Depresión por desamor: supera las decepciones amorosas sin deprimirte

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Existe la creencia generalizada de que los asuntos del corazón o el llamado "mal de amores" son incidencias sin importancia en nuestra vida y, que si no los superamos pronto, es que somos personas débiles y sin personalidad.

Sin embargo, son muchos los aspectos amorosos que pueden llevarnos a sufrir una depresión, desde una ruptura amorosa, hasta estar soltera sin quererlo, una infidelidad, una crisis de pareja o simplemente una mala convivencia. En cualquier caso, tenemos que seguir muy de cerca el desamor para no caer en una depresión.

Cómo afecta el desamor a la depresión

Cuando una relación se acaba como consecuencia del desamor vamos sintiendo cómo ese amor que antes nos daba la fuera va perdiendo intensidad, ilusión, esperanza y aparece el pesimismo, la desidia y la decepción. Y todo eso lo podemos sentir también en nosotras mismas.

La euforia da paso a la fatiga, el interés a la indiferencia, los proyectos de futuro a la parálisis y todo eso va acompañado de un estado de ánimo triste y melancólico, en el mejor de los casos. Porque en los peores casos, también podemos sentirnos culpables, enfadadas, frustradas, decepcionadas y con una gran inseguridad acerca de nuestras capacidades y valía.

Estamos hablando de un trastorno depresivo en toda regla provocado por el desamor, por una ruptura o por el fin del amor. Y que la causa de la depresión sea un asunto amoroso no la hace menos peligrosa para nuestra salud, así que tendremos que buscar un tratamiento cuanto antes.

Cómo superar la depresión por desamor

Como siempre decimos cuando intentamos buscar las claves para superar una depresión, nuestros consejos están destinados a buscar una reflexión sobre nuestro comportamiento, sobre nuestra personalidad y a motivar un cambio de actitud o de perspectiva sobre el problema en cuestión. En ningún caso pretendemos sustituir el tratamiento médico con nuestros artículos para superar la depresión.

Teniendo esto en cuenta, podemos dirigir nuestra atención a repasar los motivos por los que el desamor nos ha conducido a la depresión. Y es que el desamor es una experiencia, desagradable pero más que frecuente, que no puede desestabilizar nuestro equilibrio emocional. Si no, la próxima vez que nos enamoremos, lo haremos con temor y sin poder vivirlo intensamente.

Podemos tener bien claro que los amores van y vienen y que, tal vez algún día, aparezca ese amor para siempre que andamos buscando. Mientas tanto, nuestros esfuerzos deben ir dirigidos a ser mujeres más fuertes, más independientes y más autónomas, a ser felices por nosotras mismas. Porque saber ser feliz es el atractivo más potente de cualquier persona.