Penterafobia: ¿le tienes miedo a tu suegra?

Los problemas con la suegra pueden llegar a desarrollar una fobia

Laura Sánchez

La penterafobia es el miedo a tu suegra

El mundo de las fobias nos sorprende a veces con miedos muy particulares y resulta muy tentador tomarlo a broma. Es el caso de la penterafobia o el miedo a la suegra, un trastorno fóbico de consecuencias muy negativas para la vida de la persona que lo sufre y que a mucha gente le parece inverosímil. En nuestro diccionario de fobias estamos hablando de la penterafobia.

Qué es la penterafobia

La penterafobia es el miedo a la suegra. Tal y como suena, se trata de un miedo irracional y desmedido a la madre de tu pareja. Debido a todas las leyendas urbanas que se generan alrededor de las suegras, esta fobia es muy difícil de detectar y a veces se confunde con simple rechazo.

Pero la penterafobia va más allá de que te caiga mal tu suegra, de que te haya tocado en suerte una suegra malvada o de que la relación con tu suegra sea nefasta. No se trata de un rechazo o una repulsión, se trata de auténtico pánico al estar en compañía de la suegra o incluso al pensar en ella.

Síntomas del miedo a tu suegra

Insistimos en que no es una broma. Es un trastorno fóbico y los problemas que puede acarrear son más que evidentes. La persona que sufre penterafobia sufre los mismos síntomas de otras fobias y de ansiedad, es decir, mareos, sudoración, dolor de cabeza, náuseas, hormigueo, sensación de irrealidad y hay casos en los que se llega al ataque de pánico.

Además de los síntomas físicos, hay también síntomas psíquicos porque la persona con penterafobia es consciente de que se trata de un temor irracional, que sus pensamientos están distorsionados y que no puede llevar una vida familiar al uso por un problema particular. Los efectos sobre la autoestima son tan demoledores como los efectos sobre la relación de pareja.

¿Se puede tener miedo a la suegra?

Causas de la penterafobia

La respuesta inmediata cuando se sufre una fobia es la evitación del estímulo que provoca el miedo. Pero, ¿se puede evitar a la suegra? No siempre. Lo que nos lleva a preguntarnos por los motivos de esta fobia tan singular. ¿Qué desencadena el pánico hacia la suegra? Lo más habitual es que se trate de un trastorno de ansiedad previo que hace surgir miedos ante cualquier estímulo.

No se descarta, como ocurre con otras fobias, el condicionamiento por experiencia traumática. Si en la infancia se vivieron situaciones angustiosas con la suegra de alguno de sus progenitores, es decir, con los propios abuelos, puede ser un motivo para la aparición del trastorno. Aunque en este caso concreto, el factor cultural también influye a la hora de considerar a la suegra un verdadero peligro.

Cómo superar una fobia

No hay que dejar pasar esta situación pensando que muchas personas viven con cierto rechazo a su suegra. Cuando se trata de una fobia hay que tratarla con ayuda de un profesional, ya que si no se hace, se corre el peligro de que aparezcan nuevas fobias. La terapia cognitivo conductual es la más habitual a la hora de superar una fobia, pero no se descartan otros tratamientos.

Cualquier terapia puede necesitar acompañamiento de tratamiento farmacológico, pero siempre supervisado por un profesional. En casos de fobias singulares como la penterafobia a veces resulta útil la hipnosis para descubrir el origen del miedo. Y las técnicas de relajación son siempre una buena herramienta para ayudar a reducir la ansiedad que acompaña a todo trastorno fóbico.