Remedios caseros para tratar la depresión

Marta Valle

Remedios caseros para la depresión

La depresión tiene un impacto creciente en la sociedad moderna. De hecho, según datos de la Organización Mundial de la Salud, son 121 los millones de personas que padecen esta enfermedad actualmente en el mundo, superando a otras incidencias médicas como las patologías de carácter cardiovascular. El tratamiento de esta anomalía sigue siendo una fuente de continua controversia puesto que no se ha hallado, hasta la fecha, ningún tipo de cura definitiva. Sin embargo, resulta posible afirmar que una combinación de fármacos con determinadas acciones alternativas pueden generar un notable estado de mejoría.

Combatir la depresión con remedios caseros

La fitoterapia resulta una de las ayudas más sólidas que podemos encontrar a la hora de afrontar una potencial cura de un estado depresivo. En concreto, la hierba de San Juan es capaz de ayudarnos tanto a regular los patrones de sueño como a incrementar la sensación de bienestar en aquellas de nosotras que padezcamos una depresión moderada. Esta hierba complementaria a los tratamientos médicos se puede conseguir en establecimientos especializados con mucha facilidad. La cantidad diaria a administrar debe ser consultada previamente con el médico que esté realizando el seguimiento de nuestro caso.

El ejercicio puede suponer otra importante ayuda en el proceso de superación de una enfermedad tan compleja como la depresión. Según datos médicos, se calcula que la práctica de deporte puede reducir hasta un 50% de los síntomas padecidos, siempre y cuando la práctica se concrete en un mínimo de tres días por semana. Hay que tener en cuenta que la aportación más importante del ejercicio físico redunda en una mejora palmaria tanto del estado de ánimo como de la actitud ante la enfermedad. Si logramos mantener una regularidad, los beneficios se incrementarán.

La alimentación es otra área a cuidar cuando tratamos de curar una depresión. De hecho, nutrientes como los ácidos grasos omega 3 - que se pueden encontrar en alimentos como las nueces, los aguacates o el pescado azul- mejoran el funcionamiento de la actividad cerebral y, según diversas investigaciones, disminuyen el riesgo de padecer la patología mentada. Vernos sanas y con un cuerpo equilibrado también va a suponer un factor de mejora de nuestro estado de ánimo