Técnicas de relajación para hablar en público sin miedos ni nervios

Trucos para calmarte antes de una exposición oral delante de muchas personas

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

El miedo a hablar en público es de lo más frecuente, pero saber esto no resulta un consuelo cuando nos toca a nosotras mismas enfrentarnos a una audiencia. Si tienes que dar una charla, una exposición o una presentación importante, anota estas efectivas y útiles técnicas de relajación para hablar en público sin que se te generen miedos ni nervios. ¡Y conquista a tus oyentes!

Lo que debes plantearte antes de hablar en público

¿Tienes que hacer una presentación y estás muerta de miedo? ¿Sabes que a casi todo el mundo le pasa lo mismo? No hace falta ser una persona insegura o con baja autoestima para sentir el miedo a hablar en público, es algo muy natural. Pero claro, queremos dejar a un lado ese miedo para triunfar con la exposición. Y podemos hacerlo.

El secreto para que una exposición, presentación o charla sea un éxito es que domines el tema del que estás hablando. Esto parece una obviedad, pero la mayor parte de los nervios vienen del miedo a que te hagan algunas preguntas que se salgan del guión o a que noten que no lo llevas bien preparado.

Así que, por un lado, ocúpate de estudiar a fondo el asunto. Y por otro lado, practica la exposición todas las veces que puedas, a solas frente al espejo, con tu pareja, con tus padres, con tus hermanas, con tus amigas… Teniendo esto en cuenta y bien atado, seguimos con problemas de nervios, ¿verdad?

4 técnicas para relajarte cuando tienes que hablar delante de muchas personas 

Pues aquí van algunas técnicas de relajación fáciles y trucos muy útiles para exponer un asunto o tema ante una multitud de personas sin miedo ni nervios. ¡Vamos allá!

1 Dale forma a tus miedos

Tienes miedo, eso lo sabemos. Lo sabe hasta el propio miedo y por eso te está ganando la batalla. La técnica para reducir el impacto negativo que te produce ese miedo no es tratar de ignorarlo, sino todo lo contrario.

Observa en tu interior y trata de darle una forma física a ese miedo, si es como una piedra, si es como un puñal o como una nube asfixiante. Visualiza el miedo, reconoce el miedo y acepta el miedo. Tengo miedo, ¿y qué? Ahí está el miedo, ¿y qué? Una vez que aceptes que está ahí, verás cómo pierde fuerza aunque no desaparezca del todo.

2 Visualiza el éxito

Con el miedo reducido, vamos a ocuparnos de los nervios. Unos nervios que ya estarán un poco más calmados si preparas bien la exposición, si llevas ropa con la que te sientas cómoda y segura y si visualizas que todo irá bien.

Las visualizaciones son un ejercicio ideal para conducir las cosas por el camino que quieres. La noche antes de la presentación visualiza el éxito. Estás hablando en público y nadie nota ni tu miedo ni tus nervios. El temblor en la voz solo lo percibes tú y las manos no te tiemblan porque tienes un bolígrafo o unos papeles. Visualiza la situación propicia hasta que te la creas.

3 Convéncete a ti misma de que estás tranquila

Engaña a los nervios. ¿Sabes lo que son las profecías autocumplidas? Si piensas que la presentación va a ser un desastre, que tú no vales para hablar en público, que te van a poder el miedo y los nervios, seguramente así sea.

¿No te engañas a ti misma con otras cosas en la vida? Pues ahora es el momento de hacerlo. Repítete como un mantra que no tienes miedo, que no estás nerviosa. Repítelo una y mil veces y acabarás por creértelo.

4 Ejercicios de respiración

No pueden faltar unos ejercicios de respiración cuando hablamos de técnicas de relajación. Antes de comenzar a hablar en público respira hondo, fíjate en cómo entra el aire por la nariz, en cómo lo mantienes y en cómo lo expulsas por la boca. Repite esto varias veces.

Mientras prestas atención a tu respiración, verás cómo el auditorio se difumina porque ahora mismo, en este preciso instante, lo único que importa es el camino que sigue el aire en tu respiración.

Y ahora ya está. Ha llegado el momento de hablar en público con la mayor tranquilidad del mundo. ¿Qué por dentro sigues teniendo nervios y miedo? No importa, pero verás cómo el público no lo nota.

¿Y tú? ¿Alguna vez has tenido que hablar en público? ¿Te has puesto muy nerviosa? ¿Qué técnicas de relajación utilizas para controlar el miedo en este tipo de exposiciones llenas de gente? Cuéntanos tus métodos en los comentarios, ¡podrás ayudar a otras lectoras!