¿Tienes fobia a la Navidad?

La Navidad puede provocar pánico en algunas personas

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Lo vemos en nuestro diccionario de fobias, hay miedos irracionales hacia todo tipo de objetos, situaciones, animales, personas y hasta sensaciones. Y últimamente estamos escuchando hablar de esa fobia a la Navidad que muchas personas sienten. Pero, ¿se trata realmente de una fobia o es simple rechazo? Por primera vez nos encontramos a medio camino entre la fobia y el disgusto, pero lo que no podemos negar es la cantidad de trastornos emocionales que provoca la Navidad.

Qué es la fobia a la Navidad

La fobia a la Navidad no se trata de una fobia específica, sino que aglutina diferentes trastornos emocionales. Todos ellos se disparan en una época que para algunos es sinónimo de alegría, paz, amor y felicidad. No podemos obviar la carga emocional que conlleva esta época del año, una carga que para algunos es positiva y para otros negativa, y en ambos casos el protagonismo lo adquiere la intensidad con la que se vive.

Las reuniones familiares, cenas de empresa, viajes, el frío, la nostalgia o la tristeza por los que no están invaden nuestra mente. También destaca el recuerdo de una infancia que ya queda lejos, los regalos, las dificultades económicas y los eventos de todo tipo, que pueden generar diversos problemas. Esta cantidad de emociones genera estrés, ansiedad y, por qué no decirlo, auténtica fobia a la Navidad.

Trastornos emocionales ligados a la Navidad

¿Conoces al personaje navideño del Grinch? Ese personaje representa la fobia a la Navidad y en todas las familias hay uno, ¿verdad? La Navidad puede ser un momento para vivir con intensidad el amor pero, ¿qué pasa si esa intensidad llega cargada de emociones negativas?

+ La presión social es inmensa y la iluminación navideña te puede hacer notar los síntomas de la ansiedad mucho antes de que llegue la Navidad. Lo mismo ocurre con todos los comercios decorados antes de tiempo, con los rumores sobre los regalos, a quién, cuánto... Y dónde celebrar algo que no quieres celebrar. Si ya tenemos la ansiedad llamando a nuestra puerta, el estrés se cuela en nuestro hogar a principios de diciembre para organizarlo todo.

+ No nos olvidamos de la fobia social que puede surgir ante los diferentes eventos y reuniones que son de obligado cumplimiento en estas fechas. La cena de empresa te generará ganas de huir y en la comida con tus primos querrás tomar el primer vuelo al Caribe para alejarte de todo.

+ Podemos tomarlo con humor, pero lo cierto es que muchas personas ven cómo la depresión se presenta como uno de esos regalos de Navidad. Se trata, en realidad, de regalos envenenados por no poder cumplir las expectativas que la sociedad pone en nosotros para celebrar estas fechas.

+ ¿Qué pasa con los que ya no están? ¿Qué pasa con los que no pueden comprar regalos? ¿Qué pasa con las familias que no pueden pagar la calefacción? ¿No hay Navidad para ellos? Y, ¿qué pasa con las personas que sienten cómo su mundo se está desmoronando mientras se ven obligados a celebrar la Navidad?