Técnica del espejo: mejora tu autoestima haciendo este ejercicio cada día

Ejercicios muy fáciles y rápidos para aprender a quererse más a uno mismo

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La mayoría de las personas necesitamos de vez en cuando una inyección de autoestima. Porque no siempre nos queremos como debemos, porque no siempre sabemos apreciar lo valiosas que somos y porque, a veces, la inseguridad se apodera de la percepción que tenemos de nosotras mismas. Como ya habrás comprobado, tener la autoestima baja provoca un gran sufrimiento emocional, así que aquí estamos para ayudarte a mejorar la autoestima. ¿Cómo? Con la técnica del espejo, un sencillo ejercicio que puedes hacer todos los días.

La importancia de la autoestima

Todavía mucha gente se pregunta por qué tenemos que prestarle tanta atención a la autoestima cuando seguro tenemos problemas más urgentes de los que ocuparnos. Pero ocuparnos de la autoestima es una inversión en bienestar que puede evitarnos algunos de esos problemas. Porque la percepción que tenemos de nosotras mismas (eso es la autoestima) afecta directamente a todos los ámbitos de nuestra vida.

El bienestar emocional, la satisfacción vital, las relaciones sociales, familiares, sentimentales y laborales o incluso la forma de pensar y de sentir, todo eso se ve influenciado por nuestra autoestima. Así se puede entender mejor que nos conviene y mucho mantener una autoestima alta o una buena autoestima.

Valorarnos, aceptarnos y querernos a nosotras mismas y al mismo tiempo percibir eso mismo en los demás es la clave para sentirnos bien y con fuerzas suficientes para sobrellevar los obstáculos de la vida (que siempre los hay). Y lo cierto es que la autoestima no es un valor fijo, sino variable. Puede que no tengas importantes problemas de autoestima pero un buen día, por un revés personal, familiar, sentimental o laboral, te encuentres con tu autoestima por los suelos. Y has de subirla inmediatamente. Y para eso tenemos un sencillo ejercicio.

Qué es la técnica del espejo

La técnica del espejo es una herramienta que se utiliza en muchas terapias psicológicas para reforzar el autoconcepto y mejorar así la autoestima. El protagonista de esta técnica es un espejo, que actúa como reflejo de tu persona y personalidad, iluminando aquellos aspectos tanto negativos como positivos.

En realidad en esta técnica se trata de contemplarte a ti misma. Sí, es cierto que al principio puede resultar un poco incómodo, pero no es más que una forma más clara de hacer ese ejercicio de introspección que todos necesitamos para observarnos por dentro y conocernos mejor.

¿Estás lista para descubrir lo que tu espejo refleja de ti? Tal vez descubras algunas cosas que no te gustan, pero seguro que descubres más cosas positivas de ti que ni siquiera te imaginabas. Descubre la verdad del espejo y apuesta por ser valiente porque siempre es una apuesta segura.

Cómo hacer el ejercicio de la técnica del espejo (paso a paso)

Vamos a por ello. ¿Qué necesitas para mejorar la autoestima con la técnica del espejo? Al menos 16 días, aunque seguro que luego querrás continuar el ejercicio, un lápiz y un cuaderno. Y, por supuesto, el espejo. Pero antes de ponerte frente al espejo tienes que hacerte a ti misma algunas preguntas.

+ ¿Te ves guapa cuando te miras al espejo?

+ ¿Qué cosas positivas puedes aportar a los demás?

+ ¿Crees que gustas a la gente tal y como eres?

+ ¿Cambiarías algo de tu aspecto exterior?

+ ¿Cuando te encuentras bien física y anímicamente te sientes más segura de ti misma?

¿Ya has puesto por escrito las respuestas? Pues ahora toca ponerse frente al espejo, mirarse, contemplarse y al mismo tiempo hacer unas cuantas respiraciones profundas. El espejo tiene más preguntas para ti.

+ ¿Qué ves en el espejo?

+ ¿Cómo es la persona que te mira desde el espejo?

+ ¿Conoces a esa persona?

+ ¿Qué cosas buenas tiene esa persona?

+ ¿Qué cosas malas tiene esa persona?

+ ¿Qué es lo que más te gusta de esa persona?

+ ¿Qué cambiarías de esa persona?

Como ves se trata de un ejercicio de honestidad a lo grande, pero no te llevará muchos minutos de tu tiempo y al cabo de 16 días conocerás mejor a la persona del espejo. No solo eso, sino que además la aceptarás y la amarás más. Y sí, la persona del espejo eres tú.

Hay que señalar que al escribir las respuestas podrás fijar mejor tus pensamientos y así podrás también resaltar y potenciar las características positivas. Puede que mientras estés leyendo este artículo no te venga a la cabeza ningún aspecto positivo de ti misma, de ahí la necesidad del espejo. El espejo tiene la característica (o si prefieres la magia) de reflejar todo lo que tiene delante, incluso aquellas cosas que no puedes ver.

Lo que no puedes ver porque estás insegura, porque tienes baja autoestima o porque no te valoras lo suficiente. Tú no te permites verlo, pero el espejo lo ve y lo refleja. Esto es un secreto que ya conocían en el cuento de Blancanieves, así que ponte frente a él y pregúntale lo que quieras: espejito, espejito...

La utilidad de la técnica del espejo para mejorar la autoestima (y la salud mental en general)

La técnica del espejo está pensada para mejorar la autoestima, con todo lo que ello implica de mejora emocional. Sin embargo, también se utiliza a veces como complemento de otras terapias para tratar la depresión, la ansiedad, en terapias de pareja, en adolescentes y para los trastornos alimentarios.

Porque al final, la autoestima está más ligada a la salud mental de lo que pudiéramos imaginar. En una especie de pescadilla que se muerde la cola, el sufrimiento emocional continuado provoca baja autoestima y la baja autoestima mantiene el sufrimiento. Muchas veces es necesario pedir ayuda para estas situaciones y cada vez más gente pierde el miedo a ir al psicólogo. Por supuesto, puedes intentarlo por ti misma y escuchar a familiares y amigos, ellos también te conocen y pueden ver mejor tus aspectos más positivos.

En cualquier caso, conviene advertir que la técnica del espejo intenta que tengas una visión más realista de ti misma. El objetivo no es esconder tus defectos, incapacidades o errores (todos tenemos) sino resaltar tus cualidades y virtudes. Debido a la baja autoestima, tus aspectos positivos quedan escondidos y prestas más atención a tus aspectos negativos. Es hora de cambiar de perspectiva.

Ya sabes que cuando a algo le estás prestando demasiada atención, lo estás haciendo más grande. Esto sirve perfectamente para el sufrimiento emocional. Esos primeros signos de ansiedad van ganando terreno porque tienen toda tu atención. Y no se trata de ignorarlos, que eso no funciona, sino de reducir el tiempo que pasas pensando en ellos y en la importancia que le das.

Así que en esta técnica del espejo vas a centrar toda tu atención en lo positivo. ¿En qué eres buena? ¿Qué te gusta hacer? ¿Con qué disfrutas más? ¿Cómo te sientes más cómoda? ¿Qué te hace sentir segura? ¿Qué te hace sonreír? Céntrate en todas esas cosas y practícalas, porque hacer las cosas que te gustan, las que te salen bien, las que te resultan significativas, las que dan sentido a tu vida, esas cosas son las que mejoran tu autoconcepto y mantienen tu autoestima en niveles más que aceptables.

Y hoy, ¿qué le vas a preguntar a tu espejo?