6 claves para sobrellevar el cambio de hora sin sueño

Cansancio, sueño o fatiga son algunos síntomas del cambio de hora

Andrea Azcona

6 claves para sobrellevar el cambio de hora sin sueño

Cansancio, sueño, fatiga, dificultades para dormir e incluso ansiedad, son algunos de los síntomas que provoca el cambio de hora estacional en nuestro organismo.

En Diario Femenino te damos 6 claves para que nuestro cuerpo se adapte perfectamente a este nuevo horario.

Adaptate al cambio de horario estacional con estos consejos

+ Evita las comidas muy grasas. Evita las comidas grasientas como los embutidos, quesos, salsas o frituras, especialmente por la noche, porque pueden provocar acidez de estómago que dificultan la calidad de nuestro sueño y causarán sensación de pesadez e incomodidad.

+ Alimentos ricos en vitamina C y magnesio. Durante los días posteriores al cambio de hora es recomendable ingerir alimentos ricos en cambio de horavitamina C como las naranjas, fresas o kiwis, que nos ayudarán a mantenernos despiertos; mientras que por la tarde y noche, los alimentos con magnesio como el plátano y los frutos secos, relajan nuestros músculos para poder conciliar el sueño de manera más efectiva.

+ Evita las siestas. Tras el cambio de hora, es normal que nos sintamos más cansados y nuestro cuerpo pida descansar después de la comida, pero es importante controlar estas siestas, ya que si superan la media hora, pueden aumentar el descontrol horario de nuestro organismo e incrementar el cansancio.

+ Alimentos con triptófano. Este aminoácido es esencial para nuestro organismo, ya que aumenta los niveles de serotonina y melatonina, las encargadas de regular nuestro sueño. Por ello, es recomendable ingerir alimentos ricos en triptófano como las legumbres, frutos secos, carne o avena, para regular los ciclos del sueño tras el cambio de horario.

+ Mantén horarios de las comidas. Pese al cambio de horario estacional, se aconseja no variar los horarios de las comidas ni la hora de acostarse. Seguir con nuestra hora habitual de la comida y cena, evitará desórdenes alimenticios y cambios en el sueño.

+ Evita acostarte inmediatamente después de cenar. Meternos en la cama directamente después de cenar potencia la subida del contenido ácido del estómago al esófago, provocando síntomas como el ardor o las náuseas. Lo recomendable es cenar dos horas antes de irse a la cama y hacerlo de manera ligera: ensalada, pescado, fruta...