Atiquifobia: ¿tienes miedo al fracaso?

El excesivo pánico a fracasar puede convertirse en fobia

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

¿Qué es la atiquifobia?

Enfrentarse al miedo no es fácil cuando ya se ha convertido en una fobia y en el caso de la atiquifobia puede llegar a ser paralizante. Si te estás preguntando qué es eso de la atiquifobia o miedo al fracaso te lo contamos en nuestro diccionario de fobias. Está claro que cierto temor a fracasar tenemos todos, pero cuando ese temor se convierte en un miedo irracional y desmedido que te bloquea, es cuando se convierte en un problema que hay que tratar. 

Qué es la atiquifobia

La atiquifobia es el miedo al fracaso. El miedo a fracasar es algo muy habitual y cada vez más frecuente en un mundo que nos exige estar siempre al 100 %, que nos demanda dar lo mejor de nosotros mismos en todo momento y que nos empuja a mejorar y a superarnos cada día. El componente de presión que acompaña esta actitud es lo que hace que se desarrolle el trastorno fóbico.

No hablamos solo del ámbito laboral con la atiquifobia. También existe el miedo al fracaso como persona. Todos los sueños por cumplir que al principio te impulsan pero que más tarde se convierten en lastres, toda esa necesidad de ser felices siempre y en todo momento, todo ese historial de fracasos que no por naturales dejan de ser frustrantes. Y así aparece la atiquifobia.

Síntomas de la atiquifobia

¿Cuáles son los síntomas del miedo al fracaso?

Para que se considere una fobia, el miedo al fracaso debe ir acompañado de una fuerte carga de ansiedad y de una serie de síntomas físicos. Entre ellos destacan los mareos, la sensación de asfixia, las palpitaciones o taquicardias... Pudiendo llegar al ataque de pánico en los momentos de más tensión. Pero, ¿cuándo aparecen esos síntomas?

Cuando empiezas un nuevo trabajo, cuando tienes que empezar de cero, cuando tienes que dar un cambio a tu vida, cuando te encuentras con un obstáculo complicado, cuando inicias un nuevo proyecto, cuando se te ocurre un nuevo sueño, cuando te proponen algo diferente... Cuando, en definitiva, tienes que ponerte a prueba a ti mismo y a tus capacidades. De nuevo es la presión el componente fundamental de la atiquifobia.

Pero hay más síntomas además de los físicos que indican un trastorno de atiquifobia. Si sientes que lo que estás haciendo lo puedes hacer mejor, si tienes un grado de perfeccionismo excesivo, si tu autoexigencia sobrepasa los límites saludables o si notas que el peso de las responsabilidades es demasiado grande, puedes estar sufriendo esta fobia. Y llegas a la peor cara de la atiquifobia, que es el bloqueo.

Causas de la atiquifobia

El hecho de vivir en una especie de carrera hacia el éxito profesional y personal es una de las causas de la atiquifobia. La sociedad nos exige cada vez más y nosotros nos exigimos cada vez más. Es imposible no fallar, es imposible una vida libre del fracaso en algún momento y no terminamos de aceptar que nuestras expectativas no siempre se cumplen. Tampoco sabemos aprender de los fracasos, que enseñan mucho más que el éxito o un camino de rosas.

Como ocurre con todas las fobias, no se descarta el condicionamiento por una experiencia traumática para el desarrollo de la atiquifobia. Tal vez un fracaso épico pueda hacer que tengas miedo en el siguiente intento. Pero la mayoría de las veces se trata de una cuestión de autoexigencia, de expectativas poco realistas y, con el tiempo, de una baja autoestima que te impide reaccionar.

Tratamiento de la atiquifobia

Para superar una fobia es necesario ponerse en manos de un profesional de la psicología. Aléjate de charlatanes y coaches de nuevo cuño porque ellos son precisamente los que te hacen creer que puedes con todo, que puedes más y que todos tus sueños se harán realidad. Y no, esa no es la realidad.

Si la terapia cognitivo conductual se presenta como el mejor tratamiento para las fobias, también puedes hacer algunas cosas por tu cuenta, como bajar tus expectativas vitales para acomodarlas a la realidad, reducir tu nivel de exigencia y mejorar tu autoestima. También puedes meditar para evitar los bloqueos y practicar técnicas de relajación para aligerar la carga de ansiedad que conllevan todas las fobias.