Verdaderas razones por las que muchas parejas se separan al tener hijos

Así es como cambia la vida en pareja al tener niños

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Formar una familia es el sueño de muchas relaciones de pareja. Y parece que todo el mundo sabe lo que supone tener hijos, pero está visto que la sorpresa llega igual. Porque tener hijos te cambia la vida y también la vida en pareja hasta puntos que nunca llegaste a sospechar. Tal vez se encuentran en esta transformación radical las verdaderas razones por las que muchas parejas se separan al tener hijos, ¿no crees?

Qué suponen los hijos en la pareja

Algunos llegan por sorpresa, pero en la mayoría de los casos las parejas tienen hijos después de un tiempo de relación y otro más de reflexión. Parece que todo lo tienen bien pensado y organizado y, sobre todo, están tan ilusionados con la llegada del bebé que parece que pueden con todo. Luego la realidad a veces no es tan bonita como la imaginabas, ¿verdad?

O puede ser incluso mejor de lo que esperabas, lo que está claro es que va a ser diferente. Tener hijos te cambia la vida y la mayoría de esos cambios no los puedes planificar de antemano. Por sentido común y por lo que has oído a tus amigos puedes prepararte mentalmente para noches sin dormir, meses de preocupaciones, malabares para conciliar vida laboral y familiar y decir adiós a tus ratos de ocio y descanso.

La vida cambia con los hijos, las prioridades cambian con los hijos y ellos se convierten en el centro de tu mundo. ¿Y qué pasó con la persona individual que eres? ¿Y qué pasó con la relación de pareja, la misma con la que decidiste formar una familia? Todo queda desdibujado, todo pasa a un segundo plano porque ahora hay una prioridad capaz de comerse todas las demás: los hijos.

Con este panorama no queremos desanimar a nadie a la hora de formar una familia. Sin duda, tener hijos es algo maravilloso y que aporta muchas cosas positivas a tu vida, tal vez las más positivas. Pero es innegable que la vida en pareja se resiente durante un tiempo y que si no tenéis cuidado, podéis llegar a la ruptura.

Cómo cambia la vida en pareja cuando tienes hijos

Llegan los niños y vosotros como pareja seguís ilusionados. Pero la atención recae, obviamente, sobre el bebé o sobre los niños. Toda la atención, todo el tiempo, todos los recursos, todos los pensamientos son acerca del bebé. Tu pareja y tú misma vais desapareciendo para pasar a ser papá y mamá.

Ahora hay que buscar niñera para cuidar de los niños, hay que buscar también guardería, el mejor colegio, ir al pediatra habitualmente. Las facturas se multiplican, aunque ya habíais contado con eso, ¿verdad? Pero no es lo mismo imaginárselo que hacerle frente. Y los imprevistos. Y mientras tanto, ¿dónde quedó la relación de pareja?

Cuando hablamos de los cambios que se producen en la pareja con la llegada de los hijos siempre pensamos en el sexo. Y es cierto. Este aspecto de la vida íntima queda olvidado o, al menos, aplazado, hasta encontrar mejor momento. Y como te descuides, ese mejor momento no va a llegar hasta que tus hijos se vayan a la Universidad.

Pero no se trata solo del sexo en pareja. ¿Cómo ves la vida ahora que tienes hijos? Ha cambiado tu perspectiva vital, ¿verdad? También has cambiado tú, también ha cambiado tu pareja, ya no sois los mismos. Y eso no es un problema o no debería serlo si el cambio lo hacéis en la misma dirección, pero no hay garantías.

Si tener hijos te cambia la vida, también te cambia tu forma de ser. Y llegamos al punto en que un día que por causalidad tienes un momento libre de pañales, llantos, deberes o juguetes, miras a tu pareja y te preguntas, ¿quién es? Ya no le conoces. Y a él le pasa lo mismo. ¿Crisis o ruptura? Ahora no podéis pararos a pensar en vosotros, que el bebé se ha puesto a llorar.

Por qué algunas parejas se separan al tener hijos

Que la separación o el divorcio no ocurre en todas las parejas, algunas relaciones se hacen más fuertes con la llegada de los hijos y en esto también influyen los motivos por los que habéis decidido formar una familia. Pero hablemos de los motivos de la separación al tener hijos, de los más frecuentes:

+ La depresión posparto. Por suerte muchas mujeres ya se atreven a hablar de este trastorno tan frecuente como antes invisibilizado, lo que facilita el tratamiento. La depresión posparto es más habitual de lo que se piensa y, como ocurre en todos los casos de depresión, no es fácil la convivencia. Mucho más complicado, si tu pareja no sabe lo que te ocurre o no es capaz de reconocer que necesitas ayuda.

+ Celos del padre. Parece un mito, pero no lo es. La madre se centra por completo en el bebé o en los hijos y el padre queda en un segundo plano. ¿Quién atiende las necesidades de papá? Ya no está su pareja para atenderle, que está dedicada a los niños y eso puede crear celos y discusiones continuas. El padre a veces se siente excluido de la unión familiar, sobre todo en los primeros meses de vida del bebé.

+ Falta de comunicación. No hay tiempo para nada con la llegada de los hijos. Las responsabilidades y las obligaciones se multiplican y ya no habláis de vuestras ilusiones, de vuestras decepciones, de vuestros proyectos. Ahora las conversaciones en pareja se centran en facturas, cuidados, organización del tiempo y toma de decisiones respecto a los niños.

+ Falta de sexo. Si no hay tiempo para hablar mucho menos hay tiempo para el sexo. La vida íntima de la pareja se reduce considerablemente hasta llegar a cero en algunos casos y eso afecta, por supuesto, al futuro de la relación. Puede ser algo temporal, hasta que os adaptéis a los cambios, pero muchas parejas consideran la vida íntima un aspecto secundario y queda descuidado por toda la eternidad.

+ La vida familiar os sobrepasa. Ya hemos advertido que no es posible imaginar del todo cómo cambia la vida con la llegada de los niños. Al ser más en la familia, las necesidades económicas aumentan y, ¿es posible trabajar más cuando lo que necesitas es más tiempo para cuidar a los niños? Con la conciliación hemos topado, algo que sobre el papel parece fácil pero que en la realidad os puede superar.

+ Ya no sois los mismos. Muchas parejas se sobreponen a los problemas mencionados anteriormente, pero igualmente se separan. Como decimos, la vida cambia con los hijos y tú también. Y como cualquier relación de pareja, un día descubres que la persona con la que convives no es la misma de la que te enamoraste, que apenas la conoces y que, ¿por qué no? Ya no es la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida...

Pero no nos alarmemos. Porque antes de que todo esto ocurra o mientras está ocurriendo, podéis pedir ayuda. La terapia de pareja puede salvar una relación en crisis y lo que es más importante, puede ayudaros a disfrutar aún más de la familia que habéis creado.