Si lloras viendo películas eres una persona más fuerte

Llorar no es un signo de debilidad, ¡al contrario!

Marta Marciel

Llorar con películas y la fortaleza emocional

Siempre te pasa. Pones una película de amor, de esas tristes, o de conflictos bélicos, o aquella cuyos protagonistas sufren unos terribles problemas psicológicos, tal vez una cinta con una trama compleja... ¿y qué te pasa al final? Que terminas llorando. A veces ni siquiera esperas al final, porque te emocionas a mitad de la película cuando hay un golpe de efecto. ¿Eres por eso una llorona, o una persona débil? Nada de eso, resulta que si eres capaz de empatizar con lo que sucede en la ficción... ¡eres más fuerte emocionalmente!

La fortaleza emocional en relación a llorar con las películas

No es que las personas que lloran al ver algo que no es real sean más débiles o aguanten menos el horror de algo triste o desagradable en el cine, es que son más empáticas. La empatía es la habilidad personal más importante, lo que quiere decir que sabes ponerte en el lugar del otro en el momento en el que tiene un sentimiento, ya sea positivo o negativo. La empatía no sólo tiene que ver con la capacidad de estar en los zapatos de alguien cercano. También se relaciona con aquellas personas que no forman parte de tu zona de confort y también con las que aparecen a través de una pantalla. 

Si los protagonistas de una película sufren o pasan penurias y tu corazón se emociona, es posible que llores, porque te pones en la situación que ellos viven. Repetimos, eso no te hace débil o blanda. Eres más fuerte porque la fortaleza emocional es aquella que se identifica con el éxito personal. Eres más fuerte porque tu inteligencia emocional está alerta, y no sólo serás más comprensiva, bondadosa y compasiva, sino también observadora. Llorar con las películas nunca había tenido mayores beneficios.