¿Puedo ponerme óvulos vaginales sin receta?

Recomendaciones a la hora de adquirir el tratamiento para la infección vaginal

L.D

Los óvulos vaginales: ¿mejor sin receta o con ella?

Hay algunas mujeres que son más propicias que otras a tener infecciones vaginales. Aunque lo cierto es que ninguna está libre de sufrirlas al menos una vez en su vida. Sin embargo, el tratamiento para este tipo de afecciones es bastante efectivo. 

Este tratamiento puede darse a través de cremas, pastillas o de óvulos vaginales, uno de los mejores para tratar las infecciones. Son muchas las mujeres que, a partir de esta premisa, les asalta la duda sobre si pueden ponerse óvulos vaginales sin receta o sin necesidad de pasar por la consulta médica. ¿Sabes la respuesta a esta pregunta? Te la contamos. 

¿Qué son los óvulos vaginales?

Los óvulos vaginales son, como decíamos antes, el tratamiento creado para curar tanto los síntomas como las infecciones vaginales y es un producto de fácil aplicación que se administra en el interior de la vagina. A la hora de tratar este tipo de problemas, los óvulos vaginales son los preferidos por los médicos y pacientes. ¿La razón? Ataca a la infección directamente sin necesidad de estar tomando nada por vía oral que, además, perjudique la salud gastrointestinal. 

Es normal que la primera vez que te los pongas tengas un poquito de respeto, pero lo cierto es que el funcionamiento de este tratamiento es muy sencillo. Solo debes introducir el óvulo en la vagina, y hay algunas marcas que incluso vienen con un aplicador para que el proceso sea más fácil. Sino, puedes hacerlo con los dedos.

Después debes dejar que se disuelva en la vagina durante varias horas. Lo mejor es hacerlo por la noche sin olvidar de ponerse una compresa o un salvaslip porque, durante las horas de actuación, el óvulo genera una especie de pasta blanca que te manchará la ropa interior. 

Los óvulos, mejor con receta

La realidad es que si acudes a la farmacia sin receta a pedir óvulos vaginales no te los van a negar, puedes hacerte con ellos sin ningún problema. No es necesaria la receta para ponértelos. Sin embargo, a continuación te dejamos unas cuantas razones para no hacerlo de esta manera:

¿Qué necesitas saber sobre los óvulos vaginales?

+ Automedicación

Seguro que has oído más de una vez eso de que no debemos automedicarnos y esta es una de esas veces en la que no deberías hacerlo bajo ningún concepto. El médico te va a recomendar siempre lo que mejor te convenga y, quizás, en este caso ese tipo de óvulos o ese tratamiento no se ajuste a lo que realmente necesitas.

+ ¿Sabes lo que tienes?

Es posible que, por los síntomas, estés prácticamente segura de que tienes una infección vaginal pero ¿y si no es así? ¿Y si se trata de otra cosa? Acudir al médico no solo te permitirá tener una receta para el medicamento que necesitas sino también estar segura del diagnóstico. Sabrás lo que tienes por boca de un profesional que se dedica a ello.

+ ¿Qué tipo de óvulos necesitas?

Hay multitud de óvulos diferentes y lo cierto es que en la farmacia pueden aconsejarte muy bien. Sin embargo, si hay alguna razón por la que te venga mejor uno u otro, un médico con tu historial en la mano sabrá cuál recetarte.

+ El precio

Hay ciertos medicamentos, como los óvulos vaginales, que te costarán un poquito menos de dinero si tienes una receta. De esta forma podrás ahorrarte algo de dinero a la hora de acudir a comprarlos a una farmacia. 

¿Qué debes saber sobre los óvulos vaginales?

Además de lo que te hemos comentado anteriormente, hay algunas cosas que debes saber sobre los óvulos vaginales para tener toda la información posible sobre ellos. 

- Son preparaciones sólidas en forma de supositorio.

- Debes conservarlos en un lugar fresco y seco.

- No se recomienda interrumpir el tratamiento.

- Si te has olvidado de uno debes ponértelo lo antes posible para intentar recuperar el ritmo de tratamiento que llevabas.

- No debes tener relaciones sexuales durante el tratamiento.

- No debes usarlos si están caducados.

- Tómate tu tiempo para ponértelo y lávate las manos antes y después.