5 sencillos ejercicios para mejorar tu inteligencia emocional

Serás más feliz si desarrollas tu inteligencia emocional

Laura Sánchez

Cómo desarrollar tu inteligencia emocional

Ser feliz pasa por ser inteligente. Pero no hablamos de esa inteligencia medida por el cociente intelectual, sino de la inteligencia emocional. ¿Sabes lo que es? La inteligencia emocional es la capacidad para identificar y regular las emociones en ti misma y para entender mejor las emociones en los demás. Y el extra de este concepto es que nos ayuda a ser más felices, así que hemos descubierto algunos sencillos ejercicios para mejorar tu inteligencia emocional. ¿Te apuntas?

Ejercicios para mejorar la inteligencia emocional

La inteligencia emocional se basa en 5 pilares fundamentales y en base a ellos podrás practicar unos sencillos ejercicios que te ayudarán a ser más feliz y entenderte mejor a ti misma y a los demás. Los pilares de la inteligencia emocional son:

+ El autoconocimiento emocional: antes de empezar tienes que conocerte bien a ti misma y a tus propias emociones. Tienes también que conocer tus reacciones, qué situaciones desencadenan unas emociones u otras y perderle el miedo a su intensidad.

+ La autorregulación emocional: con las emociones identificadas y sabiendo que forman parte de nuestra vida tanto las positivas como las negativas, es el momento de regularlas o lo que conoce como gestionar emociones para que no causen tanto impacto en tu vida propia. 

La inteligencia emocional te ayuda a ser más feliz

+ La automotivación: si alguna vez te has sentido desbordada emocionalmente habrás comprobado que tu atención se centra en las emociones negativas como si no existiera nada más. Por eso es tan importante tener ilusiones o estar motivada, para poder poner tu atención en las cosas que realmente te hacen feliz.

+ La empatía: la inteligencia emocional también incluye las emociones ajenas. Si comprendes mejor tus emociones, podrás comprender mejor las de los demás, ser más generosa con ellos y, especialmente, más comprensiva.

+ Las habilidades sociales: y la empatía nos lleva tener mejores habilidades sociales, un aspecto fundamental para nuestra vida que a veces dejamos de lado por esa tendencia a la individualidad.

Y sobre estos 5 pilares de la inteligencia emocional, hay algunos ejercicios fáciles que puedes poner en práctica ya.

1. Ejercicio para el autoconocimiento emocional

Cada día dedica al menos 10 minutos a repasar las emociones que has tenido durante el día. Cómo te has sentido, si te has tomado cosas como algo personal, qué te ha puesto triste o enfadada o sumamente feliz. Escribir un diario puede ser un buen método para liberar esas emociones y poder revisarlas los días siguientes.

2. Ejercicio para la autorregulación emocional

¿Estás superada? Respira. Respira hondo, aguanta la respiración y expúlsala lentamente. Mientras lo haces piensa en esa emoción que te está haciendo daño y por qué. No intentes no pensar en ella, no intentes alejarla y no intentes alejarla. Acéptala y envuélvela con tu respiración.

Ejercicios para mejorar tu inteligencia emocional

3. Ejercicio para la automotivación

A veces es difícil mantener la motivación y las ilusiones se esfuman entre tanta dosis de realidad. Por eso es importante que cada día dediques unos minutos a tus sueños, no dejes de soñar a lo grande porque es lo que te mantiene viva. No pierdas de vista tus sueños y tampoco tus objetivos.

4. Ejercicio para la empatía

¿Me estás escuchando? Seguro que más de una vez estabas hablando con alguien y te ha dado la impresión de que no te estaba prestando atención. ¿Y qué hay de ti? Es muy posible que hagas lo mismo. Así que la próxima vez que te sientes a tomar un café con tu mejor amiga escúchala de verdad, obsérvala y presta atención a su lenguaje no verbal. Verás cómo entiendes muchas más cosas de ella.

5. Ejercicio para las habilidades sociales

A la inteligencia emocional no le importa si eres tímida y tienes escasas habilidades sociales, porque el acercamiento social se puede hacer con una simple sonrisa. Dedica todos los días unas cuantas sonrisas a tus compañeros de trabajo, a tu vecina o a esa desconocida en la parada del bus.

Y tú, ¿a qué esperas para poner en práctica los ejercicios de inteligencia emocional?