Tengo la autoestima baja por culpa de mis padres, ¿qué puedo hacer?

Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo

Tamara Sánchez

Tengo la autoestima baja por culpa de mis padres, ¿qué puedo hacer?

La autoestima es algo que se construye poco a poco desde que somos muy pequeños. Las vivencias de la infancia y las acciones del pasado determinan y definen a la persona en la que nos convertimos en el futuro. Si desde niña has crecido rodeada de unos padres que te valoran, te quieren y te transmiten valores tan importantes en la vida como la empatía, la solidaridad, el respeto y la honestidad, probablemente ahora seas alguien muy feliz y con las ideas muy claras. Lo más seguro es que hoy en día tengas un carácter y una personalidad fuerte y difícil de manipular o destruir.

Sin embargo, por desgracia no siempre ocurre así. Los padres no siempre representan esa figura que asienta las bases para un porvenir dichoso y fructífero. A veces los padres convierten a los hijos en personas introvertidas, pesimistas, autodestructivas y muy depresivas. Pero, ¿por qué ocurre esto? ¿Qué errores cometen los progenitores en la educación de sus descendientes para que estos terminen siendo personas con una autoestima muy baja en su etapa adulta?

A continuación analizamos las razones por las que tienes la autoestima baja por culpa de tus padres y cómo puedes solucionarlo. Está en tus manos salir del profundo hoyo en el que te encuentras inmersa, ¡muchísimo ánimo! ¡Tú puedes!

Por qué tus padres han provocado que tengas la autoestima baja

La raíz del problema no viene de ahora, sino que se remonta a muchísimo tiempo atrás, concretamente a tu infancia. Estas son algunas de las cosas que hacían tus padres cuando tú eras pequeña y que han hecho que a día de hoy tengas la autoestima baja. ¿Te identificas con estas situaciones?

+ Infravaloraban todo lo que hacías: ya podías esforzarte al máximo por sacar las mejores notas de clase o por hacer el pino puente con la nariz que a tus padres siempre les parecía poco. Nunca valoraban tus esfuerzos ni te felicitaban cuando conseguías algún mérito.

+ Te exigían mucho: para ellos un 10 en matemáticas no significaba nada, querían una matrícula de honor. Para ellos que fueras cinturón marrón en karate no tenía ningún mérito, debías alcanzar el cinturón negro.

+ Te criticaban en público: tu madre siempre se encargaba de dejarte en evidencia contándole a todas sus amigas lo mala que eras o la horrible travesura que habías hecho ese día en el colegio.

+ No dejaban de compararte: con tu hermana, con tu prima, con tus amigas. Cada persona es única y tiene un talento particular, pero parece que tus padres no lo creían así. Siempre valoraban más las virtudes del resto que las tuyas propias.

Qué hacer si tus padres han destruido tu autoestima

Si te has sentido identificada con las situaciones anteriores, probablemente tengas una herida emocional muy grande. Es muy duro no sentirse querida y valorada por los propios padres, pero ante todo, lo primero que tienes que hacer es ser consciente de que la culpa de los sentimientos negativos que tienes hoy en día no es tuya, sino de tus padres. Ellos son los únicos responsables de que hayas perdido tu autoestima y, por ello, la primera medida que tienes que tomar para recuperarla es alejarte de ellos.

No es fácil renunciar a tu propia familia, pero si quieres comenzar a valorarte más a ti misma estar a su lado no te beneficiará, sobre todo si a día de hoy ellos siguen infravalorándote.

La segunda cosa fundamental que debes hacer es pedir ayuda a un profesional. Acudir a un psicólogo te ayudará a gestionar esas emociones que ahora te hacen pensar que no sirves para nada transformándolas en sentimientos positivos y confianza en ti misma.

Una vez que consigas dejar de depender de la opinión de tus padres, te liberarás y sacarás fuera esa persona que realmente eres, una persona maravillosa, con grandísimas cualidades y capaz de alcanzar el éxito en todo lo que se proponga.

Y por último, recuerda: Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo.