Depresión por no tener familiares: vence la sensación de soledad

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La familia es una parte muy importante de nuestra vida emocional. Las relaciones con la familia en la infancia pueden marcar nuestras fortaleza psicológica de adultos. Y más adelante, la familia puede convertirse en un verdadero apoyo para superar algunos trastornos emocionales.

Pero no todas las personas disponen de ese apoyo familiar, y es que, aunque parezca increíble, hay personas que no tienen familiares a su alrededor. En estos casos, el sentimiento de soledad es tan abrumador que puede convertirse en una depresión. Estamos seguras de que cualquier tipo de depresión tiene su tratamiento, incluida la depresión por no tener familiares.

La soledad de no tener familiares

Accidentes, enfermedades o diversas circunstancias adversas pueden dar lugar a que una persona no tenga familiares a quienes dar su cariño y de quienes recibir apoyo. Se trata de una situación que no es muy frecuente pero que no por eso deja de preocuparnos, porque aquellas personas que no tienen familiares corren un grave riesgo de sufrir una depresión.

La sensación de soledad que la mayoría de las personas hemos experimentado en algún momento de nuestra vida no es nada comparado con ese desamparo que se incrusta en tu vida cuando no tienes un núcleo familiar cercano. Hablamos incluso de sentirse diferente, fuera de la sociedad, con grave riesgo de exclusión social.

En principio podría parecer que crecer sin una familia puede hacerte una persona más fuerte psicológicamente, más independiente. Sin embargo, nuestro entorno social ejerce demasiada presión hacia aquellas personas cuyas circunstancias vitales son diferentes a las de la mayoría. Y la extrañeza que produce que una persona no tenga un familiar a quien acudir, no ayuda demasiado a normalizar la situación.

Superar la depresión por no tener familia

Como siempre que hablamos de la depresión, sabemos que podemos superar cualquier trastorno con el tratamiento adecuado. En el caso de la depresión por no tener familiares, es necesaria la psicoterapia, que nos enseñe a disfrutar de la vida a pesar de nuestra circunstancia particular. Aunque el sentirnos diferentes no es lo único a lo que tenemos que hacer frente.

Vencer el sentimiento de soledad por nosotras mismas no es fácil, por eso vamos a necesitar apoyo. Pero , ¿apoyo de quién, si no tenemos familiares?. Los amigos pueden ser fácilmente nuestra tabla de salvación, teniendo en cuenta que muchas veces se establecen vínculos con los amigos más sinceros y sanos que con la familia.

No tener familia no debe suponer un problema de aislamiento social, porque las familias no son solo las tradicionales, también podemos crear nuestra propia familia basada en sentimientos verdaderos y no obligados. Y hasta que encontremos a todas esas personas que de verdad quieran estar a nuestro lado, los grupos de apoyo psicológico son una buen alternativa para ayudarnos a superar la depresión.