Lalofobia: ¿tienes miedo a dialogar?

El miedo a hablar también existe y puede llegar a ser una fobia

Laura Sánchez

Lalofobia o miedo a dialogar: síntomas, causas y tratamiento

Hay fobias de todo tipo y muchas están relacionadas con la comunicación. Es el caso de la lalofobia, un miedo irracional a dialogar o a hablar con alguien que se diferencia de ese clásico miedo a hablar en público que todos sufrimos en mayor o menor medida. ¿Tienes miedo a hablar? Tal vez tengas este trastorno fóbico llamado lalofobia del que hablamos en nuestro diccionario de fobias.

Qué es la lalofobia

La lalofobia es el miedo a hablar o a dialogar. No hay que confundirlo con la glosofobia, ese miedo a hablar en público o a dar un discurso ante una gran cantidad de personas, pero en realidad la base es muy parecida. Un miedo irracional que te impide hablar y expresarte como desearías.

Las personas que sufren lalofobia notan su miedo cuando tienen que hablar con personas desconocidas, pero también con familiares, lo que provoca infinidad de problemas ante su negativa a dialogar. Sin hablar, no se pueden solucionar los conflictos, pero sí aumentarlos.

Síntomas de la lalofobia

Cuando una persona con lalofobia se encuentra en una situación en la que tiene que hablar, por ejemplo en una comida familiar, lo único que quiere es huir. Se produce así el comportamiento conocido como evitación, que ocurre en todas las fobias y que no siempre se puede realizar con éxito.

Si esa persona no puede evitar la situación o el estímulo, lo que ocurre es que se desatan una serie de síntomas que son los mismos que los de la ansiedad y que habitualmente se traducen en mareos, palpitaciones, angustia, sudoración y ataque de pánico. También se producen pensamientos obsesivos al ser consciente de que está sufriendo un miedo irreal y desmedido.

Cómo tratar la lalofobia

Causas de la lalofobia

La mayoría de las personas se preguntan cuál es el origen de su fobia y no siempre se encuentra una causa concreta. Los trastornos de ansiedad son fuente habitual de fobias que parecen surgir de la nada, pero también las experiencias traumáticas vividas en el pasado y ahí ya parece que podemos encontrar un origen más específico.

Si en la infancia una persona se sintió poco atendida, que no se le escuchaba o incluso recibió algunas burlas que le afectaron cuando dijo algo, es posible que esa vivencia desarrolle una fobia en la edad adulta. Porque el mayor miedo de las personas con lalofobia es que nadie les escuche o que se rían de sus palabras.

Tratamiento de la lalofobia

Si bien trastornos como la glosofobia pueden pasar desapercibos en la vida de algunas personas que no tendrán que ponerse en una situación de hablar en público, la lalofobia es un problema más evidente, ya que hay que hablar todos los días. De ahí que esta fobia esté muy relacionada con la baja autoestima y que a veces derive en fobia social y aislamiento.

Por eso, es muy importante buscar ayuda psicológica para superar la lalofobia. La terapia cognitivo conductual es la más eficaz para tratar las fobias ya que trabaja tanto con el pensamiento distorsionado como con la conducta, pero en este caso, la terapia de Programación Neurolingüística pude ayudar mucho.