Yoga para el dolor de cabeza: 7 posturas sencillas y eficaces

Tips para deshacerte de las cefaleas en casa de forma natural

Laura García
Laura García Periodista

Los dolores de cabeza pueden aparecer por muchos motivos, estrés, un mal descanso o alimentación, preocupaciones... Cuando esto ocurre, nuestra primera idea es tomar medicinas que nos ayuden a aliviarlo, pero lo cierto es que existen remedios naturales eficaces que nos pueden eliminar ese dolor sin necesidad de ingerir nada. En último caso está bien acudir a los medicamentos, pero antes de recurrir a la química podemos probar a hacer deporte o a elaborar posturas de yoga. 

A nivel físico, el yoga puede ayudarnos a perder peso, a realizar ejercicio de mantenimiento para el cuerpo, a mejorar la flexibilidad, la respiración y la circulación sanguínea. Pero también es una práctica beneficiosa a nivel emocional, puesto que reduce el estrés y la tensión, nos ayuda a conocer un poco mejor a nuestro cuerpo, a dedicar un tiempo para relajarnos y a mejorar nuestra concentración.

Y de todos estos beneficios de dicho deporte o práctica, también existe la posibilidad de que te cure una cefalea. ¿No nos crees? Prueba alguna de estas 7 posturas sencillas y eficaces, y estamos seguras de que las repetirás cada vez que tengas una molestia. ¡Empezamos con el yoga para el dolor de cabeza!

Posturas de yoga que calman el dolor de cabeza

El estrés y la tensión son dos de los factores desencadenantes del dolor de cabeza. Aunque no lo parezca y no lo achaquemos a ello, muchas veces es así. Y por esta misma razón es importante practicar yoga. Aprender a relajarnos y a liberar la tensión no nos hará ningún mal y si, de camino, conseguimos eliminar el dolor, ¡mucho mejor! Por eso, cuando se tengan los primeros síntomas, lo mejor es buscar un sitio silencioso (o con el mayor silencio posible), poner música relajante, buscar una esterilla y disponerte a realizar los siguientes movimientos de yoga. 

1 Estiramiento de cuello y espalda

- ¿Cómo es la postura? Lo primero que debes hacer es sentarte con las piernas cruzadas en la esterilla y estirar la espalda. Para empezar, dobla tu brazo derecho por detrás de la misma y, después, dobla la cabeza hacia el hombro izquierdo. Para ello, ayúdate de la mano izquierda pero siempre sin forzar. Al realizar este movimiento notarás como el brazo derecho y la cabeza se estiran en direcciones opuestas. Realiza el mismo ejercicio del lado contrario. 

A continuación, sin doblar la espalda, baja la cabeza hasta que tu barbilla toque el pecho. Hazlo con cuidado, sin prisa y controlando las respiraciones para que sean acompasadas. Por último, ponte de pie y estira los brazos hacia arriba, como si quisieras tocar el techo. Entrelaza las manos y estira aún más si puedes (cuidado con los pies, no te pongas de puntillas). 

2 Balasana

- ¿Cómo es la postura? Ponte de rodillas en el suelo con los glúteos apoyados en tus talones. Inclina tu cuerpo hacia delante (sin levantar los glúteos de los talones) y estira los brazos. Hay quienes prefieren estirarlos hacia delante, con la cabeza entre los brazos, y hay a quienes les resultará más cómodo apoyar la frente hacia delante y los brazos hacia los lados del cuerpo. Aguanta durante varios minutos y vuelve a la posición inicial para descansar y repetir de nuevo el ejercicio. 

- ¿Qué beneficios tiene? Es una postura embrional que nos ayuda a relajarnos de manera realmente impresionante. La respiración aquí es vital pues debemos sentirla profunda y relajada. Además, calmará nuestro sistema nervioso y reducirá la presión de las cervicales.

3 Supta Badha Konasana

- ¿Cómo es la postura? Para compararlo con algo conocido podemos fijarnos en el momento de irnos a la cama cuando estamos resfriadas y no podemos respirar por la nariz. ¿Tienes a ponerte almohadas en la espalda para inclinarte? Esta es precisamente la postura que buscamos aquí. Así, tendrás que colocar encima de tu esterilla una manta doblada y después varias almohadas.

Túmbate de espaldas, de forma recostada, y estira los brazos a los lados. Por su parte, las piernas deben estar abiertas y semiflexionadas. Si es necesario, para no forzar la postura, colócate algunas mantas debajo de las rodillas, pues no buscamos ganar en flexibilidad sino estar cómodas. 

- ¿Qué beneficios tiene? Esta postura se conoce como la diosa tumbada y nos sirve para la meditación y la relajación del cuerpo. Podremos concentrarnos únicamente en vaciar y llenar los pulmones de forma pausada y despejar así cualquier otra preocupación durante 5 o 10 minutos.

4 Prasarita Padottanasana

- ¿Cómo es la postura? Para realizar esta postura debemos ponernos de pie con los pies en paralelo y la espalda recta. A continuación, movemos los talones hacia fuera para establecer nuestro punto de equilibrio y estiramos hacia abajo (siempre con la espalda recta). Las palmas de nuestras manos deben tocar el suelo y la cabeza debe estar boca abajo, mirando a lo que tenemos a nuestra espalda, aunque puedes cerrar los ojos también.

- ¿Qué beneficios tiene? Seguro que sabrás (porque lo habrás oído) que no es recomendable estar mucho tiempo boca abajo. Esta postura la mantendremos solo durante unos segundos pero, para ello, debes estar concentrada en ella. Debes sentir como la sangre riega tu cabeza y despeja todas las preocupaciones. 

5 Postura del gran ángulo

- ¿Cómo es la postura? Es parecida a la anterior con la diferencia de que, en esta ocasión, abriremos las piernas todo lo que podamos para intentar apoyar no solo las palmas de las manos sino también la cabeza. Cuidado, apoya sutilmente porque no queremos descargar todo el peso del cuerpo sobre ella. Formaremos entre nuestras palmas y nuestra cabeza un triángulo, donde las primeras soporten la mayor parte del peso. 

- ¿Qué beneficios tiene? Al igual que la postura anterior, esta asana ayuda a fluir la sangre, a estirar y a relajar el cuerpo.

6 Viparita Karani

- ¿Cómo es la postura? Encuentra una zona cerca de una pared, túmbate y coloca algo cómodo en la zona de las lumbares. Después, levanta las piernas en ángulo de 90º y acércalas a la pared hasta que la parte posterior la toque. Abre las manos y relájate durante 10 minutos. Sin móvil, sin pensar en nada, solo respirando.

- ¿Qué beneficios tiene? De nuevo es una postura (conocida como la postura madura) que ayuda a la relajación y a la respiración pero también a que fluya la sangre. Por eso, es un ejercicio que se repite mucho cuando nos sentimos mareados, con tensión baja o tenemos dolores menstruales. No lo pierdas de vista porque te ayudará en más de una ocasión.

7 Adho Mukha Svanasana

- ¿Cómo es la postura? Si has practicado yoga alguna vez conocerás esta postura de sobra. Conocida como la asana del perro, al principio te costará un poco hacerla pero la idea es que (de tanto practicarla) acabe siendo una forma de relajación y no de tensión. 

Consiste en formar un ángulo agudo con nuestras piernas y nuestros brazos. Es decir, con los pies un poco separados, doblaremos el cuerpo por la cadera y nos apoyaremos en las palmas de las manos con los brazos estirados. Meteremos nuestra cabeza entre las manos, de tal forma que quede mirando a las rodillas. Aguanta la posición respirando profundamente.

- ¿Qué beneficios tiene? Esta postura tiene muchísimos beneficios para nuestro cuerpo. Para empezar, mejora la circulación sanguínea y libera tensión. Además de permitirnos mejorar la postura, aliviar el dolor de espalda, mejorar la digestión y ganar en flexibilidad.

 

Y tú, ¿conoces alguna otra postura de yoga para el dolor de cabeza? Prueba alguna de las anteriores, y ya verás como las cefaleas desaparecerán. 

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