¡SOS! ¿Por qué me cuesta tanto ver el lado positivo de la vida?

Cómo conseguir disfrutar de los aspectos felices de tu existencia

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cómo ver el lado positivo de la vida

Si últimamente no le encuentras sentido a tu vida, si la ves en gris, si no te gusta tu momento vital, si te preguntas por qué te cuesta tanto ver el lado positivo de la vida, es el momento de parar un momento y encontrar respuestas y soluciones. Sin necesidad de caer en ese buenrollismo forzado que es más postureo que realidad, la vida tiene un lado positivo (o muchos). ¿No lo puedes ver? Te ayudamos a ver la mejor cara de la vida.

Por qué no puedes ver el lado positivo de la vida

Es cierto. La vida es dura y a veces se pone cuesta arriba. También es cierto que puede que tengas una tendencia natural a pensar que la vida te supera, que es demasiado complicada, y eso te agobia. Te agobia saber que no la estás disfrutando como deberías y que no le estás sacando todo el jugo que tiene.

Esto te causa un sentimiento de culpa porque no sigues la tendencia actual de buen rollo generalizado, de ser feliz sí o sí, del carpe diem o de aprovechar cada segundo de tu vida sonriendo. No estás desperdiciando tu vida por no sentirte feliz en todos y cada uno de los momentos, pero tal vez sí se te está escapando algo importante.

Cuando no puedes ver el lado positivo de la vida entras en un círculo vicioso. Te tratas mal a ti misma porque sientes que estás haciendo algo mal. Te llamas inútil, incapaz o incluso desagradecida, y entras en un periodo de frustración desde el que es muy fácil llegar a tener problemas de ansiedad o depresión. Pero esto tiene solución.

Trucos para empezar a ver el lado positivo de la vida

Cómo ver el lado positivo de la vida

Y la solución no pasa por convertirte en una sucursal de ese famoso Señor Maravilloso que nos bombardea desde las redes sociales y merchandising variado apremiándote a ser feliz. Ya. Sí o sí. "Sonríe aunque te estés rompiendo por dentro"... Nada de eso. Pero tendrás que revisar tus creencias y tus pensamientos.

+ Después de una temporada en la que solo puedes distinguir el gris, los pensamientos negativos dominan tu mente y es difícil romper esa cadena de pesimismo. La vida no es un camino de rosas pero tampoco es un infierno siempre y tu realidad está distorsionada por la negatividad.

+ No hace falta que distorsiones tu realidad para convertirla en un mundo ideal lleno de unicornios y purpurina con ese falso optimismo en el que todo es posible. Lo que te hace falta es objetividad, ser capaz de ver lo bueno y lo malo de la vida, lo positivo y lo negativo. Pero, ¿cómo?

+ Al llegar la noche repasa tu día con papel y boli. Anota todas las cosas positivas que te han pasado. La llamada de tu madre, el rato de juegos con tu sobrino, la sonrisa que le has dedicado a tu vecina, lo bien que lo has hecho en el trabajo, la lectura, el café con tus amigas o ese capricho de chocolate que te has dado.

+ Anótalo todo, todo lo que te ha gustado en ese día. ¿Ves que larga es la lista? Habrá días en que la lista sea más corta, desde luego. Y ten en cuenta que el primer día que hagas esto no se te va a quitar esa sensación de que la vida es una estafa.

+ Poder ver el lado positivo de la vida lleva tiempo, pero se puede conseguir. Cuando pases las hojas de tu cuaderno y veas la cantidad de cosas positivas que te ocurren a lo largo del día, estarás lista para dar el siguiente paso que te llevará a ver las cosas desde otra perspectiva.

+ El agradecimiento. Sí, agradecer a la vida por tener una oportunidad más. No te castigues si sientes que hoy no has aprovechado esa oportunidad, porque la oportunidad no es la de ser feliz, sino la de seguir adelante un día más.

Y tú, ¿mañana te despertarás agradeciendo o maldiciendo?

¿Tienes alguna duda más sobre los aspectos más relevantes de tu vida? No te olvides de visitar nuestra categoría de psicología para dar respuesta a todas y cada una de tus preguntas.