Micofobia o miedo a las setas: cuando los hongos producen pavor

Las setas tienen cierto peligro y pueden ser objeto de fobia

Laura Sánchez

Causas, síntomas y tratamiento de la micofobia o miedo a las setas

Algunas fobias nos sorprenden porque no conseguimos encontrar ese elemento peligroso en el estímulo que las provoca, pero en otras podemos verlo perfectamente. Es el caso de la micofobia o el miedo a las setas, un trastorno que tiene un origen evidente y lógico en el peligro que presentan algunas variedades de hongos. Te contamos todo sobre la micofobia en nuestro diccionario de fobias.

Qué es la micofobia

La micofobia es el miedo a las setas o a los hongos. La persona que sufre micofobia ve limitadas sus posibilidades gastronómicas porque evita cualquier plato que contenga setas, hongos o champiñones, sean de la variedad que sean. Y no solo evitan comerlas, ya que solo ver una seta en el plato de otra persona, en el campo o en una imagen, puede provocarles una reacción de ansiedad.

Podemos encontrar cierta lógica a la micofobia, ya que sabemos que algunas variedades de setas son venenosas, y hasta los animales las rechazan y las evitan por su peligrosidad. El problema con la fobia es que extiende ese peligro a todas las variedades, cuando lo cierto es que la mayoría de las setas no entrañan ningún peligro.

Síntomas de la micofobia

Una persona con micofobia, al estar en una situación en la que se encuentra también el estímulo de la fobia, en este caso las setas, experimenta toda una serie de síntomas físicos que coinciden con los síntomas de la ansiedad. Palpitaciones, nerviosismo, mareos, sensación de asfixia, taquicardia y puede llegar al ataque de pánico.

No solo hay síntomas físicos, sino que también experimentan síntomas psíquicos que son aún más desgastantes y estresantes. La persona con micofobia sabe que su miedo es irracional y desmedido, pero no puede evitarlo (al menos hasta que no se ponga en tratamiento) y eso la hace sentirse diferente, aislada y con ciertas limitaciones.

¿Te dan miedo las setas?

Causas de la micofobia

Como ocurre con todas la fobias, el condicionamiento por experiencia traumática es el origen más habitual. No es necesario haber sufrido una intoxicación por setas en la infancia, basta con haberlo visto en otra persona, o con haber escuchado esas historias que parece haber en todas las familias de un tío lejano que murió por comer las setas equivocadas.

En el caso de la micofobia también encontramos el factor cultural como una de las causas de su desarrollo. El miedo puede ser a envenenarse y morir con una seta, pero también a esas setas u hongos alucinógenos envueltos en misterio. Lo desconocido a veces nos produce un terror que puede ser infundado o no, pero que está ahí.

Tratamiento de la micofobia

Podríamos pensar que el miedo a las setas no es una fobia muy limitante, ya que el estímulo se puede evitar fácilmente. Una persona puede pasar toda su vida evitando comer setas sin que le afecte a su vida social, es cierto. Pero la presencia de una fobia es al mismo tiempo síntoma de que algo no anda bien, así que conviene buscar ayuda.

La psicología encuentra su terapia estrella para las fobias y para muchos otros trastornos en la terapia cognitivo conductual. Se trata de un tratamiento que comienza por transformar los pensamientos distorsionados acerca de las setas y que termina por modificar esa conducta de evitación al eliminar el miedo.