Selenofobia: ¿Es posible tener miedo a la luna?

No a todo el mundo le fascina la luna

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

De entre todas las fobias que hay, algunas logramos entenderlas mejor mientras que otras nos sorprenden mucho. Es el caso de la selenofobia o el miedo a la luna, un trastorno que sufren algunas personas y que les provoca una ansiedad insoportable cuando ven la luna o incluso cuando piensan en ella. En nuestro diccionario de fobias te contamos todo sobre este tipo de fobia.

Qué es la selenofobia

La selenofobia es el miedo a la luna. Miedo a la luna en todas sus variantes, aunque se suele intensificar durante la luna llena, la superluna o algún eclipse. Sea como sea, la visión de la luna, que a tanta gente fascina, a las personas que sufren este trastorno les aterra. ¿Se puede tener miedo a la luna? Cuando hablamos de fobias, el miedo puede surgir ante cualquier estímulo.

Tener miedo a la luna no es de las fobias más limitantes. Puede resultar relativamente fácil la conducta de evitación, es decir, no mirar al cielo por la noche y mirar para otro lado cuando salen imágenes por la televisión, pero lo cierto es que aunque puedas evitarlo, hay que hacer ciertos esfuerzos para lograrlo y puede que alguna vez tengas que enfrentarte a la situación.

Síntomas de la selenofobia

Parece claro que la luna nos afecta a todos, de una forma más o menos intensa. Nuestras emociones se ven influenciadas por los cambios lunares y hay personas que pueden notarlo perfectamente. Pero ser sensible a la influencia lunar no implica tener selenofobia. La fobia aparece cuando aparece el miedo.

El principal síntoma de una fobia es el miedo irracional y desmedido que a continuación desencadena todos los síntomas de ansiedad que tan bien conocemos. Dificultad para respirar, mareos, taquicardia, sudoración excesiva, sensación de irrealidad o ataque de pánico. Y, sobre todo, esa imperiosa necesidad de huir de la situación, lo que se conoce como conducta de evitación.

Causas de la selenofobia

Pero, ¿qué puede desarrollar un miedo como el de la selenofobia? La luna no supone ningún peligro, aunque puede que la mente de un niño o de una persona con trastorno de ansiedad se vea sugestionada ante las numerosas historias de terror que rodean, por ejemplo, a la luna llena.

Sin embargo, la mayoría de las veces las fobias aparecen después de haber vivido una experiencia traumática con una gran carga emocional. La noche en general es propicia para la aparición de los temores más variados, especialmente en la infancia, por lo que en este caso, el contexto cultural es importante a la hora de encontrar el origen de la fobia.

Tratamiento de la selenofobia

Se puede superar el miedo a la luna, pero se necesita ayuda psicológica para garantizar el éxito del tratamiento y para prevenir la aparición de nuevas fobias. La terapia cognitivo conductual es la más eficaz a la hora de transformar todos esos pensamientos distorsionados sobre la luna que inducen a una conducta de evitación.

Y en el caso de la selenofobia, la exposición gradual es una buena técnica para ir afrontando el miedo. Si poco a poco se va comprobando que no hay ningún peligro en ver una imagen de la luna, más adelante la persona con selenofobia se atreverá a contemplarla desde su ventana. Nunca está de más acompañar cualquier terapia para superar una fobia de la práctica de técnicas de relajación para reducir la ansiedad.