se le une el riesgo físico de eliminar un determinado alimento de la dieta. ¿Se puede vivir sin comer carne? Los veganos así lo hacen, pero en ese caso no se trata de una fobia. Te contamos todo sobre la carnofobia o el miedo a la carne en nuestro diccionario de fobias, una fobia gastronómica muy común

Qué es la carnofobia

La carnofobia es el miedo a la carne o a comer carne. Como la reacción principal ante una fobia es la evitación, es evidente que en este caso la carne desaparece de la dieta de esa persona con todo lo que ello implica. Se podría argumentar que si los vegetarianos o veganos viven perfectamente sin comer carne, no hay ningún problema con esta fobia, pero no es así.

El miedo a la carne no solo te impide comer carne, sino que también intentas evitar ver la carne. ¿Te imaginas asistir a un banquete de una boda y tener que levantarte de la mesa porque te da pánico ver ese plato de carne en el comensal de al lado? Ni comer carne, ni ver carne, ni imaginar carne.

Síntomas de la carnofobia

Cualquiera de estas tres situaciones, comer, ver o imaginar, puede desencadenar una serie de síntomas que son los mismos que los de la ansiedad. Tienes dificultad para respirar, te mareas, tienes sensación de irrealidad, se te duermen las extremidades, empiezas a sudar, tienes miedo, tanto miedo que puedes llegar a sufrir un ataque de pánico. ¿Te parece excesivo?

Excesivo, desmedido e irracional es el miedo cuando hablamos de fobias. Esto es algo que en el fondo sabe la persona que sufre el trastorno fóbico y por eso también tiene consecuencias psíquicas en forma de una baja autoestima y pensamientos limitantes sobre uno mismo. Es la sensación de que algo falla, pero no sabes muy bien qué. Pero el miedo a la carne persiste, la carne se convierte en un estímulo rodeado de peligro y a tu alrededor no lo pueden comprender. ¿Qué peligro puede haber en un trozo de carne?

Causas de la carnofobia

En principio ni la carne ni comer carne es algo peligroso. Pero tal vez en tu infancia comiste un plato de carne que estaba en mal estado y pasaste una temporada en el hospital, por ejemplo. Se trata de la clásica experiencia traumática que al haber generado una gran carga emocional negativa, puede haberse grabado en tu mente como un verdadero peligro.

O puede que en alguna ocasión tuvieras un accidente doméstico mientras preparabas carne. Y ahí está la temida asociación con el peligro otra vez. En los casos de fobias no descartamos nunca un trastorno de ansiedad previo como origen, ya que la ansiedad te sume en un estado de alerta permanente y cualquier estímulo se puede considerar peligroso.

Tratamiento de la carnofobia

En este punto hay que aclarar que la carnofobia no es la elección por cuestiones ideológicas de no comer carne. Y tampoco es una aversión a este alimento, que no te gusta su sabor, su textura o su olor y evitas comerlo. La carnofobia es un trastorno y como tal debe tratarse con la ayuda de un profesional de la psicología.

La terapia cognitivo conductual es la más eficaz cuando se trata de fobias, aunque sirve para muchos otros trastornos. Se trata de una interesante técnica que trabaja en primer lugar sobre el pensamiento distorsionado, ese que te hace ver la carne como un peligro, para poder modificar después la conducta.

Da igual si en realidad no quieres comer carne, porque la fobia hay que tratarla de todas maneras para prevenir la aparición de nuevos miedos. Si no quieres comer carne, que sea por elección, no por miedo.