Fobia social, timidez e introversión: la fina línea que las separa

Los problemas en las relaciones sociales

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Hay una fina línea que separa la fobia social, la timidez y la introversión, tan fina que a veces confundimos los términos. ¿Cuántas veces has rechazado ir a una fiesta diciendo que eres demasiado tímida cuando en realidad es que eres introvertida y no te apetecía ver a tanta gente? Solemos utilizar la timidez como excusa para todo y no siempre se trata de eso. Vamos a resolver las diferencias y a averiguar si eres una persona tímida, una persona introvertida o es que sufres fobia social. ¡Presta mucha atención!

Fobia social, timidez e introversión

Seguro que te queda más claro todo si empezamos por definir cada término. La timidez es una falta de habilidad en las relaciones sociales que puede estar motivada por la inseguridad o incluso por la falta de costumbre. En general, es la baja autoestima la que hace que seas una persona tímida, temerosa del contacto social por miedo a no estar a la altura o por la necesidad de aprobación de los demás.

Por su parte, la introversión es un rasgo de la personalidad que se caracteriza por la preferencia por la introspección y la búsqueda de la soledad. No es que no te guste estar con gente porque te sientes insegura, sino porque prefieres estar a solas o con tu círculo más íntimo porque las relaciones sociales extensas no te aportan satisfacción.

La fobia social es ya un trastorno de ansiedad, de hecho lo puedes conocer como fobia o como ansiedad social y se caracteriza por un miedo excesivo a las situaciones sociales. La fobia social está más ligada a la timidez que a la introversión ya que sería una especie de timidez llevada al extremo.

En qué se diferencian la timidez, la fobia social y la introversión

Las tres comparten rasgos comunes, especialmente la evitación de eventos sociales. Tanto la fobia social como la introversión pueden utilizar la timidez como excusa y la ansiedad aparece tanto en la fobia social como en la timidez. Hasta ahí llegan sus semejanzas, pero si quieres saber si eres una persona tímida, introvertida o sufres fobia social, será mejor que te fijes en sus diferencias.

Podemos empezar con la fobia social y su carácter de trastorno de ansiedad, lo que implica que necesita un tratamiento para superarlo. La fobia social, además, puede aparecer de repente sin que antes hayas sido una persona tímida o introvertida. El grado de ansiedad que provoca la fobia social es tan alto que puedes llegar a sufrir un ataque de pánico en un evento social.

La timidez, por su parte, no es un trastorno, por lo que no necesita tratamiento. Si acaso conviene aprender a desarrollar la habilidades sociales y a mejorar la autoestima para que tengas más seguridad en tu vida social. Además, la timidez suele ser un rasgo que te gustaría cambiar, te gustaría estar con gente y comportarte con naturalidad, pero te cuesta mucho.

Y pasamos a la introversión que en realidad no es un problema para ti, aunque tal vez así lo consideren los demás. Si eres una persona introvertida no sufres por no ir a una fiesta, por ejemplo. No vas porque no quieres ir, porque te apetece más estar a solas, o con tu pareja o con tu familia, pero no te genera sensación de frustración o incapacidad como sí ocurre con la timidez.

¿Lo tienes? Ahora te toca a ti. Piensa en las veces que has dicho que no a un evento social y revisa bien los motivos de esa negativa. ¿Eres tímida, introvertida o tienes fobia social?

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