Vicafobia: ¿tienes miedo a las brujas?

Descubre las fobias más curiosas

Laura Sánchez

Te contamos más sobre la vicafobia, como se conoce el miedo a las brujas

Hay fobias que nos parecen más lógicas que otras, aunque algunas sean de lo más curiosas y no supiéramos ni que existían. Es el caso de la vicafobia o el miedo a las brujas, un temor que tiene cierta lógica hasta que se convierte en un trastorno fóbico que te complica la vida. En nuestro diccionario de fobias hablamos de la vicafobia o el miedo a las brujas.

Qué es la vicafobia

La vicafobia es el miedo a las brujas, a la brujería y, por extensión, a la magia. Con el misterio que siempre ha rodeado a las brujas, esta fobia puede llegar a parecernos bastante lógica. Al fin y al cabo, ¿y si una bruja te hace un hechizo maligno? Pero, ¿qué posibilidades hay de que eso ocurra?, y lo que es más importante, ¿por qué habría de ocurrir algo así?

Hacemos estas preguntas para que te des cuenta de los pensamientos irracionales que generan las fobias. Pensar que tienes un mal de ojo cuando estás pasando una temporada complicada es una cosa, pero llevarlo al extremo de imaginar que a tu alrededor puede haber brujas malvadas, es un problema que hay que tratar cuanto antes.

Síntomas de una fobia como esta

En la mayoría de las fobias los síntomas aparecen cuando se presenta el estímulo. Así que, ¿cuántas brujas has visto en tu vida? Seguramente ninguna, pero que eso no te haga pensar que la vicafobia no es un problema porque las personas que la sufren con solo imaginarse una bruja pueden experimentar todos los síntomas habituales.

Imaginarse una bruja, ver un dibujo de una bruja, tener pensamientos sobre brujería o escuchar una conversación sobre magia son estímulos suficientes para desencadenar todos los síntomas de la ansiedad. Mareos, náuseas, palpitaciones, dolor de cabeza, dificultad para respirar o incluso un ataque de pánico son las reacciones más frecuentes.

Cómo superar la vicafobia

Las causas del miedo a las brujas

A lo largo de la historia las brujas han sufrido el temor de la gente, pero eso no es precisamente una fobia. Sin embargo, el factor cultural sí es importante en el desarrollo de algunas fobias, como ocurre por ejemplo con la eremofobia o el miedo a soledad o la ofidiofobia o miedo a las serpientes.

Tampoco se descarta el condicionamiento por haber vivido una experiencia traumática con una bruja, aunque no fuera de verdad. Un niño puede experimentar emociones muy fuertes en una noche de Halloween y quedarse marcado por alguna circunstancia concreta.

Tratamiento de la vicafobia

Teniendo en cuenta que las brujas no se dejan ver muy a menudo en nuestro día a día, superar la vicafobia pasa por una transformación de esos pensamientos distorsionados e irreales acerca de las brujas. Y esto se hace a través de la terapia cognitivo conductual, en la que primero se trata el pensamiento y más tarde el comportamiento.

Cualquier tratamiento de una fobia debe estar supervisado por un profesional y todos ellos te recomendar la práctica de algunas técnicas de relajación debido a la estrecha relación entre fobia y ansiedad. En algunos casos, superar un trastorno fóbico también requiere un tratamiento farmacológico.

Si te ha interesado esta información sobre la vicafobia, te gustará nuestro diccionario de fobias