Por qué las personas que lloran son más felices

Las lágrimas son el mejor sedante natural que existe

Tamara Sánchez

Las personas que lloran son más felices

Llorar no siempre es malo. Es cierto que todo el mundo tiende a relacionar el llanto con un signo de flaqueza. No nos suele gustar que la gente, sobre todo las personas desconocidas, nos vean mostrar nuestros sentimientos y mucho menos llorar. Cuántas veces hemos escuchado a nuestro alrededor comentarios del tipo: “Los hombres no lloran” o “Llorar es de débiles” como si hacerlo lo hiciese a uno menos “macho” o menos fuerte para enfrentarse a los problemas. ¿Por qué está tan mal visto un comportamiento que es totalmente natural? ¿Por qué no nos gusta reconocer que hemos llorado o nos escondemos para que no nos vean haciéndolo? Llorar es bueno, muy bueno. Las personas que lloran son más felices y os lo vamos a demostrar. 

Las personas que lloran son mucho más felices 

Podemos llorar por diferentes motivos. Para desahogarnos, para mostrar nuestra alegría, para llamar la atención, cuando estornudamos, cuando nos acordamos de algo que sucedió en el pasado y todavía nos hace mucho daño, cuando tenemos alegría o cuando nos reímos a carcajadas. Las lágrimas son una herramienta que empleamos para todo tipo de objetivos, pero lo que está claro es que lloremos por lo que lloremos, las lágrimas nos dan alivio, nos hacen estar más calmados y nos ayudan a ser conscientes de cosas que antes no veíamos. En resumidas cuentas nos ayuda a regularnos emocionalmente. Numerosos estudios han comprobado que llorar es un proceso que nos permite aliviar gran parte del dolor y sufrimiento que sentimos a veces. Es natural, sano y altamente recomendable ya que aporta felicidad. Llorar de vez en cuando no te convertirá en un deprimido crónico, sino en una persona capaz de canalizar sus angustias de una manera positiva. Te sentirás reconfortado, liberado y con muchísima energía para salir adelante. 

5 beneficios que nos aporta llorar 

1 Sedante natural: ¿Quién no ha estado nunca ante una situación límite y ha arrancado a llorar sin consuelo? Seguro que te ha pasado más de una vez ya que es una reacción totalmente normal ante un contexto que nos supera. Llorar nos ayuda a amortiguar tanto el dolor físico como el emocional. Cuando lloramos, nuestro cuerpo libera unas proteínas llamadas opiáceos endógenos las cuales funcionan exactamente igual que un sedante natural aliviando y calmando ese dolor que sentimos. Por este motivo, cuando nos hacemos daño (una herida, una quemadura o cualquier otro tipo de lesión) no podemos evitar llorar ya que es una reacción del cuerpo para transformar el sufrimiento en algo muchísimo más llevadero. Si no expresáramos nuestros sentimientos de esta manera tendríamos menos tolerancia al dolor.

2 Llorar ayuda a relajarse: Además de los opiáceos endógenos de los que os hemos hablado, mediante el llanto también se expulsan otra serie de hormonas como la adrenalina, la noradrenalina y el manganeso. Estas sustancias se segregan en nuestro cuerpo cuando estamos ante situaciones estresantes en las que nos sentimos impotentes y no encontramos una salida. Sin embargo, como nuestro cuerpo es una de las cosas más inteligentes que existen, reacciona ante el exceso de estas hormonas dándose cuenta de que lo único que consiguen es crearnos malestar. Por eso, libera esta tensión mediante las lágrimas haciéndonos sentir muchísimo más relajados. Un aspecto muy curioso es que la composición de las lágrimas que segregamos es totalmente diferente en función de si lloramos por alegría, por tristeza o simplemente para limpiar el cristalino cuando se nos mete algo en el ojo. A simple vista esto no se percibe, pero si recogiéramos las lágrimas y las analizáramos con un microscopio podríamos observar que las lágrimas de tristeza y dolor tienen mucha más cantidad de proteínas prolactinas (encargadas de liberar ese estrés y carga emocional) que otro tipo de lágrimas. Esto es así porque están hechas para cumplir con un propósito mucho más profundo.

3 Aporta lucidez mental: Una vez que hayamos llorado y hayamos liberado ese estrés y esa tensión, empezaremos a notar que nos vamos sintiendo mejor a la par que nos resultara mucho más fácil concentrarnos y pensar con claridad. Esto es así debido a que las lágrimas nos aportan lucidez mental y nos ayudan a encontrar la solución a los problemas más rápido, es decir, nos hacen alcanzar un estado más racional.

4 Llorar ayuda a empatizar: Las lágrimas son la mejor forma de empalizar con los demás y que ellos también empalicen con nosotros. Pero… ¿qué es la empatía? La empatía es esa capacidad que tiene una persona de ponerse en el lugar de otra, es decir, mediante la empatía puedes hacerte una idea de como se siente alguien ante una determinada situación. De esta manera, gracias al llanto las personas profundizan en sus relaciones y son mucho más resistentes a los obstáculos. Si no te lo crees, solo tienes que mirar a tu alrededor y pensar: ¿Qué personas son las que te hacen sentir mejor cuando tienes un problema? ¿Son estas personas capaces de ponerse en tu lugar y comprenderte? Sí, ¿verdad? Pues ahí tienes la respuesta.

5 Nos hace interiorizar mejor nuestros sentimientos: Llorar hace que nos comprendamos mejor a nosotros mismos ya que nos ayuda a experimentar todo el rango de emociones existente. El ejemplo está en cuando lloramos de felicidad porque estábamos atravesando una situación angustiosa y repleta de incertidumbre y al final sabemos que todo va a salir bien y que nos va a traer consecuencias positivas para nosotros. En ese momento de montaña rusa de sentimientos nuestro cuerpo detecta que ya no es necesario retener las sustancias relacionadas con el estrés y entonces empezamos a llorar.