Motefobia: ¿Tienes miedo a las mariposas?

Las mariposas provocan tantas filias como fobias

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Los animales son objeto de fobias y conocemos especialmente ese miedo a las arañas del que tanto se habla. Pero hay más animales, como las mariposas o las polillas que pueden desarrollar lo que se llama motefobia, un trastorno que puede complicarte bastante la vida y del que hablamos en nuestro diccionario de fobias.

Qué es la motefobia

La motefobia es el miedo a las mariposas o a las polillas. En general, a la especie denominada lepidópteros. Hay una persona tan conocida como Nicole Kidman que ha asegurado sufrir este trastorno. La persona con motefobia tiene auténtico pánico a estos bichos que para algunos no dejan de ser adorables.

El miedo a las mariposas no es tan extraño, ya que por más que las artes quieran haber convertido a estos animales en objeto de adoración, no dejan de ser una especie de insectos, que con su vuelo errático pueden sugerir cierto peligro. Por no hablar de la repulsión que puede producir tocarlos.

Síntomas de la motefobia

Si sufres motefobia vas a tener problemas en cuanto veas una mariposa o una polilla. Verla, por ejemplo, en la ventana de casa, te impedirá salir a la calle. O si la ves en el salón, no te atreverás a salir de la habitación. Es la conducta evitativa que se produce en todas las fobias y que dependiendo del estímulo puede causarte más o menos problemas en tu vida diaria.

Además de tener que evitar a las mariposas o a las polillas, con todo lo que ello implica, las personas con motefobia sufren los síntomas de ansiedad habituales, como taquicardia, sudoración, mareos, sensación de irrealidad e incluso ataques de pánico si la situación se complica más de lo esperado.

Causas de la motefobia

Pero, ¿por qué se desarrolla la motefobia? Si podemos comprender que el rechazo a las arañas se convierta en una fobia al añadirle un trastorno de ansiedad, no es difícil imaginar que la causa sea la misma en el caso de las mariposas. La ansiedad genera miedo, miedo irracional y desmedido y en este caso el estímulo son estos animales.

Tampoco se descarta, como ocurre en la mayoría de las fobias, haber vivido una experiencia traumática como desencadenante de la fobia. Seguramente no te atacó una mariposa en la infancia, pero tal vez viviste un momento desagradable en el campo, con una fuerte carga emocional negativa y en tu memoria ha quedado grabado el protagonismo de este animal.

Tratamiento para el miedo a las mariposas

Es conveniente tratar las fobias aunque no te condicionen demasiado en tu vida diaria, ya que la aparición de una fobia indica un trastorno emocional que puede derivar en problemas de ansiedad, trastornos obsesivos compulsivos, más fobias o incluso depresión.

El tratamiento más efectivo para superar una fobia es la terapia cognitivo conductual, que trabaja tanto el pensamiento que origina el miedo como la conducta. En el caso del miedo a las mariposas, es conveniente la terapia de exposición gradual al estímulo que provoca el temor y, por supuesto, todo tratamiento debe ir acompañado de técnicas de relajación.