Autoestima sana: cómo enfrentarte a los problemas

Laura Sánchez

Cómo enfrentarse a los problemas

Por desgracia, la vida no es un camino de rosas. Los problemas surgen en cualquier ámbito de la vida, problemas de salud, de dinero, de trabajo, de pareja, de familia o incluso problemas con nosotras mismas que son los llamados problemas de autoestima. ¿Qué hacemos con tal cantidad de problemas que se nos van presentando en el camino? Si los ignoramos, si los escondemos o si huimos de ellos lo único que vamos a conseguir es confiar en nostras mismas cada vez menos y debilitarnos emocionalmente. Para una autoestima sana, debemos enfrentarnos a los problemas.

Cómo enfrentarse a un problema

Lógicamente no podemos enfrentarnos a todos los problemas de la misma manera. No es lo mismo una situación de desempleo que el diagnóstico de una enfermad o un conflicto familiar. Ni tampoco es lo mismo una crisis de pareja, por ejemplo. Si bien cada uno de estos problemas requiere afrontarlo de una manera determinada, hay algunos pasos que siempre se deben seguir. En todos los casos.

El primer paso para enfrentarse a un problema de forma saludable es reconocerlo, porque muchas personas intentan ignorarlo con la esperanza de que desaparezca. El problema no desaparece por mucho que le ignores. Tampoco sirve que huyas, que salgas corriendo o que mires para otro lado, porque el problema esperará pacientemente a ser resuelto. Y menos útil es la táctica de culpabilizar a otra persona del problema. Si el problema te afecta a ti, tú serás quien debe afrontarlo.

Una vez reconocido, tendrás que analizar las causas que han originado el problema. No dudes en anotar todas tus reflexiones y conclusiones. Se trata de que tengas clara la situación: el problema en sí, las causas del problema y el estado actual de la situación. Todavía no es tiempo de buscar soluciones, sino de tener una visión objetiva del problema.

Cómo solucionar un problema

La búsqueda de soluciones es la parte final de este ejercicio para enfrentar el problema. Puedes buscar consejo de personas que han pasado por lo mismo o de profesionales del tema en concreto, aunque la decisión tendrás que tomarla tú. Evalúa el alcance de tus acciones para solucionar el problema y compara las posibles consecuencias de mantener ese problema en tu vida con las consecuencias de las distintas soluciones que encuentres.

Como ves, enfrentarse a un problema requiere tener la autoestima en unos niveles aceptables para ser consciente de la realidad, para ser capaz de tomar decisiones, para actuar con independencia y, sobre todo, para mantener una pizca del optimismo que se necesita para salir de cualquier situación complicada.

Lo importante es que no te mantengas a la espera de que el problema se resuelva solo, de que otra persona llegue a tu rescate o de que el tiempo diluya el problema. Porque eso no va a ocurrir. Toma las riendas de tu vida y enfréntate al problema porque todo tiene solución.