Ligirofobia o miedo a los ruidos fuertes: cómo combatirlo

Síntomas, causas y tratamiento de la ligirofobia

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Muchas fobias responden a estímulos inesperados, como cuando te asustas por un ruido fuerte. La ligirofobia es el miedo a los ruidos fuertes, como a las explosiones, por ejemplo, y es una de esas fobias que se pueden comprender más fácilmente. Sin embargo, conviene aclarar que el susto o el malestar que te produce un ruido fuerte no es suficiente para que se convierta en fobia.

Qué es la ligirofobia

La ligirofobia es el miedo a los ruidos fuertes: a las explosiones, a los petardos, a los globos que explotan en una fiesta... Está muy relacionado con el carácter inesperado del acontecimiento, como si la impresión natural de rechazo ante una explosión se convirtiera en algo más grande que no puedes controlar.

En efecto, esa impresión o susto que podemos sentir cualquiera en una situación en la que nos sorprende un ruido fuerte o un estruendo no es una fobia. La ligirofobia comienza cuando esa impresión se convierte en un miedo irracional y desmedido con un grado muy alto de ansiedad.

Síntomas de la ligirofobia

La ansiedad y todos sus síntomas son precisamente los que dan forma a las fobias, sean del tipo que sean. Si cuando ves un globo notas un gran nerviosismo, te falta el aire, tienes palpitaciones y todo se tiñe de pánico y peligro, es que sufres ligirofobia. Lo mismo ocurre cuando te alejas de una fiesta porque van a comenzar los fuegos artificiales y no quieres escuchar el sonido de las explosiones.

Además de los síntomas físicos habituales, el miedo a los ruidos fuertes desencadena una serie de síntomas psíquicos, como una excesiva sensación de vulnerabilidad ante un estruendo, los pensamientos fatalistas y toda una serie de ideas distorsionadas que convierten este estímulo en un momento de peligro.

Causas de la ligirofobia

Se puede entender la ligirofobia mejor que muchas otras fobias. Al fin y al cabo, el ruido de una explosión puede estar anunciando un momento festivo, sí, pero también un momento dramático. El problema está en asociar ese estruendo siempre con la tragedia o el peligro. Pero, ¿cómo se desarrolla la ligirofobia?

No es extraño que este miedo a los ruidos fuertes encuentre su origen en una experiencia traumática en el pasado. Si estuviste cerca de una explosión que provocó muertes o accidentes, es posible que por condicionamiento relaciones ese ruido con un momento de una carga emocional intensa y negativa.

Tratamiento de la ligirofobia

Hay personas con ligirofobia que no creen necesario buscar tratamiento, ya que no se trata de una fobia que te condicione tu vida diaria y las ocasiones puntuales en las que puede haber ruidos fuertes se pueden evitar con más o menos facilidad. Pero que la fobia no sea limitante no quiere decir que no se deba tratar.

Un trastorno fóbico que no recibe tratamiento generalmente acaba por generar nuevas fobias que no tienen por qué estar relacionadas. Así que lo mejor es acudir a un especialista y con la terapia adecuada podrás superar esta fobia y prevenir otras nuevas. Además, cualquier persona que sufre una fobia debe aprender a manejar las técnicas de relajación para reducir la ansiedad.