Qué debilidades (y qué fortalezas) decir en una entrevista de trabajo

¿Cuáles son tus defectos y tus virtudes? Ejemplos de respuestas en una entrevista laboral

Sandra Llorente

Las entrevistas de trabajo no tienen por qué ser una situación incómoda y frustrante, sino que se pueden convertir en un proceso desafiante, que incluso puede ayudarnos a conocernos mejor a nosotras mismas en el plano profesional. Pero, para ello, es importante que la preparemos debidamente y así podamos sentirnos un poco más confiadas en el proceso. Una de las preguntas habituales suele ser sobre nuestras fortalezas y debilidades en el ámbito laboral, un tema que puede curarnos mucha inseguridad. Por eso, en Diario Femenino queremos ayudarte contándote qué debilidades y qué fortalezas decir en una entrevista de trabajo. ¿Preparada para conseguir ese empleo tan deseado?

Consejos sobre cómo plantear tus debilidades en una entrevista de trabajo

Quizás lo más complicado para muchas es hablar sobre sus debilidades en una entrevista de trabajo. Y es natural, porque con esta pregunta nos podemos sentir expuestas. Al fin y al cabo, acudes a una entrevista de trabajo con una cierta actitud vendedora, te vendes a ti misma, a tu propia marca, y puede parecer algo contradictorio reconocer lo que se te da peor o haces mal en el trabajo.

Has de saber que con esta pregunta, los entrevistadores pueden saber muchas más cosas de tu personalidad de lo que imaginas, así que no está de más prepararte con antelación la contestación. Para ello, es importante seguir unos consejos:

+ Sé honesta y auténtica: se trata de reconocer tus debilidades, no las de otros. La persona que te entrevistará se dará cuenta si mientes, ya que está preparada para ello, así que no te intentes ocultar en lo que no eres, simplemente sé tú misma

+ No te expongas demasiado: no se trata de que te flageles en la entrevista contando todas tus debilidades. Recuerda que te estás vendiendo, nadie quiere contratar a una persona que no se valora a sí misma.

+ Convierte tu debilidad en una fortaleza: la clave está en demostrar que te conoces a ti misma a nivel profesional tanto como para reconocer aquello en lo que necesitas mejorar. Si tras contar tu propia debilidad, por ejemplo, en organización, explicas que has mejorado bastante en tu último trabajo o que estás tomando un curso para mejorar (siempre que sea verdad), tu entrevistador/a se dará cuenta de que eres una persona proactiva, que se preocupa por mejorar en todas sus facetas de desarrollo profesional. Un truco también es buscar una debilidad que ya no lo sea tanto, en la que has estado trabajando un tiempo para mejorar.

+ Elige debilidades coherentes con el puesto o la empresa a la que deseas acceder: en primer lugar, evita mencionar tus debilidades personales o aquellas que tengan que ver con tu vida privada. A tu entrevistador/a no le interesa saber eso de ti, así que solo estarás dando una información vacía e innecesaria y que incluso puede llegar a perjudicarte. Además, es importante que trates de elegir aquellas debilidades que no sean contrarias al puesto o la empresa a la que optas. Un ejemplo sencillo: si optas para un puesto en una empresa de I+D y no se te da bien la tecnología, evita comentarlo, aunque el puesto no requiera esas capacidades.

+ No des por hecho nada: no pienses que tu debilidad no puede encajar en ese puesto. Quizás tu debilidad habla más cosas positivas de ti de lo que imaginas y en realidad no sabes el perfil que desean para el puesto, así que relájate, porque quizás eres esa profesional que buscan.

+ Olvídate del ‘trabajo demasiado’, ‘soy demasiado perfeccionista’ o ‘no tengo debilidades’: las dos primeras están muy vistas y la última denota una persona demasiado egocéntrica. Nadie es un robot perfecto en su trabajo, no pasa nada por admitirlo.

Debilidades que puedes mencionar en una entrevista laboral

Teniendo en cuenta los puntos anteriores, te proponemos unas ideas sobre algunas debilidades que puedes transmitir en una entrevista. No olvides que siempre deben de encajar contigo y ser una realidad. Además, si no te identificas con ninguna, no pasa nada. La idea es que puedas inspirarte y entender un poco cómo enfocar tus debilidades profesionales.

+ Poca experiencia en ese ámbito laboral

No pasa nada por reconocer que tienes poca experiencia en el puesto de trabajo al que te presentas, además esto es algo que se va a reflejar en tu currículum. Si tienes formación en esa área y poca experiencia, refuerza tu área de conocimiento como fortaleza y expresa tus ganas de aprender y adquirir experiencia.

+ Desorganización (en pasado)

Si tu debilidad es el desorden, puedes plantearla como algo en lo que llevas tiempo trabajando y has mejorado, o algo en lo que estás trabajando en este momento. Recuerda que debe ser real, por lo que si sabes que esta es tu debilidad y aún no has empezado a mejorarla y convertirla en una oportunidad, mejor omitirla o puedes empezar ya mismo a mejorar en este ámbito.

+ Falta de diversificación

Es posible que algo que te ha costado mucho sea trabajar en varios proyectos a la vez. Un ejemplo sobre cómo abordar esta debilidad sería: ‘Antes trabajaba solo en un proyecto a la vez, pero ahora he logrado desarrollar múltiples tareas a la vez de manera eficaz’.

+ Falta de decisión

Puede que en una etapa de tu trabajo pudieras ser algo indecisa y, por ello, tus proyectos se alargaban, pero si estás trabajando en ello y has aprendido (o estás aprendiendo) a confiar en ti misma, puedes expresarlo con naturalidad.

+ Dificultad para hablar en público

Es una debilidad común, que tarde o temprano, la mayoría de los profesionales tienen que superar. De cara a la entrevista de trabajo, puedes enfocarlo valorando tu esfuerzo por mejorar, si, por ejemplo, has tomado algún curso específico sobre ello.

+ Falta de conocimiento en idiomas

Muchas veces pensamos que debemos poner nivel alto de inglés en nuestro currículum, pero si no tienes ese nivel, no deberías hacerlo. Esta puede ser tu debilidad (siempre y cuando no sea un requisito específico del puesto, que en ese caso sí deberías contar con el nivel de idioma adecuado) y expresar tu deseo de seguir aprendiendo

Fortalezas que puedes mostrar en una entrevista laboral

Para la mayoría suele ser más sencillo hablar sobre sus fortalezas en sus competencias profesionales. Sin embargo, también aquí hay que llevar un poco la entrevista preparada. Hablar en exceso y con grandilocuencia sobre las fortalezas puede ser poco creíble. Además, como en el caso de las debilidades, estas han de ser reales. Piensa que no solo deseas conseguir el trabajo, sino también conservarlo. De nada te servirá decir que eres la mejor trabajando en equipo si luego no lo demuestras. Podrías incluso desprestigiar tu propia imagen dentro de la empresa. Lo mejor, es enfocarse en lo que crees que eres buena de verdad. Te mostramos algunos ejemplos de fortalezas que puedes decir en una entrevista:

+ Vocación

Si tienes verdadera vocación por el puesto al que quieres acceder, demuéstralo con positividad y confianza en ti misma. No hay nada que más les guste a las empresas que un trabajador con vocación y motivado.

+ Puntualidad

¿Eres una persona puntual? Obviamente tendrás que demostrarlo llegando 10 minutos antes a la entrevista. Pero también puedes reflejar esto en la entrevista laboral, sobre todo si las competencias de tu puesto de trabajo lo exigen, por ejemplo, reuniones a las que acudir.

+ Colaboración

Si te gusta colaborar y trabajar en equipo puedes decirlo. De la misma manera, si consideras que tienes dotes de liderazgo de equipos puedes decirlo, poniendo algún ejemplo positivo de tus trabajos anteriores.

+ Formación

Puede que te hayas especializado en el área de trabajo al que eres candidata. Tus conocimientos siempre son una fortaleza, no lo olvides.

+ Capacidad de resolución

Si eres una persona autónoma y resolutiva, tienes una fortaleza que valorar, sobre todo si es un puesto de trabajo que requiere estas características, por ejemplo, un  cargo en el que se deban tomar muchas decisiones.

+ Perseverancia

Si eres de las personas que ante las dificultades laborales, persevera, tienes una buena fortaleza que apreciar en una entrevista de trabajo. Recuerda que si tu argumento lo acompañas con un buen ejemplo, tendrás unos cuantos puntos extra. 

¿Y tú? ¿Qué debilidades y fortalezas sueles decir en una entrevista de trabajo? ¿Cuáles crees que te has funcionado más? ¡Puedes contárnoslo en los comentarios!

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