El miedo irracional al cristal se conoce como hialofobia

Fobias: cuando el cristal se convierte en tu peor enemigo

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

El miedo irracional al cristal se llama hialofobia

¿Te has dado cuenta de que vivimos rodeados de cristales? Tal vez no te has fijado en este detalle, pero las personas que sufren hialofobia lo tienen muy presente. La hialofobia o el miedo a los cristales es un trastorno muy limitante porque no hay forma de evitar el estímulo que te produce el miedo. En nuestro diccionario de fobias hablamos de las consecuencias de sufrir este miedo a los cristales.

Qué es la hialofobia

La hialofobia es el miedo al cristal o al vidrio. Un espejo, una ventana, los vasos, algunas puertas, los coches... hay cristales o vidrio por todas partes, aunque no nos hayamos percatado de ello. Las personas con hialofobia lo saben bien porque les resulta muy complicado evitarlo en su día a día.

Esta conducta de evitación, que en realidad es casi imposible, es lo que convierte el miedo al cristal en una fobia que hay que tratar cuanto antes. La hialofobia es muy limitante y las consecuencias sobre la vida de la persona que la sufre son catastróficas. No hay forma de escaparte del cristal.

¿Tengo una fobia?

Si el problema con la hialofobia fuera la incapacidad para tocar el vidrio, tal vez tendría menos consecuencias. Pero es que las personas con hialofobia experimentan mucha inseguridad cuando están cerca de algún cristal, de algún espejo, de alguna ventana. Y esa inseguridad se transforma en miedo y en todos los síntomas de ansiedad que tan bien conocemos.

Mareos, palpitaciones, dificultad para respirar o ataque de pánico si no se puede evitar el estímulo son las reacciones más frecuentes. Pero más peligrosas que los síntomas físicos de la hialofobia son las consecuencias psicológicas que comienzan por una pérdida de autoestima al ser consciente de que su miedo es infundado y desmedido y pueden terminar con el total aislamiento de esa persona.

El problema de tener miedo al cristal

A qué se debe el miedo al cristal

Pero, ¿qué puede originar esta fobia específica? Lo más habitual es encontrar la causa en una experiencia traumática. Haber tenido un accidente en el que los cristales laceraron el cuerpo, por ejemplo, o ver una muerte por un accidente de coche con todos esos cristales alrededor son motivos de peso para desarrollar esta fobia.

A veces las fobias aparecen sin un motivo específico. Sufrir un trastorno de ansiedad puede generar las fobias más diversas, como esta a los cristales o a cualquier objeto, situación, sensación o animal. La ansiedad desencadena el miedo y cuando el mecanismo está descontrolado, nunca sabes cuál va a ser el estímulo que provoque el problema.

Tratamiento de la hialofobia

Insistimos en que una fobia no se puede superar por nuestros propios medios y menos cuando se trata de una tan limitante como la hialofobia. Es necesaria la ayuda psicológica y en la mayoría de los casos se utiliza la terapia cognitivo conductual para tratar el trastorno fóbico.

Junto con la terapia cognitivo conductual se suelen utilizar las técnicas de exposición gradual al estímulo que produce el miedo o la desensibilización sistemática, en la que se provocan situaciones para que la persona que padece la fobia se imagine enfrentándose a su miedo.

¿Crees que alguien de tu alrededor puede sufrir una fobia? Consulta nuestro diccionario para descubrirlo.