Cuáles son las causas de la hilofobia o miedo a los bosques

Los bosques son lugares propicios para el miedo

Laura Sánchez

Descubre más sobre la hilofobia, el miedo a los bosques

No dejan de sorprendernos algunas fobias, especialmente las relacionadas con la naturaleza. La hilofobia o el miedo a los bosques es un trastorno fóbico que puede limitar tu vida aunque consigas evitar el estímulo que te produce el pánico. En nuestro diccionario de fobias estamos hablando de las causas de la hilofobia.

Qué es la hilofobia

La hilofobia es el miedo a los bosques. A veces también llega acompañada de la xilofobia o el miedo a la madera por la cantidad de árboles que te encuentras en un bosque, pero no siempre aparecen juntas. Tener miedo a un bosque tiene su lógica en parte, sobre todo dependiendo de la circunstancia.

Hay bosques muy espesos en los que no es difícil evocar gran cantidad de peligros y terrores que te puedan ocurrir allí. Más lógico es si te encuentras de noche y perdido entre los árboles, con todos esos sonidos de la naturaleza que hoy nos resultan tan extraños y amenazadores. Y las películas de terror tienen muchas veces como escenario un bosque.

Las causas más frecuentes

Por eso no es extraño que debido al factor cultural o de sugestión aparezca este miedo irracional y desmedido a los bosques. Pero no es suficiente. La sugestión por una película de terror en la que ocurren todo tipo de desgracias en un bosque no basta para desarrollar esta fobia, aunque si va acompañada de un trastorno de ansiedad previo, el panorama se vuelve más claro.

La mayoría de las fobias tienen su origen en una experiencia traumática. Si te perdiste en un bosque cuando eras pequeño, si realmente pasaste miedo, angustia y terror por algún episodio en este lugar, puede ser fácilmente el origen de esta fobia.

Descubre qué es la hilofobia

Síntomas de una fobia como esta

La hilofobia se manifiesta con los mismos síntomas de la ansiedad y que otro tipo de fobias. Todo empieza cuando el estímulo está cerca y empiezas a notar los nervios y el malestar por la sensación de peligro que te inunda. En este punto lo más habitual es la evitación, es decir, no acercarte más a ese bosque o salir de allí lo antes posible.

Porque si no lo evitas, los síntomas van aumentando a mareos, a sensación de asfixia, a hormigueo en las extremidades, a palpitaciones o a un ataque de pánico. El bosque, que para muchas personas es un lugar de bienestar y relax, para otras personas es foco de peligros y terrores.

Cómo superar el miedo al bosque

Por más que puedas pasar toda tu vida sin pisar un bosque, por más que no veas necesario solucionar este trastorno fóbico porque has organizado tu vida para no enfrentarte jamás a ese estímulo, es importante buscar ayuda psicológica. Cuando una fobia no se trata, facilita la aparición de otras nuevas.

Para superar la hilofobia se suele utilizar la terapia de exposición gradual, pero previamente hay que hacer un intenso trabajo con la terapia cognitivo conductual para que la persona se atreva a entrar a un bosque. Como todas las fobias van acompañadas de una gran ansiedad, las técnicas de relajación pueden ayudar bastante durante el tratamiento.