Bromidrosifobia: miedo al olor corporal

Cuando el olor corporal pasa de producir rechazo a temor

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Bromidrosifobia: miedo al olor corporal

Estás esperando en un espacio público y de pronto una persona se sienta a tu lado. Notas cómo tiene un olor corporal muy fuerte, crees que no se ha duchado en varios días y te resulta de lo más desagradable. Esto no es una fobia, es algo que nos ocurre a todo el mundo pero, ¿qué pasa si esa situación te produce un alto grado de ansiedad y tienes que salir de ahí enseguida? Pasa que tienes bromidrosifobia, un trastorno que te descubrimos en nuestro diccionario de fobias.

Qué es la bromidrosifobia

La bromidrosifobia es el miedo al olor corporal, al sudor, al propio y al ajeno. Conviene distinguir del natural rechazo que nos producen los olores corporales ajenos o incluso ciertas dudas sobre nuestro propio olor, si hemos sudado y el olor se nota o no. Para que sea una fobia tienen que darse una serie de características.

Esta fobia al olor corporal tiene que contar con un componente de miedo irracional y desmedido, con unos pensamientos distorsionados en los que ese estímulo (el olor corporal) se considera algo peligroso y con un aumento de la ansiedad tan evidente como para necesitar una conducta evitativa.

Síntomas de la bromidrosifobia

Con la bromidrosifobia se experimentan todos los síntomas de la ansiedad. Taquicardia, sensación de asfixia, miedo, dolor de cabeza, mareos y puede llegar incluso al ataque de pánico si no puedes evitar el estímulo o la situación. Imagínate que te subes al ascensor y tu vecino huele mal, ¿es un momento desagradable o tienes verdaderos problemas para soportarlo?

Con esta fobia al olor corporal se desarrollan otro tipo de síntomas psíquicos y también consecuencias. Si a lo que tienes miedo es a tu propio olor corporal, las conductas para evitarlo se acercarán al trastorno obsesivo compulsivo, la autoestima baja será la característica más presente y lo más seguro es que acabes con riesgo de aislamiento social.

¿Por qué tienes fobia al olor corporal?

Causas de la bromidrosifobia

Pero, ¿cómo se desarrolla una fobia de este tipo? Si el sudor o el mal olor corporal es natural que produzcan cierto rechazo, no es difícil imaginar una situación de un trastorno de ansiedad en la que ese y otros rechazos se convierten directamente en miedo y temor.

Aunque generalmente las fobias encuentran su origen en una experiencia traumática. Si en la infancia pasaste un momento desagradable con una enorme carga emocional y aún puedes recordar que el elemento más intenso era un mal olor corporal, es posible que con el tiempo se desarrolle la bromidrosifobia.

Tratamiento de la bromidrosifobia

Como todas la fobias, la bromidrosifobia es limitante. Más o menos y según el lugar donde vivas, el clima o la estación del año. Puede parecer que esta fobia se puede sobrellevar sin grandes dificultades, pero una fobia hay que tratarla cuanto antes porque suele generar otras fobias.

La terapia psicológica se hace inevitable para poder superar la fobia y gestionar todas las emociones que produce. También es necesario transformar el pensamiento distorsionado para modificar más tarde la conducta. Y en todo momento, las técnicas de relajación deben estar presentes para reducir el grado de ansiedad que todas la fobias presentan.