Metifobia: ¿Te da miedo el alcohol?

Cuando el alcohol se convierte en un peligro

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

El miedo al alcohol existe: así es la metifobia

¿Bebes alcohol? Tal vez seas de esas personas abstemias que no prueban el alcohol por una cuestión personal, pero que no tienes problemas en relacionarte con personas que sí beben. La metifobia es el miedo al alcohol y no se trata únicamente de no beberlo, sino que abarca mucho más. Te contamos en nuestro diccionario de fobias en qué consiste la metifobia.

Qué es la metifobia

La metifobia es el miedo al alcohol, a beberlo, a olerlo o incluso a ver personas tomando alguna bebida alcohólica. En los casos más graves la persona con metifobia no puede ni acercarse a un bar, por lo que su vida social se verá reducida considerablemente. ¿Crees que sufres metifobia?

Este miedo al alcohol también se conoce como potofobia, pero el problema es el mismo. Y es cierto que consumir alcohol tiene ciertos riesgos y que su consumo excesivo es un auténtico problema en sí mismo. Pero aquí hablamos de una fobia, de ese miedo irracional y desmedido que engrandece el posible peligro implícito en las bebidas.

Síntomas de la metifobia

Te han invitado a un evento. Una cena entre amigos, una quedada con tus compañeros de trabajo después de la jornada, una boda o un cumpleaños. Tú quieres asistir, pero la situación te asusta porque sabes que habrá alcohol. Y ya conoces bien las reacciones de tu cuerpo ante una situación en la que está presente el alcohol.

Inquietud primero y luego nerviosismo. Un nerviosismo que va en aumento porque empiezas a notar que te falta el aire, tu corazón va a mil por hora y se te han dormido las manos. El sudor corre por todo tu cuerpo y el miedo te paraliza. Puede incluso que más de una vez hayas llegado a sufrir un ataque de pánico. Y todo esto por obra y gracia de un estímulo tan habitual como el alcohol.

Se pueden entender perfectamente las limitaciones que conlleva esta fobia al alcohol. En nuestra sociedad todo se celebra alrededor de una copa de vino y un buen banquete. Y no hay reunión de amigos en la que falte la cerveza. ¿Y si se trata de una reunión de trabajo? En muchas ocasiones también hay alguna copa en asuntos de negocios.

¿Cuáles son los síntomas de la metifobia?

Causas de la metifobia

¿Qué puede desarrollar el miedo al alcohol? En este caso el origen se puede detectar más claramente que en otras fobias. Si tu primera experiencia con el alcohol fue una auténtica borrachera en la que acabaste vomitando y con una resaca que te mantuvo en cama, por ejemplo, es motivo suficiente para que desarrolles esta fobia. Aunque es cierto que no a todo el mundo le ocurre.

Como ocurre con el resto de fobias, la experiencia traumática es lo primero que nos viene a la cabeza. Si en tu infancia viviste con una persona alcohólica y sufriste los devastadores efectos de esta situación, ¿cómo no vas a tenerle pánico al alcohol? Pero no hay que confundir precaución con terror, de ahí la necesidad de tratar la metifobia.

Tratamiento de la metifobia

Superar la metifobia no hará que bebas alcohol si no quieres. El tratamiento conseguirá que puedas participar de las actividades sociales en las que está presente el alcohol sin sufrir las consecuencias de una fobia. No tendrás que evitar más eventos, podrás disfrutar de ellos sin necesidad de tomarte ninguna copa.

No hay fobia que pueda superarse por nuestros propios medios. Necesitamos ayuda y además ayuda psicológica. El tratamiento más efectivo es la terapia cognitivo conductual, que ayuda a transformar ese pensamiento distorsionado que ve el alcohol como un gran peligro.

Y una vez transformado el pensamiento, se puede cambiar por otro más objetivo y racional, lo que te llevará a una conducta diferente a la evitación. Así que si tienes metifobia, no lo dejes pasar y ponte en manos de profesionales cuanto antes.