Criofobia o fobia al frío: se acerca el invierno

Causas y tratamiento del estremecedor miedo al frío

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Todo lo que debes saber sobre la criofobia o el miedo al frío

Hay personas que adoran el invierno y disfrutan en la nieve, pero hay otras personas a las que el frío les produce bastante incomodidad y rechazo. Y otras directamente sufren criofobia o un miedo irracional y desmedido al frío. Se trata de un trastorno muy relacionado con esas fobias a fenómenos meteorológicos que pueden limitar mucho la vida de la persona que lo sufre. En nuestro diccionario de fobias hablamos de la criofobia.

Qué es la criofobia

La criofobia es el miedo al frío, a la sensación de frío que se siente en general en invierno, a las bajas temperaturas o incluso al hielo de una bebida fría. Como ves se trata de un trastorno que encuentra estímulos muy variados pero todos ellos con las mismas consecuencias limitantes.

Las personas que sufren criofobia tienen miedo durante el invierno. Se trata, la mayoría de las veces, de un miedo a enfermar debido a la temperatura, pero también de miedo a notar en las manos esa sensación de frío de un helado o de una bebida con hielo. Como ocurre con todas las fobias, el miedo no se corresponde con el nivel de peligro real que presenta la situación.

Síntomas de la criofobia

Solo con pensar que se acerca el invierno ya se nota esa ansiedad anticipatoria. Ver en las noticias de la tele grandes nevadas, aunque sea en otros lugares o una preciosa postal navideña con paisajes nevados es suficiente para desencadenar todos los síntomas de ansiedad en una persona con criofobia.

Agitación, nerviosismo, sensación de asfixia o incluso ataque de pánico son los síntomas más reveladores de esta fobia al frío cuando no se puede evitar el estímulo que tanto se teme. Ver caer la nieve a través de la ventana y saber que hay que salir de casa para ir al trabajo puede ser una auténtica tortura. Pero hay más, porque los síntomas de la criofobia también se pueden desarrollar en otras situaciones más cotidianas que no ocurren en invierno, como tomarse un café con hielo, comer un helado o bañarse en el mar con la sorpresa de que el agua está más fría de lo esperado.

¿Qué es la criofobia?

Causas de la criofobia

Conviene no confundir la criofobia con la alergia al frío, porque las situaciones temidas son las mismas. Muchas veces es la propia alergia la que desencadena la fobia, pero ese miedo irracional al frío tiene otras causas, como sufrir un trastorno de ansiedad previo que multiplica e intensifica la sensación de peligro en todo lo que te rodea.

Al igual que otras muchas fobias, la criofobia puede encontrar su origen en una experiencia traumática. Si alguien de tu familia, por ejemplo, sufrió congelación en los dedos en un viaje de alta montaña y lo viviste con una gran carga emocional, es motivo suficiente para desarrollar este miedo al frío.

Tratamiento de la criofobia

La criofobia se supera con ayuda psicológica y en ocasiones puede hacer falta un tratamiento farmacológico adicional. La solución no es marcharte a vivir a un lugar con un clima más cálido para evitar vivir situaciones de frío, sino enfrentarte al miedo y superarlo. Con ayuda, eso sí.

Generalmente las fobias se superan de una forma más eficaz con la terapia cognitivo conductual, que trabaja tanto el pensamiento irracional como la conducta de evitación. La sensación de peligro frente al frío es exagerada y hay que empezar por ahí. Luego, junto con las técnicas de relajación para reducir la ansiedad, se pueden ir modificando los diferentes comportamientos que se adoptan ante las situaciones temidas.