Lácteos desnatados: ¿causantes del Parkinson?

La cantidad de lácteos desnatadas que tomes al día es un factor importante

Beatriz Martínez

Lácteos y parkinson

Los lácteos bajos en grasas son considerados como una alternativa de lo más saludable, sin embargo según un reciente estudio publicado en la edición digital de Neurology, la revista médica de la Academia Americana de Neurología, afirma que tomar tres o más porciones al día aumenta las probabilidades de sufrir Parkinson, un trastorno neurológico que se caracteriza por temblores, problemas de movimiento, alteración del equilibrio y rigidez muscular.

Para dicho estudio se analizaron datos de cerca de unas 130.000 personas, siguiendo los hábitos dietéticos de cada uno de ellos en un periodo de cuatro años. Los resultados, tras el paso del tiempo, fueron que más de mil personas desarrollaron la enfermedad.

En la misma investigación se ha dado a conocer también que aquellos que consumen al menos tres porciones de lácteos desnatados o semi- desnatados tienen un 34% más probabilidades de padecer Parkinson que los que tan solo toman una porción al día. Pero la cosa no queda ahí, el consumo de leche semi o desnatada está vinculado a un 39% más de opciones de desarrollar la enfermedad nuerodegenerativa.

A su vez, tomar sorbete o yogur congelado se relaciona con un modesto aumento del mismo riesgo. Los investigadores encontraron que la ingesta de productos lácteos bajos en grasa se vincula con un mayor riesgo de acabar padeciendo esta enfermedad.

Ante estos datos, hay que citar las palabras de la autora del estudio, la Dra. Katherine Hughes, de la Universidad de Harvard, en Boston: "Es importante anotar que el riesgo de enfermedad de Parkinson sigue siendo bajo incluso entre quienes consumían mayores cantidades de lácteos desnatados o parcialmente desnatados", señaló.

¿Por qué los lácteos desnatados están ligados a un mayor riesgo de Parkinson?

Según comenta Hughes, la explicación estaría en que la proteína de la leche reduce el nivel de urato en la sangre, una sustancia expulsada en la orina. Unos niveles de urato son vinculados a un mayor riesgo de Parkinson; a su vez añade que los pesticidas existentes en los lácteos podrían también tener cierta influencia. 

Debemos añadir que los resultados de la invetigación llevada a cabo no muestran que los productos lácteos causen la enfermedad, sino que tan solo muestran una asociación.

"Nuestro estudio es el mayor análisis de productos lácteos y de Parkinson hasta la fecha", afirma Hughes, y continúa: "Los resultados proporcionan evidencia de un modesto aumento del riesgo de Parkinson con un mayor consumo de productos lácteos bajos en grasa, y estos productos lácteos, que son ampliamente consumidos, podrían ser un factor de riesgo modificable para la enfermedad".

Estas y otras investigaciones realizadas al respecto afirman que los resultados son puramente observacionales, por lo que de momento no se puede probar una relación causa y efecto directa.