11 cartas de amor escritas por Frida Kahlo que perduran en el tiempo

Pasión, sufrimiento y amor en las cartas más especiales de la pintora mexicana

Almudena Rubio
Almudena Rubio Periodista
Las cartas más bonitas e increíbles de la gran Frida Kahlo
Foto Gtres

Una carta de amor es una bonita manera de expresar los sentimientos más profundos e íntimos que tenemos. Sin embargo, las redes sociales, el WhatsApp y las miles de aplicaciones que tenemos en el móvil en la actualidad hacen que sea mucho más sencillo mandar unas líneas rápidamente que una carta escrita de tu puño y letra.

Hace unos años, aunque tampoco muchos, la gente sí que solía mandar cartas. Y no solo nuestros familiares, también los personajes más famosos e influyentes del mundo como es el caso de Frida Kahlo. La pintora mexicana, fallecida el 13 de julio de 1954, mandó múltiples misivas tanto a su gran amor, Diego Rivera, como a algunos de sus amantes o incluso a sus amigos. 

Varios años más tarde, estas cartas vieron la luz. Y, en ellas, podemos ver reflejada a una de las mujeres cuyo ejemplo de superación sirvió de icono artístico y de un símbolo feminista. La mexicana se convirtió en leyenda, después en mito y todavía en la actualidad sigue siendo recordada como una de las mayores artistas de todo el mundo. En Diario Femenino te traemos, para que veas con tus propios ojos cómo se expresaba, 11 cartas de amor escritas por Frida Kahlo que perdurarán en el tiempo. ¡No te las pierdas! 

11 cartas de amor escritas por Frida Kahlo

A pesar de que ya han visto la luz más de 25 cartas de Frida Kahlo, en esta ocasión te traemos 11 misivas de ejemplo para que veas la intensidad del cariño, la pasión de su vida y el gran amor que se puede apreciar en cada una de sus palabras. 

1 Carta de Frida Kahlo a su gran amor

Como decíamos, el gran amor de su vida fue Diego Rivera, 20 años mayor que ella. Tuvieron un romance algo tormentoso e intenso que pasó incluso por un divorcio. Rivera, también pintor, y Kahlo eran a ojos de los demás la pareja perfecta y su relación estaba basada, sobre todo, en una mutua admiración y en un amor que traspasaba los límites como se puede ver en esta bonita carta. 

Diego

Nada comparable a tus manos, ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días. Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago. La humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio. 

Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu fuente-flor que la mía guarda para llenar todos los caminos de mis nervios que son los tuyos, tus ojos, espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos. Solo tú en el espacio lleno de sonidos. En la sombra y en la luz; tú te llamarás auxocromo, el que capta el color. Yo cromóforo, la que da el color. 

Tú eres todas las combinaciones de números. La vida. Mi deseo es entender la línea, la forma, el movimiento. Tú llenas y yo recibo. Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz. 

Frida 

2 Bonita carta de amor de Frida Kahlo

De nuevo, una de sus cartas de amor a su marido Diego Rivera. En ella le recuerda sus múltiples infidelidades, aunque a pesar de ello le quiere muchísimo. Diego Rivera no concebía la monogamia y llegó a ser infiel a Kahlo hasta con su hermana Cristina, cosa que veremos más adelante con otra de las cartas. 

Diego

Mi amor, hoy me acordé de ti. Aunque no lo mereces, tengo que reconocer que te amo. Cómo olvidar aquel día cuando te pregunté sobre mis cuadros por primera vez. Yo chiquilla tonta, tu gran señor con mirada lujuriosa me diste la respuesta aquella, para mi satisfacción por verme feliz, sin conocerme siquiera me animaste a seguir adelante. 

Mi Diego del alma recuerda que siempre te amaré aunque no estés a mi lado. Yo en mi soledad te digo, amar no es pecado a Dios. Amor aún te digo si quieres regresa, que siempre te estaré esperando. Tu ausencia me mata, haces de tu recuerdo una virtud. Tu eres el Dios inexistente cada que tu imagen se me revela. Le pregunto a mi corazón por qué tú y no algún otro. Suyo del alma mía. 

Frida K. 

3 Los bonitos recuerdos de Frida Kahlo 

Otra carta enviada a Diego Rivera, en esta ocasión fechada del 19 de agosto de 1939. En ella recuerda el momento de su feliz matrimonio y de su boda, 10 años antes, y se acuerda de otras tantas anécdotas

Mi niño,

Hoy hace diez años que nos casamos, tú seguramente ni siquiera recordarás el día, ni la fecha, ni nada. Yo sí, ahí le mando esas flores y en cada una un montón de besos y el mismo cariño de toda la vida.

Hoy en la mañana me acordé de aquella cuando desperté y dijo: ¡zócalo! ¡Ya es retetarde para irme a la escuela! (20 de agosto de 1939)

te adora tu
Frida 

4 Palabras cargadas de cariño para Diego Rivera

Sin duda alguna, Diego Rivera fue quien más cartas recibió al ser su marido. El amor que se tenían era tal, que en todas las palabras que escribe la artista se puede ver el gran cariño que se tenían. De hecho, en esta carta (y en otras muchas) acompaña las letras con un beso plasmado de sus propios labios pintados de rojo. 

Diego, mi amor: 

No se te olvide que en cuanto termine el fresco nos juntaremos para siempre de una vez por todas, sin planteos ni nada, solamente para querernos mucho. 

No te portes mal y haz todo lo que Emmy Lou te diga.
Te adoro más que nunca. 

Tu niña, 
Frida 
(escríbeme) 

Las cartas de amor más conocidas de Frida Kahlo

5 Carta a Nickolas Muray 

Lejos de responder con fidelidad, Frida Kahlo le devolvió con la misma moneda el dolor producido por su marido, tanto con hombres como con mujeres. Nickolas Muray fue uno de los grandes amigos y amante de Frida Kahlo que, además, la fotografió entre los años 1937 y 1946. De hecho, algunas de las fotografías realizadas son hoy todo un icono de la pintora mexicana. En esta carta se puede ver tanto el amor que tenía por él, como la cara más amarga de la relación: los celos. Está fechada en París en 1939, y sus líneas te sorprenderán. 

Mi adorable Nick:

Esta mañana, después de tantos días de espera, llegó tu carta. Me sentí tan feliz que, antes de comenzar a leerla, me puse a llorar. Mi niño, realmente no puedo quejarme de nada en la vida mientras tú me ames y yo a ti. Es tan real y hermoso que me hace olvidar todos los dolores y los problemas, incluso me hace olvidar la distancia. 

Mi amante, mi cielo, mi Nick, mi vida, mi niño, te adoro... Oye, niño, ¿todos los días tocas esa cosa para incendios que cuelga en el descanso de la escalera? No olvides hacerlo todos los días. Tampoco olvides dormirte en tu cojincito, porque me encanta. No beses a nadie mientras lees los letreros y nombres en las calles. No lleves a nadie a pasear por nuestro Parque Central. Sólo es de Nick y Xóchitl… No beses a nadie en el sofá de tu oficina. Blanche Heys (amiga íntima de Muray) es la única que puede darte masaje en el cuello. Sólo puedes besar a Mam todo lo que quieras. No hagas el amor con nadie, si lo puedes evitar. Hazlo únicamente en el caso de encontrar una verdadera F. W. (fucking wonder); (maravilla para coger), pero no te enamores. Juega con el tren eléctrico de cuando en cuando, si no regresas demasiado cansado del trabajo. ¿Cómo está Joe Jinks? ¿Cómo está el hombre que te da masaje dos veces a la semana? Lo odio un poco, porque te alejó de mi lado durante muchas horas. ¿Has practicado la esgrima mucho? 

Cariño, no trabajes tanto si lo puedes evitar, porque sólo te cansas del cuello y la espalda. Dile a Mam que te cuide y que te obligue a descansar cuando estés cansado. Dile que estoy mucho más enamorada de ti, que eres mi amor y mi amante, y que mientras no estoy te tiene que querer más que nunca, para hacerte feliz. ¿Te molesta mucho el cuello? Te mando millones de besos para tu hermoso cuello, para que se sienta mejor, toda mi ternura y todas mis caricias para tu cuerpo, de la cabeza a los pies. Beso cada pulgada, desde lejos. Toca con mucha frecuencia el disco de Maxine Sullivan en el gramófono. Estaré ahí contigo, escuchando su voz. Te puedo imaginar, acostado sobre el sofá azul con tu capa blanca. Te veo cómo disparas hacia la escultura que se encuentra junto a la chimenea; veo claramente cómo el resorte salta al aire y oigo tu risa, la de un niño, cuando atinas. Oh, mi querido Nick, te adoro tanto. Te necesito tanto que me duele el corazón…

Frida 

6 Bellas palabras de Frida Kahlo

Te traemos otra carta de la mexicana dedicada a Nickolas Muray, fechada del 13 de junio de 1939. En sus palabras vuelve a mostrar un amor tan pasional como intenso. 

Ahora entiendo todo con perfecta claridad, y lo único que quiero es decirte con mis mejores palabras que te mereces en la vida lo mejor, lo mejor de todo, porque tú eres una de las pocas personas en este pinche mundo que son honestas consigo mismas y eso es lo único que realmente importa. No sé por qué en un minuto me podía sentir herida porque eras feliz, ¡es tan tonta la manera en que las chamacas mexicanas (como yo) a veces vemos la vida!

7 Carta del divorcio de Frida Kahlo y Diego Rivera 

La siguiente carta muestra unas palabras tras el divorcio de la pareja, en el año 1939, después de las múltiples infidelidades. Sin embargo, los artistas volvieron a casarse tan solo un par de años después quizá por el estado de salud de Kahlo o quizá porque el amor que sentían el uno por el otro era imparable. 

Diego:

Ahora que hubiera dado la vida por ayudarte, resulta que son otras las 'salvadoras'... Pagaré lo que debo con pintura, y después aunque trague yo caca, haré exactamente lo que me dé la gana y a la hora que quiera…

Lo único que te pido es que no me engañes en nada, ya no hay razón, escríbeme cada vez que puedas, procura no trabajar demasiado ahora que comienzas el fresco, cuídate muchísimo tus ojitos, no vivas solito para que haya alguien que te cuide, y hagas lo que hagas, pase lo que pase, siempre te adorará tu Frida.

8 Carta de amor de Frida Kahlo a Josep Bartolí

Otro de sus amantes fue el español Josep Bartolí, a quien conoció cuando ella estaba en un hospital de Manhattan para someterse a una de sus 32 intervenciones quirúrgicas. Allí se conocieron y allí se enamoraron, siendo la primera carta de amor del 12 de agosto de 1946 tras pasar un tiempo juntos en México. 

Kahlo solía firmar estas misivas como 'Mara', abreviatura del apodo de 'maravillosa' que le había puesto el español. Él, por su parte, debía firmar como 'Sonja', para no despertar los celos de Rivera y que pensase que la carta estaba escrita por una mujer (con las mujeres sí podía mantener relaciones, pero no con los hombres).  

Mi Bartolí:

No sé cómo escribir cartas de amor. Pero quería decirte que mi entero ser está abierto a ti. Desde que me enamoré de ti todo se ha transformado y está lleno de belleza… El amor es como un aroma, como una corriente, como la lluvia. Sabes, mi cielo, que llueves en mí y yo, como la tierra, te recibo. 

Mara.

9 Carta extensa de mucho amor de Frida Kahlo 

Una carta de Kahlo a Bartolí después de pasar una bonita tarde en México, demostrando con unas palabras lo mucho que le quería y el amor que sentía por él a pesar de estar casada. 

Bartolí

Anoche sentía como si muchas alas me acariciaran toda, como si en la yema de tus dedos hubiera bocas que me besaran la piel.

Los átomos de mi cuerpo son los tuyos y vibran juntos para querernos. Quiero vivir y ser fuerte para amarte con toda la ternura que tú mereces, para entregarte todo lo que de bueno haya en mí, y que sientas que no estás solo. Cerca o lejos, quiero que te sientas acompañado de mí, que vivas intensamente conmigo, pero sin que mi amor te estorbe para nada en tu trabajo ni en tus planes, que forme yo parte tan íntima en tu vida, que yo sea tú mismo, que si te cuido, nunca será exigiéndote nada, sino dejándote vivir libre, porque en todas tus acciones estará mi aprobación completa.

Te quiero como eres, me enamora tu voz, todo lo que dices, lo que haces, lo que proyectas. Siento que te quise siempre, desde que naciste, y antes, cuando te concibieron. Y a veces siento que me naciste a mí. Quisiera que todas las cosas y las gentes te cuidaran y te amaran y estuvieran orgullosas, como yo, de tenerte. Eres tan fino y tan bueno que no mereces que te hiera la vida.

Te escribiría horas y horas, aprenderé historias para contarte, inventaré palabras nuevas para decirte en todas que te quiero como a nadie.

Frida Kahlo

10  Carta a su doctor, Leo Eloesser

Frida Kahlo sufrió mucho durante su vida. En su juventud tuvo poliomielitis y, después, por un grave accidente se mantuvo postrada en la cama durante largos períodos. Sufrió incluso un aborto, lo que le produjo un enorme estado de tristeza. A su doctor, su amigo, su confidente, también le escribía algunas de estas cartas. 

Querido doctorcito

Te extraño muchísimo. Diego dice que acabará el fresco el día 20 de noviembre y ya nada más cuento los días para largarme de aquí. Dime cómo estás tú y qué haces. Dime si me echas de menos. No sabes cómo te agradeceré que hubieras venido a verme a Nueva York. Te quiero reteharto. Por lo que tú más quieras, escríbeme y dime si has visto a Diego y como sigue de sus ojitos. Te mando muchos besos,

Tu Frida. 

11 Carta de amor propio, por Frida Kahlo

Una de sus cartas más conocidas es esta, la que vamos a mostrarte a continuación. Es de México, de 1953, y es de uno de los peores momentos de la artista. Le escribe a su marido y le cuenta que le van a amputar una pierna debido a su enfermedad, y le escribe también para despedirse de él e incluso recordarle su infidelidad con la propia hermana de Kahlo, Cristina. 

Sr. mío Don Diego:

Escribo esto desde el cuarto de un hospital y en la antesala del quirófano. Intentan apresurame pero yo estoy resuelta a terminar esta carta, no quiero dejar nada a medias y menos ahora que sé lo que planean, quieren herirme el orgullo cortándome una pata... Cuando me dijeron que habrían de amputarme la pierna no me afectó como todos creían. No, yo ya era una mujer incompleta cuando le perdí, otra vez, por enésima vez quizás y aún así sobreviví.

No me aterra el dolor y lo sabes, es casi una condición inmanente a mi ser, aunque sí te confieso que sufrí, y sufrí mucho, la vez, todas las veces que me pusiste el cuerno... No sólo con mi hermana sino con otras tantas mujeres... ¿Cómo cayeron en tus enredos? Tú piensas que me encabroné por lo de Cristina pero hoy he de confesarte que no fue por ella, fue por ti y por mi, primero por mi porque nunca he podido entender: ¿qué buscabas, qué buscas, qué te dan y qué te dieron ellas que yo no te di? Por que no nos hagamos pendejos Diego, yo todo lo humanamente posible te lo di y lo sabemos, ahora bien, cómo carajos le haces para conquistar a tanta mujer si estás tan feo, hijo de la chingada...

Bueno el motivo de esta carta no es para reprocharte más de lo que ya nos hemos reprochado en esta y quién sabe cuántas pinches vidas más, es sólo que van a cortarme una pierna (al fin se salió con la suya la condenada)... Te dije que yo ya me hacía incompleta de tiempo atrás, pero ¿qué puta necesidad de que la gente lo supiera? Y ahora ya ves, mi fragmentación estará a la vista de todos, de ti... Por eso antes que te vayan con el chisme te lo digo yo "personalmente", disculpa que no me pare en tu casa para decírtelo de frente pero en éstas instancias y condiciones ya no me han dejado salir de la habitación ni para ir al baño. No pretendo causarte lástima, a ti ni a nadie, tampoco quiero que te sientas culpable de nada, te escribo para decirte que te libero de mí, vamos, te "amputo" de mi, sé feliz y no me busques jamás. No quiero volver a saber de ti ni que tú sepas de mí, si de algo quiero tener el gusto antes de morir es de no volver a ver tu horrible y bastarda cara de malnacido rondar por mi jardín.

Es todo, ya puedo ir tranquila a que me mochen en paz.

Se despide quien le ama con vehemente locura, tu Frida

 

¿Qué te parecen estas cartas de Frida Kahlo? Lo cierto es que son tan especiales que, una vez que las leas, las querrás volver a mirar una y otra vez. ¡Son muy bonitas!