Heliofobia: cuando tienes miedo al sol

Una alta sensibilidad al sol puede producir fobia

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La fobia o miedo al sol se conoce como heliofobia

Muchas personas siguen pensando que las fobias son simples manías y que se podrían cambiar fácilmente, pero nada de eso. Una fobia no es una manía, sino un trastorno que puede complicarte mucho la vida y que puede llegar a aislarte. Es el caso de la heliofobia o el miedo al sol, un problema del que hablamos en nuestro diccionario de fobias.

Qué es la heliofobia

La heliofobia es el miedo al sol, a la luz solar o a los rayos solares. No se trata de fotofobia, que es una hipersensibilidad a la luz, sino de un miedo irracional y desmedido que impide a la persona que lo sufre estar en contacto con la luz solar. A modo de vampiros, este trastorno es de lo más limitante.

Porque cuando de fobias se trata, la primera reacción es evitar el estímulo que produce el miedo, en este caso el sol. Y, ¿cómo evitas que te dé la luz del sol? La única manera es permanecer dentro de casa sin salir para nada durante las horas del día. Las consecuencias desastrosas de sufrir esta fobia son imaginables.

Síntomas de tener miedo al sol

Una persona con heliofobia experimenta todos los síntomas de la ansiedad cuando se expone a los rayos solares o cuando se imagina bajo el sol. Mareos, sensación de asfixia, hormigueo en las extremidades, desconexión de la realidad y ataque de pánico son las reacciones más habituales.

A estos síntomas físicos se le añaden otros psíquicos como los pensamientos distorsionados. Pero más peligrosos que los síntomas, en el caso de la heliofobia son las consecuencias. El total aislamiento social, la imposibilidad de trabajar como no sea en un teletrabajo y no poder salir a la calle durante el día a hacer los trámites diarios obligados son demoledores para la autoestima.

Las consecuencias del miedo al sol

Las causas de una fobia

Síntomas y consecuencias desastrosas que también repercuten en la salud física, ya que la falta de exposición a la luz sol produce un déficit de Vitamina D, imprescindible para el organismo. Pero, ¿cuál es la causa de este pánico al sol? A veces la heliofobia se relaciona con la carcinofobia o el miedo al cáncer, ya que una exposición excesiva al sol puede producir cáncer de piel.

Pero el origen más frecuente es un trastorno de ansiedad previo que hace que las fobias campen a sus anchas y se desarrollen sin ningún criterio específico. La ansiedad se dispara ante el peligro y cuando está totalmente fuera de control, todo lo que te puedas imaginar y hasta lo que no te puedas imaginar puede ser considerado peligroso.

Superar la heliofobia es posible

Ni por un momento podemos pensar en superar una fobia como la heliofobia sin ayuda profesional. El tratamiento psicológico con la terapia cognitivo conductual es la más eficaz a la hora de tratar las fobias, aunque en este caso no se descarta la medicación.

Sea cual sea la terapia que recomienda el profesional, irá acompañada de técnicas de relajación para reducir la ansiedad que generan este tipo de trastornos fóbicos. La superación de una fobia lleva un tiempo, pero merece la pena recuperar tu vida.